Por Janette Martell, coordinadora general del Plan Director de RS-ESADE y colaboradora del Instituto de Innovación Social de ESADE.

El voluntariado corporativo surge como una iniciativa más en el marco de la responsabilidad social de la empresa (RSE). Dicha práctica, surgida en Latinoamérica de la mano de las empresas multinacionales, contribuye a que la empresa, además de obtener beneficios y crear valor económico, también sea capaz de crear valor social. Como señalan Porter y Kramer (2011), el principio del valor compartido implica crear valor económico de tal forma que también se cree valor para la sociedad dando respuesta a sus necesidades.

El voluntariado es un modelo de participación en virtud del cual la empresa ofrece a los empleados la posibilidad de contribuir a construir un mundo más justo, solidario y sostenible, con la participación también de la comunidad local, a través de las entidades sociales.

Son los empleados los principales protagonistas del voluntariado corporativo, pues son ellos quienes participan activamente en favor de su comunidad local, a través de una entidad social con la cual la empresa previamente ha establecido una alianza estratégica. Cabe destacar que, en la última década, el voluntariado internacional se ha ampliado en América Latina.

Según un estudio sobre el voluntariado corporativo en España y Latinoamérica, los altos niveles de desigualdad social que se registran en el subcontinente latinoamericano motivan y fomentan que las actividades de voluntariado de las empresas se orienten a los segmentos de la población que se hallan en situación de pobreza o exclusión, especialmente la infancia. Destacan, pues, los proyectos y las actividades en temas educativos, en desarrollo comunitario y en cuestiones relacionadas con la salud.

voluntariado-corporativo_v4-1

Beneficios del voluntariado corporativo

En las memorias de actividad o en los informes de responsabilidad social que publican las empresas para rendir cuenta de sus actuaciones, entre los beneficios del voluntariado para la empresa, los empleados voluntarios, las entidades sociales y la comunidad destinataria del voluntariado, se señalan especialmente los siguientes:

Para la EMPRESA:

    • Fortalece el vínculo entre la empresa y la comunidad/sociedad, al contribuir a distintas causas.
    • Mejora el ambiente laboral y contribuye a una mayor colaboración entre los empleados.
    • Fomenta un sentido de orgullo y de pertenencia de los empleados hacia la empresa.
    • Puede reforzar su posicionamiento como empresa socialmente responsable.
    • Mejora su imagen y reputación institucional.

Para los EMPLEADOS VOLUNTARIOS:

    • Fomenta el desarrollo de habilidades tales como el trabajo en equipo, la capacidad de comunicación, el liderazgo, la empatía y la creatividad.
    • Fomenta el respeto hacia la diversidad y la solidaridad.
    • Incrementa la motivación de los empleados.
    • Mejora las relaciones interpersonales.

Para las ENTIDADES SOCIALES:

    • Fomenta la implicación social de la empresa en la comunidad/entidades sociales.
    • Desarrolla nuevas habilidades y talentos.
    • Posibilita el desarrollo de iniciativas de mayor impacto para la comunidad/sociedad.
    • Fomenta las alianzas intersectoriales.

Para la COMUNIDAD DESTINATARIA:

    • Contribuye a generar una nueva forma de relación entre la empresa y la sociedad.
    • Fortalece las alianzas público-privadas, con un proyecto social común.
    • Contribuye a construir un mundo más justo, solidario y sostenible.

La asignatura pendiente del voluntariado corporativo

En la actualidad, estamos especialmente interesados en conocer los resultados y los impactos del voluntariado pero, sin embargo, no existen indicadores suficientemente robustos y consistentes para demostrar los beneficios que se mencionan en las memorias de actividad o en los informes de RSE, para cada uno de los ámbitos señalados (empresa, empleados, entidades sociales y comunidad destinataria), y ello constituye, sin duda, la asignatura pendiente del voluntariado corporativo.

Cabe recordar que el éxito de una gestión efectiva se asegura a través del diseño y la implementación de unos indicadores claros, que proporcionen información para tomar decisiones oportunamente, ayuden a evaluar los resultados y, transcurrido un tiempo, permitan evaluar el impacto de los programas. El objetivo de los sistemas de medición es aportar a la empresa un instrumento adecuado para que esta logre cumplir con las metas establecidas y comunicarlas con transparencia.

A continuación, una entrevista en vídeo con Janette Martell sobre la RSC en Latinoamérica, publicada anteriormente en la web de ESADE en América Latina.


Janette Martell es coordinadora general del Plan Director de RS-ESADE y colaboradora del Instituto de Innovación Social de ESADE.

La entrevista en vídeo con Janette Martell fue publicada anteriormente en la web de ESADE en América Latina.

Los temas de este blog:
Esade
Sobre el autor: ESADE es una institución académica internacional con más de cincuenta años de historia. Su principal patrimonio son las personas: profesores y profesionales al servicio de la formación y de la investigación. Desde sus aulas ESADE aboga por el rigor y la excelencia académica, contribuyendo así al debate público y a la transformación social. El amplio reconocimiento de ESADE, avalado por los principales ránkings internacionales, destaca por la calidad de su enseñanza, su carácter internacional y su marcada orientación al desarrollo integral de las competencias, tanto profesionales como personales. Desde que celebró su 50º aniversario, ESADE ha adoptado ‘Inspiring Futures’ como lema institucional. Con ello, la escuela muestra su intención de fomentar el espíritu renovador en el mundo de la Empresa y el Derecho.

2 Comments

Leave a Comment

Abrir la barra de herramientas