Liderazgo
0
jehyun-sung-6u5aemqiajg-unsplash.jpg

¿Liderazgo maduro o juvenil? Mejor, una combinación de generaciones

En medio de un clima de incertidumbre, se espera que los líderes sean resilientes, empáticos, flexibles y racionales. Pero, en ocasiones, algunos sesgos inconscientes pueden arruinar la perspectiva que se tiene de ciertos líderes. ¿Es realmente importante la edad, el género y las creencias al momento de liderar? Al parecer, no.

Por

Una vez que Joe Biden asuma la presidencia de EE.UU en enero de 2021, se convirtirá en el mandatario con mayor edad en la historia de su país. Bastante cerca estaba Donald Trump, quien se hizo cargo del país a los 70 años. Pero, ¿realmente importa la edad a la hora de liderar? Porque lo cierto es que hay varios como ellos en el ámbito político y también en el empresarial. Para muchos especialistas en este tema, quienes juzgan el liderazgo según la edad deberían dar de baja esta creencia, pues hoy más que nunca el liderazgo no tiene edad ni género.

Tanto Patricia Gabaldón, profesora de Entorno Económico de IE University, como Antonio Núñez, sénior partner de Parangon Partners y fundador de la Asociación de Alumni de la Harvard Kennedy School, creen que la edad no puede ser un factor esencial a la hora de liderar.

Mientras Núñez afirma que "es un sinsentido juzgar la edad de los líderes, porque nos encontramos con líderes senior que están en un momento de madurez profesional muy importante, pero también líderes jóvenes que pueden aportar mucho en un momento de transformación digital"; Gabaldón añade: "Es mucho más importante el estilo y la capacidad de liderazgo. Aunque sí que podríamos decir que los estilos de liderazgo también son dinámicos y han cambiado con el tiempo. Ahora hay también más diversidad en los estilos de liderazgo que hace años”.

A esto, Pabla Flores, directora de Estudio Evoluciona, complementa que “generalmente, asociamos ciertos estereotipos en relación al liderazgo. Por ejemplo, la mayoría de las veces pensamos que los hombres son mejores líderes y que se requiere madurez o experiencia para hacerse cargo de esta responsabilidad”.

Antes que la edad u otros factores, se deberían valorar la visión estratégica, la capacidad de liderar a los equipos de trabajo y los valores y la cultura corporativa. Esto queda claro cuando varios de los líderes que se retiran encuentran un lugar en un consejo de administración o como parte de un consejo asesor en alguna empresa.

Liderazgo digital

Resilientes, empáticos, flexibles y racionales. Durante la pandemia ha quedado claro que el liderazgo que se requiere por estos días ha cambiado. Hoy más que nunca, el líder debe tomar decisiones y actuar, que la gente vea que existe convicción. Y no solo eso, debido al clima de incertidumbre que impera en todos lados, se espera que los líderes sean capaces de guiar a las personas. Es por eso que se habla de un liderazgo que une la empatía con la adaptabilidad.

Especialmente ahora, con el reto de la transformación digital que han debido asumir varias empresas, es innegable la necesidad de líderes que posean varias habilidades y conocimientos. Y en este contexto, las miradas suelen posarse sobre los más jóvenes, quienes se están preparando para desempeñarse en un futuro no muy lejano.

En 2017, un informe de Deloitte mostraba la brecha en habilidades digitales que presentaban las empresas: “las capacidades organizacionales para abordar el liderazgo disminuyeron un 2% y el 42 % de las organizaciones consideran el desarrollo de liderazgo como algo muy importante”, indicaba.

“El rápido movimiento tecnológico que estamos viviendo hace que haya mucha presión sobre el aprendizaje continuo, y eso es más sencillo para los nativos digitales que han convivido toda su vida con el cambio constante. Creo que de ahí podía venir la identificación del liderazgo más joven con la innovación. Sin embargo, la garantía de éxito no viene de elegir solo un estilo de liderazgo, sino de ser capaces de incluir diversos estilos, desde los más jóvenes a los más mayores, en la toma de decisiones”, dice Gabaldón, de IE University.

En el informe también se afirma que “las organizaciones necesitan construir una nueva generación de líderes más jóvenes, más ágiles y digitalmente listos”, junto con añadir que “el liderazgo hoy en día es menos sobre el ‘arte’ del liderazgo y más sobre los desafíos que enfrentan los líderes. Sobre todo, la dramática transformación de los negocios es impulsada en gran parte por el cambio digital”.

