Gestion de Carrera
0
dragos-gontariu-jx9tyotkcko-unsplash.jpg

Haciendo las paces con el confinamiento, ¿cómo seguir siendo creativos?

En un contexto sin precedentes y con alta incertidumbre, es normal que la imaginación haya disminuido y que la toma de decisiones se haya visto perjudicada. Pero no hay que desesperarse, porque el aislamiento social también puede tener algunas ventajas que convendría aplicar al proceso creativo. Si eres de los que está un poco bloqueado y temeroso, junto con analizar esta situación, compartiremos algunos tips que te harán conectarte con tu lado creativo.

Por

De las sillas ergonómicas de las oficinas a un sofá junto a la ventana, el blando colchón de la cama y, en el mejor de casos, un espacio habilitado para las labores del trabajo. Desde casa, el aparente home office de ensueño a veces parece una pesadilla, sobre todo, cuando estamos experimentando la pandemia producto del COVID-19. No solo se está trabajando, sino que luchando contra la incertidumbre y los miedos.

Entre los antagonistas de esta tarea se encuentran las pocas herramientas y medios con que la mayoría de las personas cuenta y el temor de lo que pueda ocurrir sanitaria y económicamente. Y a esto se añaden otras infinitas situaciones hogareñas que entorpecen las labores. La mala noticia es que en varios casos estas preocupaciones obligan a dejar de lado la creatividad.

Desde el inicio de la pandemia, varias organizaciones han tenido que experimentar el teletrabajo, aprendiendo a gestionar el equipo a distancia. En la startup  HappyBreak, con presencia en Chile y Brasil, se las han arreglado gracias a su experiencia trabajando de manera remota entre dos países. Han probado la metodología Scrum y herramientas como Slack, Teams y Basecamp para ver cuál se adapta mejor a sus necesidades. Tienen también un grupo de de WhatsApp donde comparten temas y realizan dos reuniones virtuales semanales para definir y hacer un seguimiento a los objetivos en cada área del negocio.

Si bien, en ocasiones, se les dificulta trasmitir ideas de forma instantánea y recibir feedback, han tenido el tiempo de su lado para poder presentar proyectos con una clara estructura.

Rafael Ávila, COO de HappyBreak, indica: "Recomendamos al equipo que las ideas, por muy locas que suenen, sean anotadas en un sitio que tenemos para ellas. De esta forma pueden ser revisadas al llegar su momento". El resultado ha sido exitoso: lanzaron hace pocas semanas el nuevo servicio Happy Space, desde donde generan planes de bienestar online para las empresas.

"Lo que nos funcionó para aplicar la creatividad correctamente fue enfocarnos en nuestro propósito como startup. Las empresas deben pensar en ello: ¿Por qué existes? Basándote en eso se pueden crear productos y servicios que vayan enfocados a cumplir tu propósito. Utilizar metodología como Design Thinking y el lienzo de la propuesta de valor son muy útiles para establecer una estructura a esas ideas", dice Ávila.

No es teletrabajo

Varias pequeñas, medianas y grandes empresas han podido seguir operando, promoviendo que sus trabajadores generen ideas y proyectos, pero en un contexto sin precedentes y con alta incertidumbre. Mas allá de los deseos de sobrevivencia de estas organizaciones, no es posible negar la realidad: es complejo ser eficiente.

En estas circunstancias, primero se activa en las personas una emoción tal cual sucedería en contextos estresantes, instintivamente huyen, se defienden o bloquean, reduciéndose su imaginación. Luego, en una segunda etapa, se despierta la ansiedad y el estrés.

A esto se añade que varios pueden sentir confusión y la dificultad para pensar, concentrarse, incorporar nueva información y dimensionar lo que sucede.

Para Amélie de Marsily, directora académica del Centro de Salud, Bienestar y Felicidad del IE University, la disminución de la imaginación se entiende porque "en esos momentos de poco nos servirá la imaginación, y es incluso mejor que no nos pongamos a pensar mucho". Esto, porque en la segunda etapa, cuando se comienza a analizar la situación, nuestra imaginación puede ser extremadamente prolífera y negativa.

A raíz del miedo es muy probable que disminuya la creatividad. A esto, De Marsily suma otro inconveniente: "El hecho de no poder realizar nuestras actividades habituales puede desencadenar otro círculo de estrés, preocupación o ansiedad que no propician la creatividad o, incluso, la motivación para poner en marcha un proceso creativo.

