Innovación

La cuarta era industrial llegó con la robotización de las empresas

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Expertos debatieron los pro y contra de la ola tecnológica que en la actualidad sacude a los negocios.

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ElObservador.com.uy. "No hay tiempo para adaptarnos, esta cuarta revolución industrial no dura 100 años como las anteriores, sólo diez", sostuvo el socio director de KPMG Brasil, Ruben Gallego, durante la conferencia de Deressobre competitividad, tecnología e innovación, y su impacto en los negocios.

La robotización y la disrupción tecnológica se instalaron en los negocios, en lo que expertos a nivel mundial llaman la cuarta revolución industrial. Sin trazar un panorama tan desalentador, Gallego comentó que aunque los robots reemplacen al hombre en algunas tareas rutinarias y manuales, "no lo sacan del todo".

Sin embargo, en la comparación entre los robots y los hombres, los primeros presentan algunas características que los hacen más productivos en cierto punto. "La máquina tieneun volumen y velocidad de procedimiento que el hombre no", dijo. 

El experto entiende que hay mucho temor en cuanto a la implementación de nuevas tecnologías en los negocios y su impacto:. "La tecnología comenzó primero en el consumo, y luego se trasladó al ámbito empresarial. Ya no hay marcha atrás".

Beneficios de la robotización

Gallego mencionó algunos motivos que hacen positivo el uso de robots para ciertas tareas. "El robot no para de trabajar", comentó. Sin embargo, el trabajador tiene su lugar, según Gallego, a la par del robot. "La persona puede trabajar con el robot como un compañero más", agregó.

Una limitante es la regulación para su uso. "Hay un tema ético, que debe incluirse en una regulación. El robot ayuda a tomar mejores decisiones en los negocios y hay que poner sobre la mesa su implementación", explicó.

Otro de los aspectos que se deben mejorar para acompañar el cambio tecnológico es la educación. "La forma de trabajo es distinta, y eso implica un cambio en el sistema educativo", sintetizó. Para Gallego, el futuro de Uruguay podría ser positivo en este sentido. "Si Uruguay logra tener gente calificada, va a tener futuro incluso en la región. Hay que cuidar a la gente", advirtió.

Anticipación y reacción en los cambios

En un panel integrado por el presidente de UTE, Gonzalo Casaravilla; la directora ejecutiva de Incubadora Sinergia, Paola Rapetti; y el gerente general de Prosegur Uruguay, José Bello, se debatió sobre la innovación como motor de crecimiento y sostenibilidad del negocio, y los pasos para lograrlo.

Casaravilla brindó el ejemplo del cambio de la matriz energética y el uso de energías renovables en Uruguay, algo que "fue pensado". "Se hizo en modo revolución, muy rápido. Y seguiremos cambiando según la demanda". sostuvo.

La directora de Incubadora Sinergia, explicó que el pilar del espacio es la economía colaborativa, un nuevo paradigma que implica la cooperación en la utilización de bienes y servicios. A su vez, Sinergia mantiene diálogo con las empresas del sector tradicional. "Las compañías tradicionales recurren a las startups para innovar, nosotros generamos alianzas para llegar a ese resultado", indicó.

Respecto a las capacidades que se requieren para este futuro tecnológico, Bello de Prosegur comentó que las habilidades blandas son las que tienen que acompañar la revolución. "Hay temor con el uso de la inteligencia artificial, pero se deben transformar las unidades de negocio y desarrollar las habilidades blandas en la gente", dijo.

Por su parte, Casaravilla y Rapetti coincidieron en que el desafío a futuro está en cambiar la cabeza. Casaravilla dijo que "las mejoras tecnológicas son importantes y hay que aprovecharlas", mientras que Rapetti entiende que en la cúpula empresarial está la capacidad de transformar el negocio. 

"Hay que trabajar sobre las prácticas de las personas y la retención del talento. La cúpula de la empresa es la que debe innovar y tomar la decisión, generando una cultura de trabajo distinta", sintetizó.

FOTO: PEXELS.COM

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