Gestión de Carrera

Cómo dejar de procrastinar en el trabajo según la ciencia

0
ben-white-302160-unsplash.jpg

La ciencia ha encontrado cuatro métodos que te pueden ayudar a hacer ese trabajo de una vez por todas.

Inscríbase en nuestros newsletters

Por

Tienes un gran proyecto pendiente o más de uno rondando en tu cabeza y las fechas de entrega se acercan peligrosamente. Sabes que necesitas comenzar a trabajar cuanto antes, pero por alguna "extraña razón" no puedes dejar de jugar Pokémon GO o de ver la nueva serie de Netflix, o te acuerdas que antes tienes que limpiar la bandeja de entrada de tu correo.

Si te ha pasado esto alguna vez o recurrentemente, entonces estás familiarizado con el concepto de procrastinar. Ocurre cuando pospones realizar alguna tarea y en lugar de dedicar tu tiempo a completarla, buscas cualquier otra cosa que hacer que te ayude a justificar tu decisión.

Pero qué puedes hacer para inspirarte y finalmente avanzar en esos proyectos que te abruman y te cuesta tanto completar. La ciencia ha encontrado cuatro métodos que te pueden ayudar a hacer ese trabajo de una vez por todas.

1. Empieza en pequeño

Cuando se trata de trabajar en un gran proyecto, puedes sentirte abrumado por la cantidad de horas y esfuerzo que deberás dedicarle.

Un estudio realizado por la psicóloga Teresa Amabile, investigadora de Harvard Bussines School explica que esto se trata de un fenómeno llamado el principio del progreso, el cual consiste en realizar tareas significativas que a pesar de ser pequeñas, formen parte de un proyecto más grande. Así, al completar el trabajo y ver los avances te sentirás más animado y con mayor motivación para terminar.

Es recomendable dividir el proyecto en pequeñas metas. Este truco de productividad te permitirá mantener un avance constante sin que realmente represente un esfuerzo descomunal.

Al comenzar con este método, es necesario crear una especie de mapa con diversos puntos de acción que te ayuden a llegar a la meta final.

Esto te ayudará a evitar la horrible sensación de no saber por dónde comenzar. Contarás con un detallado camino en el que sabrás exactamente todo lo que necesitas y cuándo. Recuerda recompensarte cada vez que completes alguna tarea.

2. Las fechas límite desde otra perspectiva

¿Cuál de estas ideas te hace sentir más urgencia: La fecha de entrega es en dos meses o en 60 días?

A la mayoría de las personas percibir las fechas límite en días o incluso horas, provoca una sensación de urgencia.

Un estudio realizado por la Universidad de Michigan y la Universidad del Sur de California utilizó a dos grupos de participantes. Al primer grupo se le consultó sobre cuándo tendría que empezar a ahorrar para su retiro, si este sería en 40 años. Al segundo grupo se le hizo el mismo planteamiento pero, en lugar de años, se les dijo que su retiro sería en 14,600 días.

Ante esto, el grupo al que se le planteó la información en días sintieron una mayor urgencia por comenzar a ahorrar antes, comparado con el primer grupo.

De acuerdo con los investigadores de este estudio, cambiar la métrica permite tener una mejor conexión con tu propio futuro.

Percibir el tiempo de esta manera te ayudará a motivarte o tal vez temer un poco de que no te alcancen los días para cumplir y así ponerte a trabajar.

3. Evita los "maratones"

Cuando se acerca la fecha límite de entrega, puedes sentir la necesidad de tener que enclaustrarte por completo, a piedra y lodo enfrente de tu computadora hasta terminar todo el trabajo, aunque eso implique dormir poco o incluso no salir a comer.

Sin embargo, diversas investigaciones han confirmado que dedicar más horas no necesariamente significa que lograrás obtener mejores resultados.

Tu mente trabaja mejor si le destinas breves periodos de trabajo, en lugar de sesiones maratónicas.

Un estudio de la Universidad de Cornell, realizado en 1999, demostró que los trabajadores eran más productivos cuando dedicaban unos minutos a descansar.

De hecho con dedicar 52 minutos a trabajar sin distracciones, seguidos de 17 minutos para descansar, puede ser un tiempo ideal para mejorar tu productividad y avanzar lo suficiente en tus pendientes.

Otra técnica muy conocida es la llamada Pomodoro, en la que se destinan 25 minutos de trabajo y alrededor de cinco minutos de descanso.

Investigadores han estudiado la actividad cerebral de personas en un estado de relajación y han encontrado que ciertas regiones del cerebro asociadas con la solución de problemas complejos se mantienen altamente activas durante ese tiempo.

Así que aunque estés descansando, tener tu mente relajada te ayudará a ser más creativo e incluso encontrar mejores soluciones para lo que estés trabajando.

4. Recuerda que el estrés te sabotea

Los altos niveles de estrés pueden reducir tu productividad y por lo tanto procrastinar.

El estudio realizado por la empresa Towers Watson encontró que el 57% de los empleados que tienen altos niveles de estrés en el trabajo resultan ser menos productivos e incluso sienten menor interés por su propio trabajo.

El estudio también revela que las personas estresadas suelen percibir que las horas necesarias para completar su trabajo no son suficientes respecto al tiempo que dedican en la oficina.

Es recomendable que cuando te sientas presionado, dediques unos minutos a respirar profundamente y relajarte, tal vez salir a caminar, beber agua o tomar una breve siesta.

Al regresar serás capaz de dominar ese proyecto sin que te parezca tan abrumador como antes, con una mente más enfocada.

Así, con estos métodos es posible que ya no dejes para mañana lo que puedes hacer hoy. 

FOTO: UNSPLASH.COM

En profundidad

Únase a la conversación