Antonio Núñez, de Parangon Partners, indica que "quizá en los últimos años se ha tendido más a fijarse en líderes jóvenes, precisamente por esos cambios de los modelos de negocios y de la innovación. Pero en este momento de postcrisis por el COVID, estamos volviendo a lo básico, a recuperar el sentido común que un líder con 50 o 60 años aporte una experiencia vital, madurez y prudencia unidas a energías que pueden ser muy importantes a la hora de liderar a la empresa en un entorno como el actual, muy competitivo luego de la crisis".

Más allá de la edad

Una de las preguntas que surge ante la agitación por el mundo digital, es si realmente deben ser más noveles quienes asuman esta tarea. Lo cierto, es que no es tan así. "Tenemos una idea de liderazgo innovador más vinculado al líder más joven, pero ser joven no es una garantía de ser innovador. Lo más importante es el estilo de liderazgo, más allá de la edad", enfatiza Gabaldón. 

Para ella, esta creencia se debe a que el rápido movimiento tecnológico que estamos viviendo hace que haya mucha presión sobre el aprendizaje continuo, y eso es más sencillo para los nativos digitales, que han convivido toda su vida con el cambio constante.

"Creo que de ahí podría venir la identificación del liderazgo más joven con la innovación. Sin embargo, la garantía de éxito no viene de elegir solo un estilo de liderazgo, sino de ser capaces de incluir diversos estilos, desde los más jóvenes a los más mayores, en la toma de decisiones", señala la profesora de IE University.

Conducir y conectar a los equipos

De acuerdo al informe de Deloitte, el poder liderar y conectar equipos de trabajo es ahora fundamental, valorándose mucho más su creatividad y agilidad que su experiencia, la antigüedad y el desempeño del negocio. A su vez, “se espera que los líderes innoven, colaboren y usen equipos de clientes, crowdsourcing y hackathons para encontrar nuevas soluciones” y “el desarrollo del liderazgo se centra en cultura, contexto, intercambio de conocimientos, la toma de riesgos e interacción con otro”. 

Sobre lo anterior, la directora de Estudio Evoluciona señala que “para el nuevo liderazgo que se requiere, es precisamente la sana práctica de preguntarnos y reflexionar en torno al concepto de ‘liderazgo’, pues el líder hoy día tiene el reto de conducir a sus equipos hacia el trabajo colaborativo, establecer relaciones más horizontales y asumir el rol de articuladores de redes de conversaciones liberadoras, que posibiliten el encuentro entre seres humanos abiertos a la transformación, a la convivencia y a la construcción de espacios laborales inclusivos”.

Es justamente este espíritu de equipo, ahora más intergeneracional y diverso que nunca, lo que que está predominando. Núñez, quien junto con Jose Luís Álvarez, director del Corporate Governance Centre en la escuela de negocios INSEAD, realizaron un estudio sobre cómo el COVID-19 está cambiando el perfil y agenda de los consejos de administración, dice que "vemos que uno de los actores que más aportan a la diversidad no es solamente el género, sino que la diversidad basado en perfiles distintos, relacionado a la nacionalidad, habilidades blandas y también edad, por lo que creo que los consejos deben tener un mix entre juventud y perfiles más sénior".

Y Gabaldón añade: "Es importante pensar en el liderazgo desde la perspectiva de la diversidad. Un líder lo es también gracias a su equipo, o puede ser un liderazgo más compartido, más abierto. Es por esto que es especialmente importante conseguir también diversidad de edades en los equipos, para conseguir todos los puntos de vista, unos más desde la experiencia y otros desde la novedad". Y Flores complementa diciendo que esto dependerá de lo que persiga cada organización, pero "si estamos convencidos de que la diversidad agrega valor y que mientras más miradas se sumen a la organización, más probabilidad tenemos de cocrear y coinspirar, entonces contemplaremos la opción de promover líderes de diferentes generaciones siempre y cuando se haga desde el respeto, la honestidad y lo genuino de integrar más visiones".

Queda claro, entonces, que el liderazgo ha evolucionado y que por estos días se aprecie la empatía y la flexibilidad. Pero lo más importante es que haya una combinación de generaciones, y en esto el líder debe ser una pieza clave al incluir a todos por igual.

En profundidad

Únase a la conversación