Recursos Humanos

Consejos que le ayudarán a promover un buen clima laboral

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Premiar al empleado del mes, organizar eventos sociales y preparar competencias al aire libre, son algunas de las actividades que los expertos recomiendan para que los empleados se relacionen de manera más profunda, y creen un sentido de pertenencia hacia la compañía.

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Uno de los activos más importantes de las empresas es, sin duda, el capital humano. Cuidar, proteger y otorgar un clima favorable y propicio para que el personal se desempeñe eficientemente, se ha convertido en toda una necesidad para las compañías, que deben preocuparse de evitar roces y conflictos, que puedan incidir en el rendimiento de los equipos de trabajo.

La importancia de un buen clima laboral, radica en que además de motivar a los empleados, orienta a la empresa hacia sus metas y objetivos, generando una cohesión no sólo entre los miembros de un mismo equipo, sino también entre jefes y subordinados. Un mal clima, en tanto, destruye el ambiente, dando paso a situaciones problemáticas y de bajo rendimiento entre los mismos profesionales.

Como el aumento de horas en la jornada laboral lleva a que finalmente se pase más tiempo con los compañeros que con la familia, se ha hecho necesario -entonces- que los directivos promuevan entre sus colaboradores, el respeto, la credibilidad, la equidad y la camaradería, pilares fundamentales que conducirán a las buenas relaciones laborales.

Para Germán Retana, académico y experto en desarrollo organizacional de Incae Business School, la clave de un buen clima laboral es el trabajo en equipo. “Cuando en verdad existe un sentimiento de pertenencia, todos los miembros del equipo son conscientes de que tendrán que compartir su éxito o su fracaso. Por eso resuelven las crisis con serenidad, los conflictos incrementando las opciones, las carencias con más trabajo, y los problemas con la participación constructiva de todos”, dice.

Con el objetivo de fortalecer estos vínculos, muchas compañías organizan y promueven distintas actividades y eventos sociales, que se constituyen como instancias para que los empleados se relacionen de manera más profunda, y creen un sentido de pertenencia y unidad.

Para ello, los expertos advierten que se debe tener claro qué se quiere potenciar. Por ejemplo, en el caso de que se quiera fomentar el compañerismo, y se proponga invitar exclusivamente a los empleados, se recomienda preparar eventos que sean básicamente en equipos, como competencias al aire libre. Últimamente se ha puesto muy de moda contratar paquetes de actividades que incluyen deportes como “paintball” o pilotear “karts”. En tanto, los campeonatos de fútbol, los grupos de teatro y los cursos de desarrollo humano, ayudan a manejar el estrés acumulado. Es importante considerar que estas actividades resulten interesantes para todos los asistentes y no sólo para unos pocos. En el caso en que se incluyan a las familias, un torneo de “minigolf” sería muy apropiado.

Por otra parte, si lo que se quiere potenciar es la lealtad a la empresa, un jefe puede estrechar las relaciones con sus empleados fuera de la oficina, organizando un cóctel, almuerzo o comida. De esta forma, se podrá formentar la camaradería en el equipo y paralelamente, saber que piensan sus miembros en diversos aspectos. Esta iniciativa se puede realizar, además, para reconocer y agradecer a un colaborador en particular, por alguna meta cumplida o un trabajo bien realizado.

“Enviar notas personales de agradecimiento a los hogares de los empleados que realizan un trabajo sobresaliente, e invitar a sus hijos a visitar un día la empresa”, es muy bien visto y contribuye a generar lazos y desarrollar la confianza”, dice Martha Vallejo, académica del área de Management de Espae-Espol de Ecuador. Mantener abierta la comunicación jefe-colaborador, a fin de establecer objetivos claros, concretos y factibles, es igualmente trascendental, agrega.

Otra alternativa es gestionar diversas celebraciones, que busquen reconocer el buen desempeño de los empleados, otorgando -por ejemplo- premios anuales para los mejores o bien, para el trabajador destacado del mes. Una iniciativa que ha tenido buenos resultados es la instauración del programa “los cumpleaños del mes”, en donde se concede el día libre y se otorga un incentivo extra al trabajo realizado. Festejar los cumpleaños en conjunto fomenta la comunicación y la buena convivencia, es por esto que muchas organizaciones optan por permitirse estas instancias de esparcimiento. De la misma forma, celebrar el aniversario de la compañía, en donde se invite a las familias, genera espacios positivos y gratos y por ende, contribuye a estrechar vínculos amistosos.

Recompensar la labor callada es también propicio y positivo para el clima interno. Reconocer aquella actividad que pasa inadvertida, hará que el empleado se sienta estimulado a continuar asumiendo desafíos.

Equipo valorado. Cuando las personas sienten que se les reconoce y respeta, tienen una actitud positiva hacia la empresa, hacia su puesto de trabajo y hacia sus compañeros. Para fomentar estos sentimientos, Vallejo sugiere que “la gerencia organice reuniones semanales o mensuales para motivar a los empleados, estimularlos y celebrar los triunfos”.

Según la experta, las reuniones quincenales en donde se discutan los logros y fracasos de cada área, resultan indispensables para el desarrollo de la compañía en su conjunto. Esto, porque ayudan a dar cuenta de las debilidades internas, tanto profesionales como personales, y permiten vislumbrar las diferentes perspectivas y opiniones que coexisten dentro del grupo.

El académico de Centrum Católica, Óscar Uribe, coincide con Vallejo y agrega que el trabajador desea, además, "saber de su organización, estar al tanto de los cambios, no que éstos los sorprendan, pues esto origina confusión y caos tanto con el cliente interno como externo".

La labor en equipo, señalan los entendidos, fomenta la tolerancia y el respeto y, en consecuencia, da pie para construir un ambiente optimista, conciliador y satisfactorio, que a su vez influye directamente en la productividad.

Asimismo, la preocupación y el interés manifestado hacia los empleados son aspectos cruciales que contribuyen enormemente. Un caso ejemplificador de lo expuesto anteriormente es llamarlos por su nombre y saber -medianamente- qué función cumple cada uno en la organización.

"Es sabido que un trabajador comprometido es un trabajador más productivo y automotivado", añade Uribe.

Finalmente, la académica de Espae-Espol indica que un buen consejo para promover un clima de trabajo adecuado, es predicar con el ejemplo, es decir, con un liderazgo relevante. No se trata de ponerle la camiseta a los colaboradores, ya que ellos se la ponen solos, sino orientarlos y transmitirles que, de esta forma, el éxito se construye en equipo.

"Son los grupos cohesionados los que alcanzan grandes resultados y efectivamente esto solo es posible compartiendo valores mínimos dentro del equipo como el respeto por el trabajo del otro, su opinión y la tolerancia", concluye Uribe.

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