Educación

¿Recibir cerebros y transformarlos? Así debería ser la enseñanza según Carl E. Wieman

0
cie2018_8255.jpg

El estadounidense ganador del Premio Nobel de Física en 2001 y actual profesor e investigador para la transformación de la enseñanza de las ciencias, estuvo presente la última edición del Congreso Internacional de Innovación Educativa.

Por

"Llevo 30 años haciendo esto con un equipo de investigación que me apoya, no deben creerme todo lo que digo solo porque tengo un Premio Nobel, sino porque tengo mucha investigación que me respalda", aseveró Carl E. Wieman al momento de introducir su conferencia en el quinto Congreso Internacional de Innovación Educativa (CIIE), realizado en Monterrey, México. 

Su objetivo era compartir los nuevos métodos de enseñanza que hoy intenta promover tras años de investigaciones y evidencia científica. El modelo básico de aprendizaje es el que en la actualidad ocupan las universidades: "tenemos cerebros de alumnos y los sumergimos en conocimiento. Cuando trabajas con este modelo, significa que primero se preocupan del contenido, el currículo, seleccionando a los mejores cerebros". 

El nuevo punto de vista es totalmente distinto. El ganador del Premio Nobel de Física en 2001 junto con Eric A. Cornell, explica que en este caso los cerebros entran al aula y el proceso educativo los transforma, al punto que todos puedan ser cambiados a un nivel similar. "Este cambio es en respuesta de una transformación intensiva. La experiencia radica en un cerebro reclableado. El proceso es el que reamente cambia la manera en que funciona el cerebro".

El pensamiento experto

Ahora bien. el objetivo es que los alumnos aprendan a pensar y tomar decisiones en situaciones relevantes en el proceso. "No vamos a convertirnos todos en científicos, pero buscamos que cualquiera pueda utilizar este tipo de pensamiento poderoso que ofrece la ciencia para ciertos tipos de decisiones".

El presidente fundador de la Junta de Educación Científica de la Academia Nacional de Ciencias, propone el pensamiento experto. Este corresponde a una habilidad que debe ser aprendida -requiere muchas horas de práctica intensiva- y contibuye a tomar decisiones óptimas cuando te encuentras con información limitada o incompleta. 

Son nuevas formas de pensamiento, ningún cerebro viene programado así. "Se muestra como un requerimiento biológico porque es necesario que el cerebro se recablee para alcanzar el alto nivel de conocimiento y experiencia, lo estás construyendo no llenando de conocimiento. Aprender a pensar así es trabajarlo de manera extenuante, no basta con hacer un ejercicio intensivo sino ejercitarlo de manera correcta", asegura. 

La retroalimentación es esencial. Algún profesior debe estar observando el proceso y debe retroalimentar al alumno respecto a lo que debe ser mejorado. Para que funcione, hay que considerar ciertos factores en esta retroalimentación. "La experiencia disciplinaria. Debes decidir cuáles son los conceptos relevantes y cuáles no, qué métodos de solución perseguir, qué información es relevante y cuál no, si la solución tiene sentido y si se puede comprobar".

Wieman añade que la motivación es un asunto crítico en el aprendizaje. El cerebro debe estar bien motivado para invertir todo ese esfuerzo. "Es algo complejo pero tenemos evidencia que si dejas afuera esto de la enseñanza,, no tendrá el mismo resultado". 

El físico e investigador accedió a una entrevista con AméricaEconomía, donde le consultamos más detalles respecto al método que propone y cómo lograr finalmente un impacto positivo en los alumnos y profesores. 

Sus respuestas, a continuación. 

- De acuerdo a las investigaciones y métodos que usted recomienda, ¿cómo debería ser impartida una clase universitaria, cómo debería estar estructurada y qué aspectos son indispensables tanto del alumnado como del profesorado?

En definitiva, lo primero que debe hacer un instructor es decidir qué capacidades quiere que los alumnos tengan cuando terminen, en términos de qué es lo que quieres exactamente y qué pueden hacer ellos, ese pensamiento que quieres impartirles. Luego debes pensar en cómo les voy a dar la práctica para ese pensamiento en particular, en las decisiones involucradas para llevar a cabo la solución de problemas utilizando eso, cómo voy a traerlo al contexto y qué tipos de problemas les puedo mostrar para que puedan usar ese entendimiento para que sea interesante para ellos, que vean que vale la pena.

Posteriormente, en clases, ellos están recibiendo problemas para resolver y que trabajen en la solución comunicándose entre sí. La idea es que el instructor les sirva como una guía para ayudarles durante ese proceso como coach, ayudándoles a ver cómo mejorar su pensamiento a través de la práctica, y resulta que no es un accidente ni coincidencia el método básico utilizado. Es lo que hace un entrenador o coach, donde por ejemplo, debe determinar qué habilidades tiene un jugador de fútbol, y luego el atleta practica esas habilidades, lo motiva para que practique más duro, les da la retroalimentación para mejorar. Es muy parecido ese aspecto.

Un detalle, es importante primero dar a los alumnos el problema por resolver en vez de darle las fórmulas y la terminología, y esas cosas aburridas. Lo primero es darles la oportunidad de resolverlo y luego, ya le das otras ideas que pueden utilizar para resolver esos problemas, que pueden ser cosas aburridas para memorizar.

- Pero, ¿cómo cambiar la mente de los profesores para que logren innovar en sus métodos?

Hemos hecho estudios y experimentos, particularmente en The University of British Columbia, tratando de cambiar a catedráticos en la manera que ellos veían la enseñanza. Lo primero, es que tenemos claro que debes tener incentivos para que la gente cambie y en el sistema actual de la universidad, realmente no ofrecen esos incentivos.

En nuestro programa, creamos nuevos incentivos para ellos. Les ofrecíamos capacitación cuando querían aprender, y lo que descubrimos es que lo más convincente de esto no era mostrarles datos, ayudan un poco, pero realmente es convencerlos respecto a los resultados arrojados con sus alumnos utilizando los nuevos métodos, y que puedan decir: “mira, ese estándar de trabajo aquí no funciona”. Podían ver como se enseñaba en la práctica con sus alumnos, podían ver cómo la mayoría de sus alumnos estaban aprendiendo y se interesaban en la materia, además, el personal docente disfrutaba enseñar.

Desde mi perspectiva, creo que no se requiere hacer tanto, solo cambiar el sistema de incentivos: empezar a medir cómo los maestros están enseñando y recompensarlos por usar estos métodos. Creo que así disfrutan más, cuando saben que no van a ser castigados por tomarse el tiempo para enseñar mejor. Así, será mucho más fácil cambiar su mentalidad.

- ¿Qué tan importante es la posibilidad de errar por parte de los estudiantes en el proceso educativo?

Lo que se debe hacer es practicar a tomar decisiones. Y es que hoy aprendes cuando tomas decisiones y está mal, entonces es importante tener la oportunidad de cometer errores pero también es importante para ellos el tener la oportunidad de poder corregir esos errores.

Por ejemplo, si cometieras un error y te mataran por ello, pues ya no aprenderías. Entonces en un salón, si cometes un error repruebas el curso y no sería bueno. Lo mejor es realmente construir ese proceso de aprendizaje con la oportunidad de luchar y cometer errores. Entender lo que está mal y luego ir a corregirlos, eso es realmente algo fundamental para que ese proceso de aprendizaje sea efectivo.

En profundidad

Únase a la conversación