Responsabilidad Social Empresarial

El voluntariado corporativo se afianza como práctica en Uruguay

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Las horas volcadas en este trabajo son un ganar-ganar: el empleado trabaja para una buena causa y la empresa mejora su clima laboral

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El apoyo formal que la empresa brinda a sus trabajadores (incluso a los jubilados) que deseen ofrecer en forma voluntaria su tiempo, conocimientos y/o sus habilidades al servicio de la comunidad”. Así define el director ejecutivo de Deres, Eduardo Shaw, el voluntariado corporativo.

Ir a pintar una escuela el fin de semana, leerle un cuento a niños preescolares en horario laboral o construir casas para familias que no cuentan con una vivienda supone una parte de las estrategias de responsabilidad social que las empresas aplican.

Según Shaw, desde el 2000 Uruguay sigue una tendencia que comenzó en Europa y Estados Unidos 10 años antes, promovida por un cambio en la visión sobre cuáles son las obligaciones de las empresas.

“Antes la sociedad pensaba que el rol de las empresas era pagar impuestos y dar puestos de trabajo. Hoy es necesario que se involucren de otra forma con la comunidad”, advirtió Shaw.

Pero a la hora de determinar dónde volcar esas horas-hombre de voluntariado, es necesario preguntarles a los propios empleados en qué tipo de programa les interesa participar, y cuáles son las instituciones con las que se quiere colaborar. Corroborar que el perfil de los empleados se adapte al tipo de institución que se quiere ayudar también es un factor a tener en cuenta. Por ejemplo, si la mayoría tiene hijos es complicado que el trabajo voluntario se realice los fines de semana.

Como consecuencia de los problemas educativos actuales, el voluntariado empresarial enfocado en colaborar con instituciones educativas es uno de los más practicados.

En los casos donde se realiza dentro del horario laboral, la empresa pierde de producir. Sin embargo, gana en otro sentido: aumenta el sentimiento de adhesión de sus empleados, fomenta la comunicación interna y el compañerismo, mejorando así el clima laboral, comentó Shaw. Aunque considera que Uruguay está avanzado si se lo compara con el resto de América Latina, aún resta mucho trabajo por hacer. “Tenemos elementos que nos indican que está avanzado el tema en Uruguay, como la cantidad de memorias y reportes que se vienen haciendo y los programas que se desarrollan”, concluyó Shaw.

Para el director nacional de voluntariado de Teletón Chile, Aldo Orrigoni, las acciones de voluntariado corporativo implican un “ganar- ganar” para la empresa y para el empleado. “En estas instancias está desde el gerente hasta el trabajador más humilde al servicio de un tercero. Esto fomenta el liderazgo, nos permite ver nuestras limitaciones y hasta se genera un cambio de roles”, explicó el experto.

En Latinoamérica, el voluntariado aún supone un “desafío”. En ese sentido, proyectos como los de la Teletón permiten generar una “sensibilización” respecto al tema. 

“Esta instancia se asemeja a las selecciones de fútbol, donde estamos todos juntos trabajando por la misma bandera”, concluyó Orrigoni.

En su visita a Montevideo, realizada en septiembre, Orrigoni realizó un desayuno de trabajo para invitar a las empresas a colaborar durante el año, rompiendo el esquema de ayudar solo el día en que se recaudan fondos. Tres de las compañías que tuvieron un fuerte voluntariado con la Teletón a lo largo del año fueron Petrobras, Santander y Abitab.

Cable a tierra

Patricia Sofía (42) trabaja en el banco Itaú desde que era BankBoston Uruguay. Un fin de semana al año deja a sus hijos y a su esposo y se va a construir junto con Techo. Escapar de la frialdad propia de trabajar en el sector de las finanzas es lo que la empuja a ayudar a otros cada año, desde 2009. 

“Manejo plata todo el día, entonces me da miedo perder el contacto con la realidad. Aunque parezca egoísta, yo hago voluntariado más por mí que por el otro”, explicó. La satisfacción que siente cuando entrega en mano la llave de la casa construida –producto del esfuerzo de todo un fin de semana– la lleva hasta las lágrimas. Participa porque para esas familias el nuevo hogar significa el comienzo de un “nuevo proyecto de vida”, concluyó Sofía. 

Techo es sólo uno de los programas con los que cuenta Itaú. La encargada de Comunicación Interna, Capacitación y Sustentabilidad del banco, Magdalena Delpiazzo, contó que además los empleados colaboran contando el dinero recaudado en la colecta de Techo. En el Día del Niño se recolectan juguetes y se realizan jornadas de lecturas de cuentos en instituciones educativas. 

Ese día en el año 

El Día Internacional del Voluntariado Telefónica es la perla de los programas de RSE con los que cuenta Telefónica Movistar. Según explicó el director de la Fundación Telefónica, José Pedro Derrégibus, todos los empleados vuelcan sus horas de trabajo a tareas de voluntariado. Este año, se realizaron tareas de refacción edilicias en las escuelas 148 y 276 del barrio Tres Ombúes. Además de pintar ambos edificios realizaron trabajos de huerta y armaron bibliotecas.

Las actividades se centran en la educación y dependiendo del tipo de tarea se realizan tanto fuera como dentro del horario de trabajo. Los voluntarios actualmente trabajan en cajas navideñas con comestibles para entregar a las familias beneficiarias de otros programas de la fundación en Manga, Malvín Norte y Las Piedras. 

“En muchos casos son los voluntarios quienes proponen las iniciativas en las que quieren trabajar y nosotros los apoyamos”, concluyó Derrégibus. 

Para los niños

Mariana Loto tiene 36 años y dos hijas. Hace ocho años que trabaja en Sabre, y siempre ha sabido hacerse un tiempo para las tareas de voluntariado que promueve la empresa. Este año, en el marco del programa Give Time Together ayudó a pintar la Escuela Roosevelt durante dos días en mayo pasado. Aunque no pudo ver la sorpresa de los niños, recibió su agradecimiento a través de cartitas y dibujos. “Me encanta la idea de que una empresa multinacional como Sabre trabaje para una buena causa”, concluyó Loto. Este año fueron 550 los empleados que brindaron 6.600 horas de trabajo voluntario en beneficio de la Escuela Roosevelt.

Fomentar el trabajo en equipo

El centro Mammys and Kids de Beraca atiende madres con hijos en situación de calle. Gracias a la jornada Un Día Feliz, realizada por los voluntarios de Mapfre, madres y niños vivieron una jornada lúdica y además recibieron juguetes. Según explicó a Café & Negocios la responsable de Fundación Mapfre en Uruguay, Karina Cabrera, el trabajo de voluntariado repercute de forma positiva a la interna de la empresa. “Fomenta el trabajo en equipo, estrecha vínculos y esto se nota luego en la tarea cotidiana”, explicó Cabrera. 

Los 22 voluntarios que trabajaron este año durante las actividades tienen un perfil muy variado, y son ellos quienes eligen los lugares en donde quieren colaborar.

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