Fabiola Solís, coach de liderazgo en Coaching Lab, dice que el tiempo que habitualmente lo dedicábamos a imaginar, explorar posibilidades y crear, podría estar invadido por imaginación en sobrevivencia. Y aunque ella afirma que esto no es bueno ni malo, "es importante, entonces, tener la confianza en que si habitualmente fuimos creativos e innovadores, por ahora, esta cualidad estará al servicio de sentirnos más seguros y al mismo tiempo, necesitará de algunos apoyos extras tales como pausas de descanso, llegar a acuerdos con los que convivimos para evitar tener que hacer acuerdos repetivamente, ampliar el tipo de reuniones virtuales y que no sólo sean para atender temas laborales sino también para fortalecer los vínculos sociales en el trabajo o con amigos y familia".

Crear en soledad

En medio de esta crisis, la soledad puede que no sea tan mala. Muchas personas se sienten cómodas en aislamiento y pueden hasta crear con mayor facilidad. Para algunos especialistas, dejando la pandemia un poco de lado, habría que considerar las ventajas que nos entrega el confinamiento y aplicarlas al proceso creativo.

Cristián Maturana, presidente de la Fundación ArteyComparte, dice que la historia y el arte están llenos de casos en que contextos de encierro y aislamiento social facilitaron el desarrollo de grandes obras para la humanidad.

Por ejemplo, "hay investigaciones que señalan que Shakespeare terminó Macbeth y el Rey Lear en períodos de cuarenta mientras se protegía de la peste que azotó Londres en 1606; Van Gogh hizo 'la noche estrellada' mientras estaba internado en un sanatorio psiquiátrico; Frida Kahlo hizo varios de sus autorretratos postrada en una cama; Miguel de Cervantes comenzó a escribir el Quijote mientras estaba en la cárcel; y Primo Levi escribió 'Si esto es un hombre', dejando un testimonio tremendo respecto de la experiencia del holocausto en los campos de concentración nazi. Todos ellos vieron el contexto en el que estaba insertos como la oportunidad para hacer algo", dice.

Fabiola Solís, complementa que "la quietud que no ha sido parte de las cualidades laborales aceptadas previo al confinamiento, históricamente ha sido fuente de creaciones invaluables. Grandes pensadores y creadores siempre dejaron tiempo y espacio de 'autoconfinamiento' para que su imaginación explorara libremente y diera paso a la creación e innovación. Si bien es cierto, en las actuales circunstancias el encierro no ha sido voluntario, podríamos aceptar la posibilidad de darle espacio a motores creativos que antes, en lo cotindiano, no hacíamos porque no teníamos tiempo".

A eso se suma que hay personas que están acostumbrados a la soledad y a contextos estresantes. Maturana dice que son capaces no solo de enfrentar un contexto hostil, sino que, además, dentro de ese escenario pueden crear, lo que les permite seguir desarrollándose.

"Ya sea por necesidad o por sentido de oportunidad, pueden generar cambios provechosos para ellos y su entorno. En este sentido, la imaginación, entendida como la representación mental de una realidad que no existe, pasa a ser un recurso que puede estimular el deseo de generar cambios. Sin embargo, para que estos se lleven a cabo, debe entrar en juego la creatividad, que es la capacidad de materializar dichas representaciones en actos concretos que buscan afectar e incidir en la realidad ya existente", indica.

Por lo general, añade Carlos Huaman, psicopedagogo de la Facultad de Ciencias de la Comunicación, Turismo y Psicología de la USMP, se trata de "personas que vivieron con necesidades son más creativas por que lucharon para sobrevivir por lo tanto su mente ya está programada para buscar soluciones en base a la experiencia y limitados por la formación académica, pero son prácticos en comparación de aquellas personas que desarrollaron su vida dentro del confort, sin necesidades".

Amélie de Marsily, discrepa y dice que no cree que haya personas que sean más creativas que otras, solo es cuestión de crear el entorno necesario para conectarse con la capacidad creativa.

Hay que asegurar que nuestra mente "esté despejada de ansiedad y preocupación, y luego es una cuestión de práctica y hábitos. Algunos escritores dicen que para que surja su próxima novela, solo hace falta levantarse y escribir todos los días del año sin falta. Como dice el refrán: 'primero creamos nuestros hábitos, luego nuestros hábitos nos crean a nosotros'", señala.

