Educación

Vida de campus: el inadvertido factor que es clave en la elección de una escuela de negocios

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Las actividades a realizar, grupos a pertenecer y redes de alumnos que se pueden generar, complementan el currículo de los alumnos hacia nuevas oportunidades. 

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El tipo de vida estudiantil que se experimentará una vez dentro de la b-school pareciera no influir en la decisión de los estudiantes, pero se trata de uno de los factores que pesa al tomar la decisión, por detrás de las credenciales de la escuela y el programa. Las actividades a realizar, grupos a pertenecer y redes de alumnos que se pueden generar, complementan el currículo de los alumnos hacia nuevas oportunidades. 

Y aunque para algunas escuelas de negocios es relativamente nuevo este foco, poco a poco han ido aumentando los esfuerzos por revitalizar actividades que unan a los estudiantes y fortalezcan sus habilidades. De acuerdo a Juliana Pereira, jefa de Campus Life de IE, departamento que lleva seis años, se trata de algo novedoso y que intenta replicar la importancia que se le da en escuelas norteamericanas. De esta forma, "un campus life recoge aspectos como la comunidad entre estudiantes y el acentuar entre los jóvenes puntos a favor en caso de buscar empleabilidad: hobbies, proyectos liderados, clubes y actividades de voluntariado donde se ha participado y logros en el ámbito no académico".

(Foto: Unsplash.com)

Pereira agrega que con esta área se quiere facilitar el engagement del estudiante, darle la información y los recursos necesarios para que sea un miembro activo de la comunidad.

"Se quiere fomentar que los estudiantes sean proactivos, busquen como complementar su formación académica con un mejor conocimiento de sí mismo", dice. 

Pero, ¿de qué manera influye en la elección de la escuela?

Junto con evaluar la red de alumnos, es importante que los candidatos a programas sepan de antemano qué clase de interacciones se pueden realizar al interior del campus. Esto, porque "en su formación influyen diferentes aspectos, como por ejemplo las competencias duras y blandas; y también, las capacidades que adquiera para interrelacionarse con sus pares, jefes o subordinados a lo largo de su vida profesional para construir lazos, no solo amicales sino profesionales", dice Otto Regalado, director Comercial de ESAN Graduate School of Business, y agrega que "tanto la formación, cuando hablamos de competencias duras y blandas como el networking, hacen que este profesional termine con todas las competencias, habilidades,
herramientas y conocimientos para crecer profesionalmente, haciendo ello la diferencia".

(Foto: Unsplash.com)

Muchas de las escuelas que se encuentran en Europa congregan a gran cantidad de latinoamericanos, quienes valoran no solo aprender, sino que formar parte de una comunidad. Benoit Banchereau, director de Admisiones del Programa MBA de HEC Paris, explica que en el caso de esta escuela, "durante los 16 meses que dura su programa, los MBAs forman parte de un campus acogedor y muy dinámico, que contribuye a reforzar los vínculos que establecen los alumnos entre ellos, haciendo que perduren en el tiempo. Para potenciar la relación con nuestros alumnos y antiguos alumnos internacionales, celebramos al año más de 450 eventos en todo el mundo". 

Eventos que van desde las semanas culturales, en las que los MBAs pueden mostrar al resto de sus colegas la riqueza de su cultura y su región, hasta concursos de talentos.  

El poder de la ciudad

Junto con las instancias de comunidad, otro aspecto que es clave a la hora de elegir la escuela es la ciudad donde esta se emplaza. El ranking QS iBest Student Cities 2018 consulta a los estudiantes sobre su opinión acerca de ciertos lugares considerando cultura, asequibilidad, vida nocturna, oportunidades de empleo, diversidad, tolerancia e inclusión, facilidad para moverse y amabilidad. Es así como Montreal, Munich y Melbourne quedaron en las primeras tres posiciones.

(Foto: Unsplash.com)

Sin embargo, hay otras urbes que llaman la atención, como es el caso de Paris. Para Banchereau, esta influencia es clara: "el MBA de HEC París es ampliamente reconocido como “el” MBA de París. Pocas ciudades se pueden comparar con el encanto de la capital francesa. Esto, añadido a que Francia es una de las principales economías de Europa, que 29 de las 500 compañías de la lista Fortune Global 500 tienen su sede en París y que la ciudad cuenta con 3.000 startups y 36 aceleradores de empresas, refuerzan la reputación de París como un punto de encuentro para gente emprendedora, innovadora y con visión de futuro”.

En el caso de América Latina, Lima es una las ciudades que llama la atención dentro de la región. "Es un país que viene creciendo en los últimos años sostenidamente, a pesar del entorno político que estamos viviendo y sus problemas internos. Económicamente es un país que frente a los países de la región, demuestra mayor crecimiento, solidez y seguridad, reflejando un clima de confianza para las personas que puedan venir", dice Regalado, de ESAN Graduate School of Business, a lo que complementa con que en la escuela "los estudiantes extranjeros perciben que una institución en Perú o en Lima, estudias empleados representantes de empresas con reconocimiento y tamaño en el mercado".

(Foto: Unsplash.com)

Finalmente, Regalado recomienda a los estudiantes escoger una ciudad de gran tamaño, donde estén las empresas que producen y comercializan.

"Una ciudad para estudiar cobra mayor importancia en la medida que tiene empresas, no solamente en la parte comercial sino en la parte de producción, porque son los espacios donde se toman las decisiones financieras, gerenciales y estratégicas". 

FOTO: UNSPLASH.COM

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