Liderazgo

El programa que busca preparar a los líderes LGBTQ

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Stanford Graduate School of Business cuenta con un curso que busca disminuir las brechas en las empresas que desincentivan, y muchas veces vulneran, a los trabajadores de la comunidad LGBTQ.

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El liderazgo cada vez se adapta más a las nuevas realidades y a las tecnologías. Es cuestión de revisar cómo las empresas están cambiando sus jerarquías con la llegada de la transformación digital, donde los liderazgos ya no solo pasan por el nombre del cargo sino que por el tener ciertas habilidades. Este trabajo más colaborativo va de la mano del nuevo foco de varias organizaciones que se están cuestionando la manera en que se lidera.

Y en este liderazgo, que ahora se busca que sea más transformacional y menos estático, los espacios diversos e inclusivos son tan importantes también. Por lo mismo, cada vez más las empresas están llevando a cabo acciones y creando políticas inclusivas que, entre otras cosas, consideren a los trabajadores de la comunidad LGBTQ.

Es una realidad que se puede ver cada vez más en diferentes organizaciones latinoamericas o multinacionales que se encuentran en la región, donde aumenta el interés por replantearse lo que se ha estado haciendo hasta el momento. En esta línea, Stanford Graduate School of Business propone el LGBTQ Executive Leadership Program, pensado para ejecutivos LGBTQ que se estén preparando para liderar de forma más significativa o para orientar a aquellos líderes que están en proceso de crear unidades más diversas e inclusivas.

Uno de los principales impulsores de este programa es la búsqueda de derribar una serie de barreras que deben enfrentar los profesionales LGBTQ, quienes “a menudo evitan y temen ser auténticos en su lugar de trabajo. Muchos de ellos se enfrentan realmente a techos para ascender y ser promovidos. Estas barreras reflejan el complejo conjunto de actitudes, políticas obsoletas y sesgos, así como las percepciones internas individuales”, dice Tom Wurster, profesor de Gestión y codirector del programa.

La colombiana Chiqui Cartagena, experta en el mercado latino de EE.UU. y autora del libro Latino Boom, participó del programa hace dos años como parte de una iniciativa de su empresa de ese entonces, la que buscaba que sus ejecutivos tomaran cursos o talleres para ser mejores líderes. En ese momento, dice ella, “yo era la encargada del grupo interno de empleados LGBTI y a mi jefe y a mi nos pareció muy interesante este nuevo curso que ofrecía Stanford, que es único en EE.UU”. Este aspecto fue uno de los principales motivadores, porque si bien en Nueva York hay muchas universidades reconocidas como NYU, Columbia, entre otras, “ninguna tiene un programa parecido, así que solicité la entrada y me aceptaron”.

Al igual que Cartagena, otros ejecutivos con al menos 10 años de experiencia profesional, de diferentes niveles y provenientes de distintas industrias y sectores han cursado este programa. Marina de la Torre, VP, Customer Success and Global Business Strategy en FastSpring, también estudió este programa en Stanford. Tras 10 años de su graduación en maestría de negocios, pensó que era momento de volver a las aulas. "Me inscribí porque me intrigó y atrajo que el programa fuera exclusivamente dedicado para una audiencia LGBTQ" y tras concluirlo De la Torre afirma que "el impacto directo del programa para mí vino por el lado de sesgos inconscientes como identificar y modificar prejuicios inconscientes en el trabajo y que hacer al respecto. Parte del programa estuvo dedicado a este tema".

Muchas empresas se han dado cuenta de los grandes beneficios que puede tener tanto para su cultura como para su imagen ser vistos como lugares abiertos a la inclusión y la diversidad, siempre y cuando sean intenciones que se traduzcan en acciones y políticas. Sobre esto, Wurster dice: “Con visión de futuro, muchas empresas reconocen que el éxito de su competitividad depende de que su diversa, inclusiva y motivada fuerza de trabajo acepte y abrace las diferencias”.

Y Cartagena está de acuerdo: “Las empresas que empiezan a enfocarse en diversidad e inclusión saben que sus compañías pueden crecer y ganar en este mundo competitivo, porque van a atraer a los mejores empleados y esa inclusividad y diversidad tiene que ser palpante a los niveles más altos de la empresa, tanto ejecutivos como junta directiva”.

Abrise a este tipo de iniciativas, además, permite atraer a todo tipo de talento. Hay estudios que han demostrado que mientras más heterogéneas e inclusivas son, incluyendo a ejecutivos LGBTQI, por ejemplo, se vuelven más atractivos en el mercado y como lugares de trabajo. Y a esto se suma que se incrementa el compromiso interno.

El acercamiento a estos profesionales debería hacerse de la misma manera que se capta todo tipo de talento. Y es por eso que tanto Cartagena como De la Torre consideran que se debería hacer de una forma abierta y honesta, demostrando que la diversidad e inclusividad es parte de su ADN.

"No importa qué comunidad quieren atraer como empleados, ya sea LGBTI, jóvenes millennials, mujeres, personas con discapacidad física, etc. La empresa necesita demostrar cuáles son sus valores centrales (core values) y que los “vive”a todos los niveles de la empresa desde el equipo que limpia las oficinas hasta el CEO”, dice Cartagena. Y De la Torre añade: "Es importante poder conectarse con pares - en este caso en la intersección de los personal y profesional. Hay desafíos que son comunes a la profesionales LGBTQ y no es fácil poder conectarse con nuestros pares. El programa en Standford proporcionó un espacio y plataforma para la conexión y colaboración entre profesionales LGBTQ".

Para que esto ocurra, es vital que los profesionales LGBTQ se sientan acogidos, así como el que puedan fortalecer su red de contactos. No hay que olvidar el poder estas relaciones y cómo pueden robustecer los equipos de trabajo, generando confianza. Sarah Soule, codirectora del programa y decana asociado senior para Asuntos Académicos, añade que “los profesionales LGBTQ pueden encontrar dificultades para encontrar y construir sus propias redes de pares, especialmente entre los ejecutivos senior, quienes comparten sus identidad sexual y de género. Sin redes, a algunos les resulta solitario o desalentador avanzar en sus carreras. Una de las fortalezas únicas del programa de Stanford es fomentar y animar las redes perdurables”.

Es por esto que el programa de Stanford incluye en su formación temas de liderazgo personal y habilidades de administración, entre otros, que son impartidos en pequeños talleres prácticos, así como conferencias o diálogos con algunos de los académicos de clase mundial.

FOTO: UNSPLASH.COM

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