Toma de decisiones

Los miembros del equipo de HappyBreak, que pudieron lanzar una nueva solución en cuarentena, no han dejado de pensar en proyectos. Lo han hecho considerando en todo momento que la mejor forma de validar una idea es creando prototipos de forma rápida y económica, junto con ir al mercado y conocer que opinan al respecto.

Sin ser un paraíso, varios emprendedores están acostumbrados a enfrentar escenarios adversos, donde deben rebuscárselas para lograr financiamiento y en situaciones como esta seguir operando. Es en este contexto donde la toma de decisiones se puede ver perjudicada.

Amélie de Marsily, de IE, dice esta puede ser afectada por dos procesos: por un lado, el evento que provoca el miedo y, por otro, la rumiación mental que nace de este miedo.

"¿Cómo ver todos los elementos que contribuyen a una buena toma de decisiones si nuestra mente está en modo de supervivencia? En algunas situaciones, por falta de tiempo, no hay más remedio que tomar decisiones rápidas y basadas en pocos elementos de juicio. Pero en situaciones más calmadas, conviene acordarnos de los múltiples sesgos cognitivos que a menudo poseemos, como puede ser el sesgo de confirmación que nos lleva solo a aquella información que confirman nuestras creencias. Sabemos que es mejor tomar decisiones importantes después de una buena noche de descanso, cuando hemos podido procesar toda la información", dice la académica.

Bien lo sabe el COO de la startup HappyBreak, quien indica que debido al contexto es posible tomar decisiones equivocadas, muchas de estas pensadas a corto plazo por la alta incertidumbre del futuro. En estos casos, aconseja "centrarse en el largo plazo, podemos hacerlo viendo aquellos países que ya están saliendo de la cuarentena y como lo están afrontando, seguramente habrá mercado para crear productos que nos puedan ayudar a aceptar esa nueva realidad".

Si lo aplicamos en el día a día, la pandemia puede afectar también la relación con los pares del equipo. "Costará llegar a acuerdos, las responsabilidades se superpondrán o diluirán entre los miembros del equipo, puede aflorar también la desconfianza sobre las capacidades de los colaboradores y la evasión de la responsabilidad", dice la coach liderazgo de Coaching Lab.

Si bien es natural que esto suceda, es tarea de los líderes entender este contexto y aplicar medidas que puedan evitar mayores problemas en el equipo. Paradógicamente, añade Solís, "la efectividad para tomar decisiones aumenta cuando podemos reconocer las señales del encierro y la crisis. De esta manera, baja la tensión por la incertidumbre".

Huaman, además, asegura que pese a lo capaces que seamos de dimensionar lo que sucede, "no podemos negar que un confinamiento sin la interacción cara a cara con las personas que conocemos va a crear estrés y ansiedad".

En estos casos, el psicopedagogo aconseja ser capaces de crear soluciones, tomando el control de nuestra mente y no dejar que la mente nos controle. Y aunque estemos comunicándonos a través de una pantalla, todo es útil, sobre todo, porque esto implica adaptarse a nuevas formas de conexión.

Cambiar de actitud

En este contexto, y con todas las complicaciones asociadas, es difícil crear. Para Maturana la creatividad es y debe ser intencionada. "La típica frase '10% inspiración, 90% transpiración' también podría aplicarse para el desarrollo de la creatividad. La creatividad necesita de una iniciativa, de un impulso inicial que permita desencadenar su proceso. No basta con sentarse a 'esperar que se prenda la ampolleta', hay que incentivar y alimentar la creatividad".

Y en esto es clave la actitud con que se enfrentan las situaciones como la actual crisis. Es por eso que se debe cambiar la forma en que se observa y se afronta la realidad. Tanto Maturana como Ávila concuerdan en que debemos aprender a aceptar el contexto de una forma más saludable, y a la vez tener una actitud abierta, explorar distintas rutas y no conformarnos con lo preestablecido.

Desde el Mindfullness, señala el COO de HappyBreak, hay que aprender a que solo podemos ser responsables de lo que tenemos a nuestro alcance. "Muchas personas se preocupan por situaciones de las cuales no tienen control y eso es un error, debemos poner la energía en aquello bajo lo cual tenemos la capacidad de modificar y así crear una realidad más agradable para nosotros. La práctica del Mindfulness es un entrenamiento para nuestra mente y nos puede ayudar a mejorar nuestra inteligencia emocional, por ello debemos darnos el tiempo para incorporarla en nuestras vidas y así ver los efectos", indica. 

