Educación

El MBA que redefinió la carrera del ex viceministro para el Desarrollo Social y la Reducción de la Pobreza de Paraguay

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Con una extensa carrera en la empresa privada, luego de cursar el Multinational MBA de ESADE-UAI, Stephan Rasmussen descubrió la necesidad de aportar en el servicio público de su país.

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Como cualquier directivo latinoamericano, Stephan Rasmussen sintió en un momento de su carrera profesional que necesitaba algo más. A diferencia de otras personas, esto sucedió mientras cursaba un MBA. Tras años de haber trabajado en multinacionales y viajado a otros países, como le pasó a los 24 años cuando tuvo que ir a África para desempeñarse en Tanzania y Kenia, fue en medio de un programa de formación que se dio cuenta que necesita cambiar lo que estaba haciendo. 

Con una carrera exitosa y conociendo la teoría de negocios como la palma de su mano, Rasmussen decidió que quería estudiar nuevamente, a través de un MBA, pero no uno convencional. Necesitaba que estuviera pensado para ejecutivos de alto nivel, pero al mismo tiempo tuviera un formato atractivo. Buscó hasta dar con un Executive MBA del que se retiró al tiempo porque le pareció poco diverso. Así fue como llegó al Multinational MBA ESADE-UAI, que cataloga como único en su especie. 

A diferencia de su mala experiencia anterior, el Multinational MBA tenía varias cosas que le interesaron. Se dirigía a un público de alto nivel, diverso y pemitía que siguiera trabajando en su país, ya que en el desarrollo del programa los ejecutivos debían viajar a diferentes países durante una semana cada dos meses. Era lo que había estado buscando.

Similar a este directivo, son varios los profesionales latinoamericanos que optaron por ingresar al Multinational MBA ESADE-UAI, que este 2017 cumplió 10 años, y donde los asistentes viajan a Miami, Madrid, Barcelona, Santiago, Shanghái, Beijing y Silicon Valley. 

A través de 8 módulos, en una intensa semana cada uno, se tratan contenidos como Estrategia, Economía y Recursos Humanos, los que permiten conocer cómo funciona el entorno de negocios global y latinoamericano.

Para Rasmussen, del total de estas clases, tres de los módulos lo marcaron y le dieron las herramientas que necesitaba. Las clases en Silicon Valley y Chile, fueron las que más le ayudaron en su tarea diaria de entonces, pero fue el primer módulo, denominado Awareness, el que le permitió apreciar de otra manera el programa y, de paso, redefiniendo qué hacer con su vida.

En el módulo de Awareness se habla, entre otras cosas, de los nuevos paradigmas y de desafíos y conceptos como sensemaking y connecting. Ahí, empapándose de todo esto fue cuando Rasmussen descubrió hacia dónde quería ir, lo que dice que fue “muy revelador”.

Tras una semana de dar término al programa ingresó al servicio público en febrero de 2015, como viceministro para el Desarrollo Social y la Reducción de la Pobreza de Paraguay, cargo en el que estuvo dos años.

“Esto no estaba dentro de mis planes antes de cursar este MBA”. A su vez, también dice que “este programa fue muy relevador, al descubrir hacia dónde quería ir. Esta experiencia fue gratificante”.

Con el recuerdo de lo que fue haber sido parte de este MBA y luego de algunos años de haberlo concluido, Rasmusen dice que fueron tres los factores que determinaron que se sintiera satisfecho con la formación recibida: “fue la calidad y el nivel de los compañeros; el nivel de los profesores, que fue muy alto, porque eran muy innovadores; y la experiencia de conocer distintos lugares, muy interesantes porque no es lo mismo que te cuenten la historia de China, por ejemplo, que vivirla y sentirla, donde es posible ver las costumbres”.

Finalmente, lo que había estado buscando en otros programas lo encontró en este MBA, donde halló diversidad y pudo relacionarse con dueños y CEOs de empresas, junto con socios de firmas consultoras, entre otros.

El tener compañeros de otros países también fue un sello que Rasmussen destaca: “Se me hizo atractivo que hubiera mucha representatividad de varios países, porque también quería aprender qué se está haciendo en el mundo. Tuve compañeros de Perú, Chile, Costa Rica, México y España, por ejemplo. Te das cuenta que los pueblos y sus costumbres son muy similares, y ayuda mucho a conocer porque uno vive en una burbuja. Aprendimos mucho de todos los países”. 

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