Educación

Sequía de oportunidades laborales: las mentorías para MBAs pueden dinamizar su carrera

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A propósito de las consecuencias económicas de la pandemia, en varias escuelas de negocios están orientando a sus alumnos y egresados para que desarrollen habilidades blandas con gran demanda en las organizaciones.

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En 2020, las escuelas de negocios y las universidades enfrentaron un doble desafío. Por un lado, tuvieron que aprender a seguir operando en modalidad remota y, por el otro, debieron apoyar a los estudiantes en el difícil escenario económico que continúa hasta ahora. 

Tras la alarmante noticia que durante el peor momento de la pandemia en América Latina y el Caribe había alrededor de 41 millones de desempleados, muchos profesionales tenían dudas con respecto a su carrera. No sabían si estudiar o no un MBA o, si de hacerlo, podrían insertarse laboralmente o cambiar de área como lo hacen varios de los que ingresan a un programa como este. A meses de estas cifras desalentadoras, el panorama luce un poco mejor, aunque aún hay incertidumbre. 

En la Encuesta de Expectativas de Empleo de ManpowerGroup, se espera que en América haya aumentos en las intenciones de contratación para el primer trimestre de 2021 en nueve de los diez países encuestados. En Estados Unidos, Colombia, Canadá y Brasil proyectan aumentar sus nóminas de personal, mientras que en Panamá se registran disminuciones en las intenciones de contratación. A nivel mundial, las más altas expectativas vienen de Taiwán, Estados Unidos, Singapur, Brasil y Australia. En contraste, Hong Kong, Austria, Suiza, Reino Unido y Panamá revelan las intenciones más débiles a nivel mundial.  

A raíz de esto, las escuelas de negocios han robustecido sus iniciativas para ayudar a sus alumnos a encontrar oportunidades laborales o a dar un vuelco en su carrera profesional. 

Entre las varias ayudas están las sesiones gratuitas de mentoría, en la que profesionales experimentados orientan a los estudiantes. Para que estas reuniones tengan el efecto esperado debe haber un match entre el mentor y el mentoreado. Como ejemplo, algunos mentoreados podría buscar a una persona que esté en el sector que les interesa, para confirmar su interés y aumentar sus opciones de tener éxito.

Pero las historias de las redes de mentores en escuelas de negocios no es necesariamente novedosa. Sí lo es que producto de la pandemia estas ayudas se solicitan cada vez más y se redirigen hacia temas que ahora son más relevantes para los estudiantes, como las capacitaciones hacia el desarrollo de las habilidades blandas y el networking. 

Un remedio para la sequía laboral

Tanto IE University como la Universidad del Desarrollo (UDD), han llevado a cabo iniciativas especialmente pensadas para apoyar a los alumnos en su empleabilidad. 

Mucho antes de la pandemia, en la UDD existía la intención de dar vida al Centro de Desarrollo y Carrera de la Facultad de Economía y Negocios, el cual finalmente se levantó a mediados del año pasado con la intención de vincular a los estudiantes y egresados de Ingeniería Comercial y el MBA con el mundo laboral

Alejandra López, directora del Centro, indica que “creemos que la mentoría es una práctica bien difundida y a nivel mundial se usa mucho. En Chile han surgido muchas redes de mentores en torno al emprendimiento. Como Facultad, pensamos que se necesita un mentoring más transversal. Y si bien grandes empresas u otras instituciones ofrecen estos espacios de mentoring, queríamos que los estudiantes y egresados tuvieran este espacio”.

Se trata de una red de 40 mentores, quienes son profesionales de distintas áreas, generaciones e industrias. El programa de mentoría contempla dos reuniones como mínimo con el mentor que el egresado o alumno elija. ¿Qué temas se abordan? “Egresados que buscan su primera inserción y profesionales que con años de experiencia tienen dudas sobre ingresar o no al servicio público o cambiarse de industria. También están algunos estudiantes que quieren definir qué harán después de cursar el MBA”, dice López. 

En la misma línea, IE lanzó en 2020 un programa formal de mentoría, donde se les asigna a los estudiantes interesados un mentor del sector que a ellos les interesa. Para esto se puede utilizar la plataforma digital Firsthand, la cual permite a los alumnos conectarse con los alumni que estén registrados. El programa tiene una duración de cuatro meses, con cuatro sesiones. 

