Por Jennifer Goodman, doctoranda e investigadora del Instituto de Innovación Social de ESADE.

Quizá no son los accionistas el primer grupo de stakeholders que relacionamos con la innovación social. De hecho, el mantra de la maximización de beneficios para los accionistas se ofrece a menudo como la razón para no priorizar el desempeño social y medioambiental de las empresas. Sin embargo, cada vez son más los accionistas que están más concienciados y se expresan a favor de las cuestiones relacionadas con el desempeño social y medioambiental.

Un reciente informe de Eurosif sobre las tendencias de la inversión responsable señala que los inversores comprometidos con cuestiones sociales, medioambientales y de gobernanza, activos en el diálogo con las empresas y el engagement accionarial [1], ya representan unos activos de casi 3,3 billones de euros en Europa, lo cual supone un incremento del 85,8 % desde 2011. Los investigadores lo ven como la fuerza impulsora de la inversión responsable.[2] Al hacer llegar las voces de los stakeholders más marginales hasta el núcleo de la toma de decisiones de las empresas, estos accionistas han encontrado una forma innovadora y, al parecer, muy efectiva de salvar la distancia entre las empresas y la sociedad.

shareholder-innovation-dic2014_2

Consideradas las pioneras de la inversión responsable, las organizaciones religiosas han innovado constantemente en el proceso de plantear cuestiones éticas a las empresas en las que invierten. Empezaron desaconsejando las inversiones vinculadas con la esclavitud y la guerra, hace más de doscientos años; posteriormente, lanzaron una campaña pública de mayor difusión para promover la desinversión en la Sudáfrica de los años sesenta y setenta del siglo pasado. Y, en la actualidad, las organizaciones religiosas han mejorado y han avanzado en su estrategia de compromiso a través de un proceso de aprendizaje continuo.

Una extensa investigación llevada a cabo por ESADE, en colaboración con la Responsible Investing Initiative del Carleton Centre for Community Innovation de la Universidad de Carleton, ha estudiado la actividad de compromiso del Interfaith Center on Corporate Responsibility (ICCR), la mayor coalición de accionistas religiosos del mundo, con sede en los Estados Unidos, que representa más de 100.000 millones de dólares en capital invertido. Estos inversores socialmente responsables han desplazado sus campañas del foco mediático a los consejos de administración de las empresas, donde pueden establecer unas relaciones más fuertes con la dirección. Otra innovación ha consistido en destinar fondos especialmente a este compromiso, lo que les permite mantener un mínimo de acciones en empresas de bajo desempeño social o medioambiental. Este planteamiento les legitima como accionistas dentro de la empresa, al tiempo que mantiene su compromiso con las políticas de inversión ética. En tercer lugar, estos accionistas han innovado poniendo en común sus recursos limitados con el fin de compartir sus conocimientos e investigaciones, y lograr así una mayor presencia geográfica, dentro y fuera de los Estados Unidos.

Otra innovación que se está produciendo en la actualidad se refiere al rol político de los accionistas que se comprometen a dar respuesta a las preocupaciones sociales, medioambientales y éticas de los stakeholders que han quedado más marginados. Más que limitarse a realizar acciones en el marco de la regulación actual, tanto los informes de los profesionales como nuestra propia investigación señalan el potencial de los accionistas socialmente responsables de participar en un debate público más amplio e intervenir en el proceso de toma de decisiones con el fin de cambiar “las reglas de juego”. La publicación de UNPRI titulada “The Case for Investor Engagement in Public Policy” y el working paper que estamos elaborando actualmente en ESADE [3] analizan el rol cada vez más complejo y evolutivo de los inversores, que exige repensar las asunciones tradicionales sobre las demandas y las responsabilidades de los accionistas.

Para obtener más información sobre los temas planteados aquí, puede consultar el estudio de ESADE, 3iG y Vlerick de 2012, titulado “Believers in the Boardroom”; el artículo publicado por el Journal of Business Ethics en 2014 bajo el título “Social Shareholder Engagement: The Dynamics of Voice and Exit”, y el capítulo “Religious Organizations as Shareholders: Characteristics, Tendencies and Implications” de Jennifer Goodman, publicado en Shareholder Empowerment (Maria Goranova y Lori Verstegen Ryan, eds.), así como dos working papers suyos sobre el mismo tema, uno en co-autoría con Daniel Arenas [4] y otro con Tessa Hebb y Andreas Hoepner.[5]

  • [1]  La asociación sin ánimo de lucro Spainsif define el concepto del compromiso accionarial o “shareholder engagement” como el “diálogo activo de los inversores institucionales con las empresas objeto de inversión, con el objetivo de cambiar comportamientos en el ámbito de los aspectos ASG (ambientales, sociales y de gobierno corporativo).”
  • [2] Gond, J.-P.; Piani, V. (2013): “Enabling Institutional Investors’ Collective Action: The Role of the Principles for Responsible Investment Initiative”. Business and Society, 52:1, 64-104.
  • [3] Goodman, J.; Arenas, D. Engaging Ethically: A Discourse Ethics Perspective on Social Shareholder Engagement. ESADE Working Paper.
  • [4] Goodman, J.; Arenas, D. Engaging Ethically: A Discourse Ethics Perspective on Social Shareholder Engagement. ESADE Working Paper.
  • [5] Goodman, J.; Hebb, T.; Hoepner, A. (2014): “Behind-the-Scenes Shareholder Dialogue: Opening the Black Box of Engagement”. UNPRI Academic Network Conference. Montreal.

 

Los temas de este blog:
Esade
Sobre el autor: ESADE es una institución académica internacional con más de cincuenta años de historia. Su principal patrimonio son las personas: profesores y profesionales al servicio de la formación y de la investigación. Desde sus aulas ESADE aboga por el rigor y la excelencia académica, contribuyendo así al debate público y a la transformación social. El amplio reconocimiento de ESADE, avalado por los principales ránkings internacionales, destaca por la calidad de su enseñanza, su carácter internacional y su marcada orientación al desarrollo integral de las competencias, tanto profesionales como personales. Desde que celebró su 50º aniversario, ESADE ha adoptado ‘Inspiring Futures’ como lema institucional. Con ello, la escuela muestra su intención de fomentar el espíritu renovador en el mundo de la Empresa y el Derecho.

1 Comments

Leave a Comment

Abrir la barra de herramientas