Recursos Humanos

Teletrabajo ejecutivo: Gestionando a distancia

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Si bien existe desconfianza con el teletrabajo en la región, cada vez más empresas de diversos rubros lo aplica. Se trata de grandes compañías, generalmente multinacionales, las cuales están permitiendo que ejecutivos cumplan sus funciones desde lejos.

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De un tiempo a esta parte los cargos que exigen desempeñarse en oficinas se está reduciendo. Aún perdura la idea de que los empleados que cumplen un horario y están sentados frente a su computador son productivos y que, por ende, el futuro de la empresa va por buen camino. Sin embargo, la historia está cambiando, pues está aumentando el número de empresas que se abren a la posibilidad de tener trabajadores cumpliendo sus funciones desde sus casas. Esa es la idea, dicen aquellos que defienden este sistema que fue adoptado con óptimos resultados en países como Alemania, Estados Unidos, Holanda e Inglaterra.

Es cierto que el trabajo a distancia, denominado igualmente como home office o teletrabajo, donde los empleados cumplen sus funciones utilizando las TIC desde casa o de forma itinerante, corresponde a una modalidad que en América Latina despierta sospechas, tanto para el empleador como para el empleado. No existen regulaciones establecidas, generalmente se trata de acuerdos de palabra y se vincula con compañías que intentan evitar costos de instalaciones y herramientas de trabajo.

Para Cristián Cortés, vicedecano de la Universidad del Desarrollo UDD, los mayores problemas para que esta modalidad crezca está en que culturalmente en los países de América Latina el jefe prefiere ver al empleado trabajar. “Se está hablando de este sistema hace alrededor de 12 años, pero no ha pasado todo lo que se proyectó. Ocurrió debido a temas culturales. Es un asunto de compromiso, en la región no se suele ser muy comprometido. Se llega tarde a las reuniones y si los empleados quieren aplazar la entrega de un informe, se les permite”.

Pese a esta desconfianza, las empresas, donde generalmente las más atrevidas son las multinacionales, permiten que ciertos puestos de trabajo tengan mayor flexibilidad. Según datos de la concultora Mercer sobre el home office en Argentina, entre 110 firmas encuestadas, 42% cuenta con la modalidad del home office. Además, 94% de las empresas cubre gastos de internet y 6% también el teléfono. Entre las herramientas de tecnología que estas entregan están: conexión a internet 3G, teléfono, computadora, impresora, headphones,. También brindan sillas ergonómicas, botiquín de primeros auxilios, matafuegos y artefactos de iluminación.

A su vez, en tierras chilenas algunas compañías están replicando esta modalidad con éxito. De acuerdo al foro organizado por la empresa de Recursos Humanos Randstad "Home Office en Chile, ¿funciona?, compañías como Adidas y Skechers presentaron casos exitosos. En la primera, el representante de la multinacional en la ciudad de Osorno en Chile, Marcos Águila, trabaja de forma remota, lo que le da tiempo para estar con su familia. En ocasiones también tiene que trabajar más de las horas habituales.

En Skechers está el ejemplo de una de las ejecutivas, quien tuvo que trasladarse a Estados Unidos por asuntos familiares, de forma que renunción, sin embargo, su jefa le permitió seguir trabajando desde Norteamérica. “Ella trabajaba con tres horas de desface. Aunque por otras razones ya no sigue, esto demuestra que la modalidad funciona”, dice Karina Muñoz, gerente de la División de Ventas y Marketing de Randstad.

“En Chile, cada vez existen más empresas que de a poco han ido implementando el trabajo a distancia, principalmente porque la tecnología y las diversas herramientas lo permiten: skype, conferencias, redes sociales, entre otras. Se lleva a cabo mayormente en empresas multinacionales o nacionales pero con presencia internacional, ya que conocen la cultura del resto de los países, y logran entender que es una forma de empleo que funciona en otros lugares”, opina Álvaro Vargas, gerente general de Trabajando.com Chile.

Tecnología y Servicios

Se suele relacionar el teletrabajo con empresas de servicios y de consumo masivo, pero aquellas del rubro tecnológico están repuntando. En la encuesta de Mercer, entre las industrias donde se lleva a cabo esta modalidad están las de tecnología (24%), de farmacéutica (22%), de servicios (17%), y de consumo masivo (15%).

Muñoz explica que si bien en empresas de este rubro seguirá la tendencia, es complejo que la modalidad se instale en compañías del sector financiero, gubernamental y minero, aunque en este último puede haber más flexibilidad.“Es difícil en empresas mineras, pero en aquellas compañías que se encargan de proveerles, es posible. Además, en la banca, por ejemplo, todavía marca tarjeta y la gente siente que debe ver trabajando a los empleados. Hay que romper paradigmas”, dice Muñoz.

En este sentido, Cortés también considera que este sistema en las consultoras grandes se efectúa con más éxito. En las más pequeñas, en cambio la modalidad si se lleva a cabo, que es bastante poco habitual, se hace porque se contrata personal a medio tiempo. Eso sí, los perfiles en las consultoras que se adhieren al teletrabajo son más junior. “Como trabajan por objetivos no tienen problemas, pueden tener más libertad, pues saben que en un día y con fecha determinada tendrán que entregar un informe, por ejemplo”, dice.

Se trata de una modalidad que ya no sólo se aplica a las mujeres embarazadas o a jóvenes estudiantes, de manera de darles más flexibilidad, sino que también a los ejecutivos. Aunque los entendidos explican que aquellos que están a cargo de equipos deben desempeñarse de forma presencial. Muñoz dice que “hemos percibido con mayor frecuencia en las áreas comerciales de las empresas y de soporte pero en los cargos de su plana profesional y ejecutiva”, afirma

“A nivel de gerente y subgerente, cada vez trabajan más a distancia. Esto les ayuda a compatibilizar los tiempos, y no necesitan estar todo el tiempo en la oficina. Esto ocurre, sobre todo, en ciudad congestionadas como Ciudad de México o Santiago de Chile”, comenta María Paz Lagos, profesora de eClass.

A distancia, pero controlado

Tanto Cortés como Lagos afirman que la fórmula para que el trabajo a distancia contribuya a la productividad, a la pertenencia y al compromiso, debe ser opcional y controlado. “Los que han tenido mejores resultados tienen sistemas de control que van desde solicitar que estén conectados al servidor de la empresa y contectados al Gmail Talk. Es decir, estar ubicable ante cualquier consulta”, dice Cortés.

Una recomendación que llevan a cabo en Argentina. Según la encuesta antes mencionada elaborado por Mercer, 69% de los empleados afirmó que trabajaba a distancia de forma opcional, 2% dijo que era obligatorio, y 6% de las compañías implementan ambas modalidades.

Lagos dice que los trabajadores tengan la opción de faltar a su empleo o irse más temprano, por ejemplo, en caso de tener un hijo enfermo, ayuda que se sientan comprometidos. “Primero, no es bueno asociarlo con grupos de personas, como los jóvenes o mujeres. Es conveniente con estos segmentos hacer pilotos para analizar si funcionan o no, pero luego se debe aplicar a todos los empleados”, dice.

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