Gestión de Carrera

El retorno de Egade al primer lugar del Ránking MBA

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La mexicana EGADE vuelve a la cabeza del ránking, algo que no pasaba desde 2002, cuando era ITESM o simplemente TEC de Monterrey. La escoltan dos conocidos: INCAE y U. Adolfo Ibáñez.

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Si esto fuera fútbol, la EGADE Business School de hoy podría identificarse con el Brasil que salió campeón del mundo en EE.UU. 94’. Un momento de alivio para los torcedores, que no veían ganar su selección desde 1970. Sí, porque esta escuela de negocios mexicana –acostumbrada a ganar a comienzos de los años 2000– no obtenía el primer puesto de este ránking desde 2002.

Y vence por el mismo expediente que la hizo ganar la primera vez: la internacionalización. Con todas las acreditaciones internacionales que tiene (AACSB, AMBA, EQUIS y SACS), y con la mayor cantidad de convenios de doble titulación -muchos de ellos correspondientes a programas compartidos de doble titulación automática-, EGADE obtiene el primer lugar en esa dimensión de análisis. Al igual que en 1998, cuando por primera vez llegó al lugar N°1, EGADE es la “escuela que mejor imparte la asignatura más importante para formar empresarios latinoamericanos”, según destacaba ese año la historia del ránking de AméricaEconomía Intelligence. 

¿Por qué la travesía de 12 años por el desierto (si puede considerarse desierto no estar en primer lugar, pero rondar siempre el Top 5)?

Básicamente porque EGADE asumió una difícil misión que no ofrece resultados de gestión inmediatos: creó en Ciudad de México una sede de similar o superior calidad a la original en Monterrey y, además, que ambas correspondieran formal y prácticamente a una sola escuela de negocios. Una apuesta altísima que buscaba conciliar el no abandono de la capital regiomontana, sacudida estos años por el narcotráfico, con poner pie en la capital mexicana, donde, entre otras cosas, es mucho más factible desplegar estrategias de internacionalización.

EGADE ha ocupado seis veces el primer lugar, pero no es la escuela de negocios que mayor cantidad de copas ha obtenido en la historia de este ránking. Ese honor le corresponde a la centroamericana INCAE, que ha ganado siete veces. INCAE es también la escuela que más veces ha estado en segunda posición (5), lo que la convierte, este año, en el retador más consistente de EGADE.

No podía ser de otra manera. INCAE es la escuela de negocios que registra mayor fortaleza académica. En esta dimensión de análisis, la de mayor peso en el ránking (40%), la escuela centroamericana destaca por tener solamente académicos full-time, quienes en su gran mayoría tienen el grado de Ph.D. No sólo eso. INCAE es también la escuela de negocios latinoamericana que contrata a jornada completa al faculty con mejores títulos de doctorado. Del total de doctores de su claustro, 78,1% obtuvo su título en universidades catalogadas como Top 110 del mundo, es decir, de reconocido prestigio conforme una lista determinada por AméricaEconomía que ordena la oferta global de enseñanza en management a partir de distintos ránkings globales.

Sin abandonar el podio está la chilena Universidad Adolfo Ibáñez (UAI) en el tercer lugar. Pese a que perdió una posición este año por la irrupción de EGADE, la UAI lidera en poder de red. Esta dimensión se construye principalmente analizando la posición en el mundo de los negocios de un panel de 50 egresados destacados, conforme rango gerencial y tamaño y relevancia de la empresa donde se desempeñan. 

En el caso de la UAI, la mitad de los egresados en su panel son CEOs, presidentes o vicepresidentes, y 20% corresponden además a grandes empresas con proyección internacional. Este proxy da cuenta del poder de congregar líderes empresariales regionales que ostenta una escuela, componiendo potencialmente una red de egresados que agrega valor al título de MBA obtenido allí.

En la dimensión de producción de conocimiento, los palmares se los lleva la Universidad de Chile (UCH) que ocupa el séptimo lugar en el ránking. Considerando la producción académica de papers con reconocimiento científico ISI, y por tanto sometidos a altos estándares y evaluación de pares en el año 2013, nadie le gana a esta casa de estudio. Sumando la producción de sus facultades de Economía y Negocios, y de Ingeniería Industrial, la UCH registra 68 papers acreditados, casi todos escritos además por su personal full-time (67), lo que habla de un esfuerzo institucional consistente por la investigación. Además, cuatro de esos papers están catalogados dentro de la lista de 45 journals científicos ISI especializados en negocios y reconocidos como tales por el Financial Times.