De acuerdo con Eva Valbuena, directora del departamento de carreras de IE University, el trabajo ha sido un total éxito: “Hemos trabajado en múltiples frentes, sobre todo en la preparación y en el networking, fundamental en este momento. El mentoring es muy bueno porque ayuda a los alumnos a aumentar su network, a menudo los alumni les presentan a otras personas”.

La respuesta de alumnos y menores también ha sido positiva. Valbuena agrega que “hemos visto que algunos alumnos encontraron trabajo y todos los mentores quieren repetir. Decidimos que vamos a ofrecer la iniciativa de forma recurrente”.

No basta con el talento

Las organizaciones pospandemia comienzan a buscar no solo a personas con talento, capaces de llevar a cabo sus funciones y hasta liderar cuando haga falta, sino que también con habilidades que les permitan comunicarse y adaptarse a entornos cambiantes. 

Desde Randstad afirman que las habilidades cambiaron de un año a otro. Mientras en 2019 se valoraba la capacidad para motivar a otros, a partir de 2020 se espera que tengan la capacidad de adaptarse a las cambiantes demandas del negocio. 

En el reporte se señala que “hoy más que nunca las evaluaciones irán de lo soft a lo hard, es decir, primero se pondrán a prueba aptitudes como la capacidad de análisis y de resolución de problemas de los candidatos, una competencia que en nuestro estudio llega a 56% entre las habilidades más demandadas en mandos medios y altos”. Y a esto se suma que “la capacidad de construir relaciones confiables (51%), tener visión de futuro (39%) y potencial para innovar e impulsar la creatividad (36%), aparte de ser flexible, comunicarse de manera efectiva y empática y contar con experiencia comprobable en el liderazgo de equipos a distancia; para luego pasar a los requerimientos técnicos de una vacante”. 

Este tipo de habilidades son las que en las escuelas esperan desarrollar a través de talleres, foros y especialmente las mentorías. En la Universidad Adolfo Ibáñez (UAI) también se dieron cuenta del impacto que estaba causando la COVID-19 en el empleo y decidieron redirigir y potenciar los esfuerzos de carrera profesional. 

Si bien en UAI llevan varios años realizando programas para desarrollar competencias, a raíz de la pandemia “nuestros programas de mentoría han tenido una mayor demanda en los últimos meses, por lo que hemos robustecido el calendario de actividades”, indica Horacio Arredondo, vicedecano de postgrados en la Escuela de Negocios (UAI), quien agrega que “ha sido la comunidad y el efecto red, que en ella se crea, la que ha demostrado ser la mejor forma de dinamizar la carrera profesional en un momento de sequía de oportunidades en algunas industrias”.

Algunas de las actividades de la escuela han sido, por ejemplo, el acompañamiento a los alumnos del Executive MBA durante el programa mediante herramientas de assessment y trabajo personalizado con un coach. “Aunque esta combinación aumenta fuertemente la tasa de empleabilidad de nuestros egresados, no quiere decir que la podamos asegurar. Eso depende de muchos factores. Tenemos la certeza de que desplegamos una serie de herramientas muy potentes para nuestra comunidad, y en ese sentido estamos continuamente revisando mejores prácticas y potenciando las áreas que se encargan de apoyar”, señala Arredondo.

En tanto, en ESIC Business & Marketing School apostaron por una formación que otorgue a sus estudiantes habilidades cada vez más solicitadas por el mundo empresarial, como la capacidad de liderazgo en un entorno hostil, pensamiento crítico, empatía y resiliencia. 

Es por esto que en sus programas de Grado y posgrado integran estas habilidades en sus materias y prácticas en el aula. A los estudiantes de MBA, por ejemplo, se les insta a analizar introspectivamente, definiendo qué puntos deben reforzar para mejorar y transformarse. 

La escuela, además, cuenta con una Unidad de Desarrollo Profesional que periódicamente realiza sesiones en formato webinar sobre liderazgo, emprendimiento y empleabilidad. 

Programas como estos muestran que la necesidad por desarrollar ciertas habilidades no ha terminado, con mayor razón en estos momentos en las que empresas solicitan candidatos que no solo tengan conocimientos, sino que también sean capaces de liderar en un entorno cambiante.

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