Educación

Henry, la academia de programación online que llega a Chile

0
damian-zaleski-843.jpg

Una vez que los graduados son empleados, se les cobra una cuota equivalente al 15% de sus salarios durante 2 años hasta sumar el total de US $4.000.

Inscríbase en nuestros newsletters

Por

La academia argentina de programación online Henry logró una inversión de US$1,5 millones en una nueva ronda liderada por Accion Venture Lab, y acompañado por Emles Venture Partners y Noveous VC, lo que le permitirá focalizarse en expandir su modelo de educación en Chile.

La academia, que capacita a desarrolladores de software a un costo inicial cero, busca amplificar, con sus cursos online de desarrollo web, el acceso a la educación técnica de calidad y mejorar los niveles de ingreso en América Latina, donde la inequidad extrema, los altos niveles de desempleo y la falta de mano de obra calificada, han vuelto muy necesarios estos esfuerzos: sólo el 14% de la población tiene acceso a una educación superior.

El COVID-19 provocó un aumento del desempleo en la región, aumentando de 8,1% previo a la pandemia a 12,3% en julio de 2020, profundizando la brecha salarial e imponiendo aún más barreras al acceso educativo. Henry estima que hay más de un millón de puestos de trabajo para desarrolladores de software, sin embargo, hay menos de 100.000 profesionales con la capacidad suficiente para ocuparlos.

La academia, que se creó hace nueve meses y tiene 800 estudiantes actualmente inscritos, ofrece cursos virtuales de programación a estudiantes en Latinoamérica a cambio de un porcentaje de sus futuros salarios, una vez egresados. Esta modalidad de financiación se la conoce como “Acuerdo de Ingresos Compartidos” (AIC). Una vez que el estudiante completa el curso, la academia lo ayuda a comenzar una carrera en tecnología. El curso no tiene ningún costo inicial y los estudiantes empiezan a pagar una vez que consiguen un empleo.

“Henry se fundó para desafiar el status quo de la educación en Latinoamérica, dando acceso a educación en tecnología, de calidad, a cualquier interesado”, dijo Martín Borchardt, CEO y fundador de Henry, quien añade que “nuestro modelo apunta a achicar la brecha de inequidad en la región al permitir que cualquier persona pueda hacer una carrera como desarrollador web, sin importar su ubicación geográfica, género o bagaje profesional. Mediante la generación de alianzas estratégicas podremos escalar nuestro negocio y seguir llevando adelante nuestra misión en Latinoamérica”.

Los graduados de la academia ganan en promedio 3 veces más que en sus empleos anteriores. Una vez que los graduados son empleados, se les cobra una cuota equivalente al 15% de sus salarios durante 2 años hasta sumar el total de US $4.000. El modelo de AIC propuesto por Henry tiene un menor impacto sobre sus ingresos en comparación con otras ofertas similares.

“Henry es el emblema de lo que en Accion Venture Lab vemos como la próxima fase de las fintech inclusivas- startups que agregan a su cartera de productos, nuevos servicios financieros que responden a una necesidad social real”, indica Vikas Raj, director ejecutivo de Accion Venture Lab

La modalidad de enseñanza virtual que propone Henry le ha permitido expandirse rápidamente y sumar alumnos y graduados de varios países de la región. Actualmente, Henry ofrece un programa de “full stack developer” de cuatro meses, que ofrece herramientas de programación como Javascript, CSS, Node JS, React junto con otras tecnologías que completan el desarrollo profesional del front y back-end. También le da a los estudiantes la práctica de resolver problemas de programación de empresas reales. El curso es 100% online pero las clases se transmiten en vivo, sin estar grabadas con anterioridad.

A principios de 2020, Henry levantó una ronda de inversión en la que participaron Y Combinator, aceleradora que invirtió en Rappi y Airbnb, y Tim Draper, quien ha invertido en SpaceX, Skype y Tesla.

Foto: Unsplash.com

En profundidad

Únase a la conversación