Movimientos no aparentes

Aunque la Pontificia Universidad Católica de Chile (PUC – Chile) este año perdió sólo un puesto en relación al anterior, pasando del octavo al noveno lugar, viene siguiendo ese patrón –un puesto de caída anual– desde 2010, cuando se ubicó en la quinta posición. Esto se produce por bajas poco significativas en cada dimensión de análisis, pero que van sumando en los resultados agregados. Esto no se debe a bajas sensibles en su gestión, sino más bien a que el resto de las escuelas muestran mejorías que la empujan hacia abajo.

Algo similar ocurre en el caso de la Fundação Getulio Vargas (FGV), que ocupa el quinto lugar en el ránking general. Esta escuela brasileña no baja como la PUC – Chile, pero tampoco sube. Se mantiene en el quinto puesto desde 2012, habiendo estado en el cuarto lugar en 2010 y 2011. Una inercia peligrosa frente al dinamismo de otras escuelas que intentan con ansias llegar al Top 5. 

La principal debilidad de esta escuela está en el ámbito de su faculty. Si bien marca un puntaje sólido en fortaleza académica, anclada en un personal full time 100% doctorado, es ahí también donde tiene menos espacio para crecer, ya que pocos académicos de esta escuela paulista son formados como doctores fuera de Brasil. Eso le da menor proporción de académicos con títulos dentro de las 110 y las 15 escuelas Top, algo que por cierto entrega mayor puntaje. Es más, 43% de su faculty Ph.D. full-time ha obtenido el doctorado en la propia FGV. 

El problema no es exclusivo de FGV sino que afecta a todo el sistema brasileño, que en su conjunto favorece la generación de planteles formados en Brasil, cuando no endogámicos. Eso es lo que revela el análisis del resto de los planteles académicos full time de las escuelas brasileñas presentes en el ránking.

Entre los movimientos significativos destaca el salto de cuatro puestos hacia arriba de la Universidad ESAN. La escuela peruana alcanza así el 12° lugar y comienza a rondar el Top 10. ESAN muestra un crecimiento sostenido, en especial en fortaleza académica, con un plantel full time que destaca por contar con 94,6% de doctores. Sin embargo, esa apuesta no se expresa aún en producción de conocimiento, la dimensión más débil de esta escuela, con la publicación de sólo tres papers ISI durante 2013. Esa situación probablemente caracteriza a todo el sistema universitario peruano, muy deficitario en investigación. 

Al menos eso es lo que muestra la también limeña Universidad del Pacífico, en 21° lugar, con una producción de ocho papers ISI, que supera a la de ESAN, pero es también exigua. 

Saltos positivos registraron también algunas escuelas de negocios colombianas, en particular las que no son de Bogotá. ICESI de Cali, por ejemplo, escaló 13 puestos en la tabla, posicionándose como la segunda escuela mejor rankeada de Colombia en el 17° puesto del ránking general. Esto se explica en parte porque este año la escuela caleña ofreció los datos suficientes para una medición más ajustada, a diferencia del año anterior, cuando participó en el ránking por primera vez.

Ajustes metodológicos

En este ejercicio de medición de las escuelas de negocios se hicieron varias modificaciones metodológicas a nivel de la operacionalización de las dimensiones y selección de indicadores.

Lo primero que se decidió fue acotar las variables de medición a aquellas que tienen mayor poder predictivo en los resultados finales, seleccionando aquellos indicadores con mayor calidad, asertividad y consistencia. Se descartaron otras variables que miden aspectos marginales o que resultan redundantes. Se indagó en los proxys seleccionados con mayor profundidad, logrando indicadores más robustos. Se realizó, además, un ejercicio de verificación de datos que pasó, en la mayoría de los variables, del nivel muestral al censal. Es decir, se validó casi la totalidad de los datos en los que asignan puntajes.

Si bien el cambio metodológico guarda continuidad con lo realizado en versiones anteriores, se producen en algunos casos algunos cambios relevantes. En especial por la dimensión de producción de conocimiento, la que se sintetizó a la evaluación anual de papers ISI, dejando de lado la medición trianual y la producción de otros documentos, como los papers indexados en otras bases de datos o la producción de casos, por su dificultad de ser verificados y comparados bajo estándares de calidad comprobables. 

Dado que la medida produjo cierto despoblamiento de datos para un número de escuelas, la dimensión redujo su peso estadístico de 20% a 10%. La diferencia fue repartida entre las dimensiones de internacionalización y poder de red, con un 5% extra para cada una, lo que llevó a ambas dimensiones de análisis de 20% a 25%. No se repartió ponderación a fortaleza académica, que tiene un peso de 40%, al verificarse que esa dimensión está fuertemente correlacionada con la de producción de conocimiento.

Más detalles del Ránking acá.

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