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La inteligencia artificial está cambiando el negocio de los bancos uruguayos

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Especialistas de diversas empresas de tecnología de la banca dieron su visión sobre el impacto de esta tecnología en la fuerza de trabajo y la operativa de estas instituciones.

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ElObservador.com.uy. Digitalizarse o morir. Con estas palabras el director comercial de Ais, José Manuel Aguirre, resumió la mañana de charlas de distintos actores del sector de tecnología para la banca en el evento Inteligencia Artificial y Digitalización de la Banca del pasado miércoles 20 de marzo, donde se mostraron diversas herramientas para avanzar en ese camino. 

El de los bancos es uno de los sectores que más se mencionan cuando se pregunta por aquellos en los que ya está impactando la inteligencia artificial, que apareció para jugar un rol en prácticamente toda su operativa. Chatbots que solucionan problemas y servicios que se brindan por aplicaciones, sin necesidad de ir a una sucursal, son algunos de los ejemplos que ya son una realidad tangible y cotidiana para los uruguayos.

Sin embargo, un estudio de Baker Mackenzie realizado en 2018 con ejecutivos de entidades financieras de todo el mundo sostiene que si bien el potencial de la inteligencia artificial en el sector es enorme, las empresas financieras están recién empezando a rasgar en su superficie, y su adopción está siendo más lenta y complicada de lo que se había predecido. 

El director de Sinapsis, Fernando Ogara, que habló en el evento, señaló a Café & Negocios que si bien hay servicios digitales para el cliente -como pedir un préstamo a distancia, entre tantos otros- en la interna de los bancos muchas de esas operaciones siguen siendo manuales, o no del todo automatizadas.

"La digitalización debería proceder dentro de las instituciones transversalmente. ¿Qué procesos no se terminan automatizando? Aquellos en los que es inevitable que un ser humano tome una decisión. A todo lo demás que no agrega valor le encontramos la vuelta para no hacerlo presencial", indicó. 

Los especialistas de diversas empresas de tecnología para la banca coincidieron en señalar que en Uruguay y en la región las posibilidades tecnológicas están, pero la adopción -sobre todo en las más grandes- corre a la velocidad que permitan los reguladores. "Muchas veces la disrupción viene por el lado de hacer lo más disruptivo posible con la normativa que se tiene. Un banco no puede ser un Uber", dijo a Café & Negocios el product manager del área de banking de Infocorp, Germán Rama.

Por su parte, Aguirre de Ais agregó que "todo el proceso operativo tiene que ser digital" y que como se trata de un cambio cultural, llevará tiempo. "No es un tema de capacidades tecnológicas. A Uruguay les sobran. Necesita que entidades vayan haciendo cambios culturales en todas sus áreas. La entidad para funcionar bien tiene que ser toda digital, y funcionar con mente digital".

En ese sentido, indicó que los bancos, sobre todo los más grandes, están acostumbradas a trabajar de una forma, siguiendo determinados clichés históricos. "Tendrían que darse cuenta que ser digital no es tener un área para captar clientes por internet. Es todo el proceso, todo lo que se hace por los clientes activos, pasivos". 

Según Rama, los desafíos en Estados Unidos y América Latina son los mismos, por lo que hay que entender "nicho a nicho, banco a banco". "No hay una gran brecha en lo que tiene que ver por lo menos con Estados Unidos. Europa está más adelantada en cuanto a normativas", señaló. 

Los cambios en Uruguay se notan sobre todo en bancos que tienen sus matrices en el exterior, indicó Ogara. "Las matrices los impulsan a esa necesidad de tener una banca más liviana en presencia física pero más pesada en digital", agregó. 

Proceso gradual

Hay una idea entre ejecutivos del sector de que la automatización no tendrá como consecuencia una pérdida de puestos de trabajo, sino que se los reubicará en labores de mayor valor agregado. De hecho, 5 de cada 10 de los ejecutivos consultados en el estudio de Baker Mackenzie creen que la inteligencia artificial empoderará pero no reemplazará a la fuerza de trabajo. 

FOTO: PEXELS.COM

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