Gestión de Carrera

Mayordomos: ¿candidatos para hacer un MBA?

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Sus habilidades reflejan la nueva realidad del servicio privado, que pretende imitar los sistemas y estructuras del mundo de las empresas.

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Dylan Leonard Brown tiene 30 años, con una maestría en Psicología y un amplio currículo que incluye tres años trabajando como administrador de la propiedad de un exembajador, y la supervisión de 12 personas que se ocupan de la casa, junto con tres propiedades, un yate, automóviles numerosos y un presupuesto anual de varios millones de dólares.

Brown también planeó alrededor de 100 eventos cada año, incluyendo un coloquio de tres días sobre la trata de personas y un concierto orquestal. El embajador era un compositor amateur, así que Brown contrató a una orquesta y coro, hizo audiciones de solistas y contrató repartidores para entregar volantes en la calle, en el desfile del Orgullo Gay en Boston, para fomentar el interés.

Ahora él está trabajando para una familia en el área de Denver cuyo dinero proviene de la industria de la tecnología, supervisa sus seis propiedades y la renovación de su residencia principal, una casa de 3 mil 112 metros cuadrados, para la cual también contrató personal.

Según consigna El Financiero, de México, Brown no estaría solo en esta profesionalización de la actividad. Destaca el caso de Brenda, de 51 años, tiene una maestría y una licenciatura en Contabilidad. Ella es la administradora de la finca de una familia con sede en Nueva York, supervisa una megapropiedad con 14 empleados, incluyendo cinco amas de casa, un asistente personal y un chef.

Así sería la nueva generación de mayordomos y secretarios personales: armados con un arsenal de títulos de posgrado y una mentalidad empresarial, o por lo menos una base en psicología organizacional, trabajo social y finanzas. Sus habilidades reflejan la nueva realidad del servicio privado, que pretende imitar los sistemas y estructuras del mundo de las empresas.

Y es que las grandes cantidades de dinero que ahora son acumuladas por los más ricos de los ricos, así como las responsabilidades que vienen junto con la gestión y la dispersión de todo ese dinero – las inversiones, fundaciones y entidades filantrópicas, los múltiples inmuebles masivos y su mantenimiento – exigen cada vez mayor supervisión por parte del capital humano con habilidades más allá de las aprendidas en una escuela tradicional de mayordomos; aunque también aquellos son necesarios.

El año pasado, según el informe de Credit Suisse sobre la riqueza, más de 45 mil estadounidenses tenían un patrimonio neto de más de 50 millones de dólares, frente a casi 38 mil del año anterior.

''Nuestros clientes aplican las mejores prácticas de negocios a su vida familiar’', dijo Peter Mahler, de Mahler Private Staffing, una agencia de empleos con más de 20 años y oficinas en cuatro ciudades, incluyendo Nueva York y Los Angeles. ''En una casa con muchas piezas móviles y un presupuesto importante, usted tiene que tener controles claros''.

Mahler dijo que sus clientes – alrededor de 900 familias, frente a unas 300 hace siete años – por lo general tienen cuatro o cinco casas con personal que van de nueve a 25 empleados. Dijo que los gastos de personal pueden ser de hasta dos millones de dólares anuales, y los gastos de operación para varias residencias pueden exceder los cinco millones.

Los administradores de propiedades y los jefes del personal están en la cima de la pirámide de los empleados domésticos. Por definición, dice Matthew Haack, fundador en 2007 de la Domestic Estate Management Association, o DEMA, un administrador de propiedades es una persona que supervisa una propiedad de más de 929 metros cuadrados, o supervisa múltiples propiedades, que podrían incluir un yate y un avión.

''Se requiere que sea una persona orientada a los detalles’', dijo Haack. ''Vemos todas las experiencias en esta industria, desde un ex militar hasta profesionales de cuello blanco. Los requerimientos son cada vez más altos. La razón son los cambios tecnológicos. Ha habido un cambio dramático en la composición de esas propiedades durante los últimos 20 años, que ha modificado poco a poco el conjunto de habilidades requeridas en alguien que es administrador de inmuebles”.

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