Gestión de Carrera

5 consejos sobre en qué destinar el dinero que no siempre debes escuchar

0
doubt-2072602_1920.jpg

Citas inspiracionales y consejos, entre otros, abundan y, la mayoría de las veces, están alejados de la realidad sobre cómo ganar y multiplicar tu dinero, o sobre cómo vivir una vida sin tanto estrés.

Por

Si estás buscando cómo mejorar tus finanzas personales en internet, es muy probable que te encuentres con infinidad de cosas que no son una verdad absoluta.

Citas inspiracionales y consejos, entre otros, abundan y, la mayoría de las veces, están alejados de la realidad sobre cómo ganar y multiplicar tu dinero, o sobre cómo vivir una vida sin tanto estrés.

A continuación, te presentamos cinco consejos que no siempre deberías escuchar:

1. Gasta en experiencias, no en cosas:

A primera vista suena como un excelente consejo, porque, de hecho, diversos estudios respaldan la idea de que gastar en momentos valiosos es mejor para tu salud mental que gastar en objetos, pero la realidad es esta: la mayoría de las veces no necesitas gastar en ninguna de las dos cosas: ni en objetos, ni en experiencias.

Aceptar como una verdad irrefutable que es mejor gastar en experiencias, puede provocarnos cierta “urgencia” por “justificar” en qué gastamos el dinero o, visto de otro modo, aceptar que sí, estamos siendo arrastrados por el marketing -una vez más-, pero que lo estamos haciendo de una “mejor” forma cuando no es así.

¿De verdad necesitas gastar tanto en viajes o conciertos, sólo porque es una experiencia? Si sientes que te estás “perdiendo” de algo o de todo al no gastar, hay un problema.

Además, si vas por la vida con la mentalidad de “esto sólo pasará una vez, no importa cuánto cueste”, quizá no sea la mejor decisión para tu cartera.

Una mejor versión de ese consejo es “gasta en cosas y en experiencias cuando es necesario, pero también aprende a no gastar”.

2. Haz lo que amas:

Este consejo es uno de los más populares, pero también uno de los más peligrosos. Te daremos un par de razones:

Esperar que tu trabajo sea tu pasión y que todos los días debes sentir cómo ese amor sale de tus entrañas para enseñarlo al mundo, te llevará al sufrimiento seguro. Contestar mails a las 11 de la noche o recibir unos tantos en fin de semana no es una actividad que en el imaginario colectivo combine con la idea de una pasión.

La otra razón radica en un hecho muy sencillo: no todos pueden vivir de su pasión, no todos pueden dedicarse a lo que aman ni todos pueden amar su trabajo y no es una obligación. Si caes en la trampa de pensar que tu trabajo carece de sentido sólo porque buscas en él dinero, debes reconsiderar tus prioridades.

Una razón más: tu trabajo no es tu amigo y tu trabajo no te dará amor. Mientras más separes lo que haces por trabajo y dinero de los cientos de cosas que componen el resto de tu vida, mayor estabilidad emocional encontrarás y una menor posibilidad de sentirte como un fracasado.

La clave es esta: no vivir en una fantasía.

¡Está bien no amar tu trabajo!

3. No te preocupes por lo que otros piensen:

Este es un gran consejo. Pero cuidado con aplicarlo en toda tu vida. Seamos honestos: muchas de las opiniones que tengan otros de nosotros son un factor clave en el progreso de nuestra carrera profesional. Eso incluye a tus jefes y subordinados, según sea el caso.

La realidad es que somos seres humanos y somos sociales. Es imprescindible compartir espacios, momentos y hasta opiniones con otros y, nos guste o no, tenemos que prestar atención a lo que otros piensen de nosotros (al menos en el trabajo).

La clave es identificar a las personas de quienes en verdad te importa escuchar su opinión, escuchar lo que otros piensan de ti y colocar las cosas en una balanza para ver qué puedes mejorar y qué puedes desechar de sus comentarios.

4. Vive el presente:

No, este no es un gran consejo. No toda la energía, las ganas de vivir, el dinero, la estabilidad, la sabiduría y el tiempo para recorrer el mundo y vivir la vida se tienen durante tus primeros 25 años de vida. Te tenemos una noticia: hay mucho más allá en tu vida adulta e, incluso, en tu vejez. La vida no se acaba a los 40 y mucho menos a los 60 o 65 cuando te jubiles. Al contrario, son grandes oportunidades para ver y conocer el mundo con nuevos ojos.

Hay muchas malas decisiones, sobre todo financieras, que podemos justificar con una mentalidad de “podría morir mañana”, “nadie tiene la vida comprada”. Es cierto, pero ¿y si vives 100 años?

5. El desayuno es la comida más importante del día:

Actualmente, hay un movimiento sutil que aboga porque seas una máquina o el equivalente de Elon Musk y te despiertes a las 4 de la mañana, hagas ejercicio, medites, escribas tres prioridades, tres deseos, desayunes, te bañes y tengas resuelta tu vida antes de comenzar a trabajar porque de lo contrario no lograrás nada.

La realidad es que hay muchas personas que ni siquiera desayunan y mucho menos hacen ninguna de esas cosas y son perfectamente funcionales y productivos. La clave de la producitividad no radica en la hora en que inicies tu día ni en si desayunas o no o si duermes 4 u 8 horas. La clave es la concentración y un estado físico que sólo tú sabrás cómo obtener.

Si tú necesitas dormir 8 horas y no 4, si para ti es mejor desayunar un smoothie en vez de huevo, frijoles, café y fruta, está bien.

Tienes que aprender a planear tu día según a ti te funcione y no pretender ser una persona que no eres.

FOTO: PIXABAY.COM

En profundidad

Únase a la conversación