Management

La formación en gestión pública y sus ventajas para el Estado

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La gestión del sector público requiere de conocimientos específicos. Así lo sugiere la gran cantidad de programas que en la última década han comenzado a ofrecer las universidades, y que buscan entregar la cada vez más requerida especialización en las áreas relacionadas con el Estado.

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La necesidad de contar con administradores públicos capacitados se ha hecho cada vez más latente en el mundo. Las exigencias por mayor transparencia y profesionalismo en el sector han obligado a países como España y Estados Unidos a incluir normativas que aseguren la calidad de sus funcionarios. Mientras, en América Latina la especialización de los empleados públicos se ha convertido prácticamente en un requisito, sobre todo considerando el rol que éstos juegan en el desarrollo de sus países.

La gestión del sector público requiere de conocimientos específicos. Así lo sugiere, al menos, la gran cantidad de posgrados que desde hace unos años se han comenzado a ofrecer en las universidades, y que buscan entregar una sólida formación en gerencia y administración, pero enfocada a la gestión de los cuadros directivos del Estado. En la mayoría de las instituciones educativas que dictan este tipo de programas, el cuerpo académico está integrado por economistas, cientistas políticos, abogados, sociólogos y filósofos, a fin de entregar una formación integral en las distintas áreas relacionadas con el servicio público.

Así, por ejemplo, la Escuela de Gobierno de la Universidad Adolfo Ibáñez, creada en 2001, dicta actualmente el Magíster en Gerencia y Políticas Públicas (MGEPP), que además de entregar experiencias en la gestión de este sector, "ofrece a los alumnos la posibilidad de comprender cómo funcionan las políticas públicas, profundizando su relación con los organismos estatales", explica Fernando Larraín, director del programa.

El magíster, que ha graduado a 294 alumnos a la fecha, proporciona una concepción moderna de la organización y funcionamiento del Estado, entrega los conocimientos para el diseño y elección de políticas, y transmite una sólida formación gerencial en las áreas de gestión moderna con foco en lo público. "El MGEPP está orientado a profesionales que ya tienen experiencia en el sector público, que ocupan cargos de alta responsabilidad y que por lo tanto, tienen implicancia en la toma de decisiones estatales”, dice Larraín. Por ello, la edad promedio de los estudiantes es de 38 años.

Por su parte y a través de su Instituto de Asuntos Públicos, la Universidad de Chile imparte desde 1997, el Magíster en Gobierno y Gerencia Pública, que ofrece a los alumnos las competencias gerenciales, técnicas y políticas que les permitan asumir responsabilidades de alta dirección pública. Ximena Tocornal, directora de la Escuela de Posgrado de esa casa de estudios, afirma que los profesionales que se especializan esta área buscan, sobre todo, "entender cómo funciona el Estado y el entorno político que lo rodea". Según la especialista, el interés de los alumnos en este campo ha ido creciendo con los años, de ahí la proliferación de ofertas académicas. "Es el aparato estatal el que demanda formar gerentes públicos. Por eso, creemos que todo profesional que se desempeñe en estos cargos debiera perfeccionar sus conocimientos", dice.

La institución chilena dicta además el Diploma de Postítulo en Gobierno Electrónico y Gestión Pública, que entrega y desarrolla conocimientos teóricos y técnico-prácticos en la utilización de las tecnologías de la información y comunicaciones, que permiten la utilización del gobierno electrónico como instrumento de modernización del Estado. Mientras, el Diploma de Postítulo en Gestión Financiera de Instituciones Públicas permite a los participantes entender los procesos de cambio en el área de la gestión financiera, y conocer las características básicas del proceso presupuestario en el sector público chileno, específicamente en el proceso de elaboración, presentación y aprobación del presupuesto, así como su posterior ejecución.

Otras alternativas son el Diplomado en Gobierno y Gestión Pública, que dicta la Universidad Alberto Hurtado, y el Diplomado en Gestión Pública, que imparte la Universidad Católica de Valparaíso. El primero tiene como propósito contribuir en la formación de grupos de profesionales interesados en los temas públicos y comprometidos con los desafíos de desarrollo que enfrenta el país. El segundo, en tanto, tiene por objetivo perfeccionar y complementar la formación de profesionales universitarios de distintas especialidades y que idealmente cuenten con experiencia laboral, de preferencia en instituciones públicas, y cuyos objetivos esenciales sean promover la eficiencia, eficacia de la gestión y control de las diversas operaciones de la institución, desde lo estratégico a lo operativo.

Argentina también ofrece alternativas para quienes deseen especializarse en este campo. Una de ellas es la Maestría en Administración Pública, que desde hace diez años dicta la Universidad de Buenos Aires. El programa busca dar respuesta a la creciente diversificación de la actividad estatal, a la correspondiente complejización de su aparato administrativo, sus políticas, sus formas organizativas y sus mecanismos de decisión, mediante la formación de recursos humanos de alta capacitación para el desarrollo de la investigación y de especialistas en la materia.

Por otro lado, la Maestría en Economía y Ciencias Políticas, que dicta Eseade, está orientada al profesional del mundo corporativo que quiere dedicarse a la política, ya que busca profundizar la comprensión de los fenómenos políticos y económicos nacionales y globales. El programa tiene 13 años de antigüedad, y aborda como ejes principales el análisis económico, el análisis político y la historia de las instituciones económicas y las políticas en el plano nacional e internacional.

Mientras en Perú, la Universidad Esan y la Contraloría General de la República han unido esfuerzos para impartir el Programa de Especialización en Gerencia en la Administración Pública, que busca contribuir a la actualización y especialización técnica y profesional de los funcionarios y servidores públicos. El programa conduce a la Maestría en Gestión Pública, que busca contribuir a la excelencia en la formación de funcionarios del sector. El posgrado ofrece los conocimientos y herramientas de los nuevos paradigmas de la administración pública y el uso de tecnologías informáticas, para que los alumnos estén en capacidad de incrementar la calidad de los servicios públicos y liderar la modernización de la gestión pública en el país.

España, una realidad similar. En Europa y específicamente en España, la realidad es más o menos la misma. El IE Business School, por ejemplo, imparte el Executive Master en Gestión Pública, que apunta a profundizar en el conocimiento y utilización de herramientas de análisis político y técnico, como también en la dirección de organizaciones y gestión de políticas públicas. El programa tiene 10 meses de duración y está diseñado para obtener una formación integrada de todas las áreas de gestión, pero con un enfoque hacia el sector público. Asimismo, desarrolla un programa de habilidades directivas dirigido a formar a ejecutivos que necesitan una visión global y conocimiento más profundo de la gestión pública.

La Universidad de Sevilla, por su parte, dicta una Diplomatura en Gestión y Administración Pública, que nace precisamente, con la idea de cubrir la creciente demanda de profesionales especializados en la gestión del sector público. Tiene como objetivo formar titulados especialistas en tareas de gestión y organización en las administraciones públicas, o bien en otras organizaciones, entidades y empresas relacionadas con el ámbito público.

Por último, el Diplomado en Gestión y Administración Pública, de la Universidad de Salamanca, capacita a los alumnos para trabajar como técnicos o responsables de relaciones internacionales en organismos y empresas públicas o privadas, ayudantes de diplomático, técnico de comercio exterior en empresas, técnico y asesor en comportamientos políticos y en transformaciones internacionales, y asesor de imagen, entre otros.

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