Liderazgo

Tango, improvisación y pechakucha para enseñar liderazgo

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Ya sea con baile o con improvisación teatral, para entender y vivir el liderazgo, los profesores de escuelas de negocios han optado por sacar a sus estudiantes del aula.

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En una serie de videos, el IE Business School de Madrid ha filmado a académicos de su facultad explicando sus materias en ambientes distintos al de un salón de clases. Uno de los videos que más destaca en esta serie es de la profesora de Liderazgo, Margarita Mayo, bailando tango en el parque Retiro, de Madrid. Se trata de un taller que forma parte de un un curso de liderazgo transformacional. “Es una metáfora para entender tanto el liderazgo como el seguimiento en las organizaciones de hoy”, dice la profesora.

“El tango argentino es un baile de improvisación, equilibrio y pasión. En el tango, una pierna permanece en el suelo, proveyendo equilibrio y estabilidad, mientras la otra está libre para innovar", dice la académica. Mayo, que se formó en ballet antes de cambiarse al tango, cree que crear esta empatía mágica con los seguidores es clave en el liderazgo. “Si falta empatía, el líder debe encontrar a alguien más – el equivalente corporativo de buscar nuevas alianzas”, explica.

“Tanto líderes como seguidores negocian sus identidades”, dice Mayo. “Los líderes reclaman tal rol al crear una visión que esperan alcanzar. Pero sólo se convierten en líderes cuando sus seguidores les otorgan tal identidad. En el tango, el seguidor tiene la posibilidad de permitir al que guía hacer una figura complicada o un giro. Cuando este proceso de pedir-recibir de la identidad del líder es armoniosa, los líderes y seguidores establecen una comunicación fluida que ayuda a posibilitar el éxito y un bello baile”, sigue la profesora.

El tango argentino de salón es un baile social, con muchas parejas ocupando el piso al mismo tiempo. Cuando cada uno improvisa tiene que ser en sintonía con quienes se comparte.

Mayo compara esto a las diversas unidades funcionales y de negocios de una organización, cuyas energías creativas deben estar en armonía. “Los líderes y seguidores necesitan asegurarse de que su trabajo se ajusta a la estrategia general de la organización y de otros equipos organizacionales, tal y como los tangueros necesitan respetar el espacio y ritmo de otros bailarines en la pista", explica.

La docente cree que la diferencia entre el estilo de liderazgo tradicional y los nuevos estilos que están gananando terreno en la actualidad es simbólica. De hecho, muchos estudiantes extranjeros llegan a la escuela de negocios de la IE con una mirada del liderazgo “muy distinta”, una donde los poderes de mando están con el líder.

Al respecto, Mayo dice que esa es una de las primeras cosas que necesitan 'desaprender'. “Tienen que internalizar los nuevos conceptos del estilo de liderazgo y seguimiento. Tienen que entender el proceso del empoderamiento”.

Improvisación y pechakucha

En el IAE Business School de Buenos Aires, los profesores Fausto García y Andrés Hatum - el primero vinculado a calidad de servicio y el segundo a comportamiento organizacional -  diseñaron el programa Arts & Management, que consiste en una serie de módulos creativos que buscan liberar el potencial artístico de los estudiantes de su Executive MBA.

A lo largo de tres meses de taller los participantes deben pintar, inventar narraciones orales, realizar teatro de improvisación, filmar cortos en video y hacer pechakuchas, presentaciones sobre un tópico en el que deben exponer un tema en 20 segundos con 20 fotografías.

Aunque optativo, el curso que originalmente era para 20 estudiantes hoy cuenta con treinta. Y a dos sesiones de concluir ya tiene excelente recepción de parte de los alumnos.

"El concepto de fondo al crear este módulo es que el liderazgo es un
trabajo humanístico y, si bien son muy útiles todas las herramientas técnicas que reciben los estudiantes en su formación, también es relevante desarrollar y conectar esa parte para hacerlos empresarios y líderes más completos", explica el académico.

Para García, los grandes líderes empresariales tienen una conexión con las personas y la realidad, que les permite sacar lo mejor de sus colaboradores.

"Los líderes de las empresas actuales tienen el desafío de tratar con equipos muy disimiles, y para ello deben desarrollar su capacidad de liderazgo valiéndose de su habilidad para empatizar y conectarse con las personas. Creemos que con esta visión integral podemos formar mejores empresarios", postula.

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