Sobre esto mismo, De Marsily agrega que "con práctica, en particular de Mindfulness, uno puede pasar de la reacción originada por el miedo a la respuesta adecuada para manejar el barómetro interior, y volver a encauzar nuestra imaginación para propósitos más útiles".

En ArteyComparte, por ejemplo, se han inspirado en el arte para generar experiencias, que desde distintos niveles permitan el ejercicio de una actitud creativa que luego pueda ser aplicada en distintas esferas y ámbitos tanto a nivel personal como organizacional. Porque, "cualquier persona puede desarrollar la creatividad, sólo hay que aprender a echarla a andar", señala Maturana.

Ejercicio prácticos

Alisson Arden, fundadora de Soul + Co y autora del libro de The Book of Doing: Everyday Activities to Unlock Your Creativity and Joy, reflexiona sobre los procesos creativos y entrega algunos pasos para crear. Es así como propone 18 puntos, los que se pueden aplicar en un periodo en cuarentena. Entre las propuestas se encuentran: explorar, elegir hacer las cosas en vez de no hacer nada, aprender sobre lo que te interesa, tomar distancia de lo que están realizando para poder verlo con otros ojos, y terminar los proyectos.

Huaman, de USMP, propone realizar algunos ejercicios como lluvias de ideas; pensar en cómo otra persona resolvería el problema; evaluar lo bueno y malo de la posible solución a la dificultad; y analizar las posibilidades de la idea central dentro un cuadrado grande que se combina con las posibles soluciones dentro de un círculo u otra figura geométrica unida a la idea central por una línea, lo que permite evaluar las posibilidades.

El psicopedagogo también aconseja:

  • Escuchar música y cantar.
  • Ejercicios de la respiración (inhalar y exhalar).
  • Realizar la actividad que nos permite emocionalmente estar estables (leer, pintar, dibujar, tocar algún instrumento).
  • Recordar los momentos agradables y decirnos “Yo puedo ser feliz porque ya lo he logrado antes, fuerza (decir su nombre) tu puedes, el problema no me vencerá”.
  • “Si se puede” “Si se puede” “Si se puede”.

A continuación, Fabiola Solís comparte algunos pasos para nutrir la creatividad y tomar decisiones, en el contexto actual, tomando en cuenta que son procesos distintos y complementarios:

1. Descanso de calidad. La tendencia a quedarse hasta muy tarde conectado a más información desde una pantalla, es un autoengaño de descanso. Solo estamos llenando con más información por la misma vía en que estamos conectados el resto del tiempo al trabajo. Si ve que le cuesta conciliar el sueño, recurra a un especialista. Muchos de ellos están también atendiendo virtualmente.

2. Buena alimentación. Es muy posible que la mayoría de nosotros estemos tratando de acortar el tiempo de estar en la cocina, con comida que se hace rápido, pero poco nutritiva y con altas calorías. No se trata de convertirse en vegano o vegetariano si usted no lo es, sino que estar más consciente de lo que comemos, cuánto y cuándo lo hacemos. Y también de disfrutar de los tiempos de alimentación, haciendo una pausa. Evitar los almuerzos virtuales de trabajo mientras sea posibles.

3. Work-Café virtuales. Igual que la pausa que hace para estirar las piernas de su sitio de trabajo y tomar un café, invite a su equipo a hacerlo en reuniones cortas y livianas, que bajen el estrés emocional del trabajo en línea.

4. Tiempo libre. Le parecerá extraño, pero para que lleguen las musas necesitan espacio. Si su día a día está lleno de actividades, difícilmente puede disponerse en apertura a la imaginación y la creatividad. Literalmente, la invitación es a tomar un tiempo que podría ser incluso 20 minutos al día de no hacer nada. Cada uno tiene su estilo de hacerlo, explore cuál es el suyo.

6. No se quedarse solo. Lo que le está pasando, es colectivo. Por lo tanto hay otros que están pasando por lo mismo y que pueden tener buenas ideas sobre lo que les ha resultado efectivo. Pregunte, converse, en esto estamos todos.

7. Agradecer. Este es tiempo de ver el vaso medio lleno. Si está leyendo este artículo es gracias a que tiene la fortuna de contar con un piso de necesidades básicas satisfechas. Sobre ese cimiento, todo lo que sume es un logro. Si lidera un equipo agradezca a sus colaboradores con cada pequeño avance, pues en este contexto, es una real conquista.

En profundidad

Únase a la conversación