Yorston: "Aún falta en Chile una buena infraestructura de capital de riesgos"

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El ingeniero y director ejecutivo, Mike Yorston, de la chilena UDD Ventures desde enero de este año, habla sobre los próximo desafíos de la incubadora y opina del ecosistema emprendedor chileno y latinoamericano.

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El recientemente asumido director ejecutivo de UDD Ventures, la incubadora de negocios y emprendimiento de la Universidad del Desarrollo, Mike Yorston sabe lo que es formar una empresa. Ha participado de tres emprendimientos, uno de ellos con Endeavor, y actualmente participa como jurado en Startup Chile.

Este ingeniero civil industrial y magíster en ingeniería de la Pontificia Universidad Católica, tiene además un magíster en Tecnología y Emprendimiento de la Universidad de Stanford, situación que le posibilitó crecer en lo académico y acercarse al ecosistema de Silicon Valley.

Estas experiencias la han permitido, como él mismo reconoce, estar al tanto de ambas realidades, la de emprendedor y de incubador, “lo que me da la ventaja de conocer cómo se siente desde ambos lados”, reconoce.

-¿En qué se diferencia UDD Ventures de otras incubadoras?

El mundo de las incubadoras ha pasado por distintas fases. La primera fase en la década pasada, realmente no tuvo mucho éxito, y ahora hay un resurgimiento donde ha cambiado un poco el modelo. Si bien UDD Ventures lleva relativamente poco tiempo, nos diferenciamos por un par de factores. Uno es que buscamos la excelencia operacional. Gran parte de lo que hacen todas las incubadoras es administrar fondos que provienen del Estado, y ayudar a los emprendedores a acceder a estos fondos es un trabajo delicado, porque no es una relación simple, hay que cumplir una serie de requisitos, saber cómo postular y más importante cómo rendir después. En ese sentido nosotros nos destacamos por hacer ese proceso muy bien, de forma muy eficiente. Después de eso, tenemos un par de áreas de foco que estamos buscando potenciar, que son el área salud y medio ambiente, no estamos cerrados a otras, pero las estamos priorizando.

-¿Qué ventajas existen en ese aspecto?

En el área salud, la UDD tiene una facultad de medicina tiene una alianza con la Clínica Alemana, una de las principales del país, y eso da acceso a una infraestructura y un cuerpo docente que permite darle apoyo a los proyectos de salud que se presentan. Esto es destacable porque en Chile no hay otra incubadora enfocada a la parte salud y en Latinoamérica son muy pocas. Y en el área medio ambiente tenemos una alianza con Fundación Chile que tiene mucha experticia en el fomento de tecnologías limpias. Juntos realizamos una convocatoria para seleccionar proyectos en medio ambiente, ya que es algo que va en auge.

Junto a todo ello, destaca nuestro modelo: la mayoría de las incubadoras toman un porcentaje de participación, un equity, de las empresas que apoyan que puede llegar hasta 7%. La diferencia en nuestro caso es que le ofrecemos al emprendedor la opción de recomprar ese porcentaje a un valor relativamente bajo. Eso ha sido bien recibido por nuestros incubados.

-¿Qué requisitos debe tener una start up para trabajar con ustedes?, ¿qué les ofrecen y qué les piden?

Estamos enfocados en una etapa de la vida de las startups que es relativamente acotada. No estamos buscando los que están en fase ideas solamente. Tampoco estamos orientados a alguien que tiene el tema desarrollado y resuelto. Buscamos proyectos en etapas tempranas, pero ya con la identificación clara de mercado y del valor que están aportando, e idealmente que estén cerca de empezar a vender o ya vendiendo. Estos proyectos tienen dos fases: una que es de validación comercial y la segunda que es la fase de ejecución y buscamos que dentro de ese período, que puede ser hasta un año, la empresa ya esté vendiendo.

-¿Con cuántas iniciativas están trabajando actualmente?

El año pasado hicimos cuatro llamados o convocatorias en distintas épocas del año, dos de ellas especializadas y dos abiertas, y en cada convocatoria llegaron entre 150 a 200 postulantes, de los cuales seleccionamos cuatro. Tenemos hasta 25 proyectos en distintas etapas de su vida y otros que ya se han graduado, suman más de 30.

-¿Por cuánto tiempo se extiende la ayuda que ustedes les dan?

No es fijo, pero está más o menos enmarcado en un año, esa es la época más intensa, después que hayan terminado con el proyecto Corfo, nos interesa seguir involucrados porque todavía tenemos un interés en que a la empresa le vaya bien.

- ¿Cómo es el trabajo con los emprendedores?, ¿se les hace coaching, mentoreo?

En términos de los servicios, ofrecemos todo el apoyo en la postulación a fondos de gobierno y su seguimiento, que es muy importante en términos del tiempo que involucra. Pero también buscamos seguir apoyándolos dependiendo de la etapa en que estén. En las primera etapas les prestamos asesorías en tema del modelo de negocios, que es básico. Hacemos una serie de talleres a lo largo del año que son prácticas orientadas a temas específicos: por ejemplo en que trabajen en sus habilidades de presentación, en el pitch. También hacemos talleres de financiamiento, donde los orientamos respecto de temas específicos y atingentes a sus necesidades, como finanzas o marketing digital. 

Tenemos una red de mentores donde tenemos profesores de la universidad, algunos emprendedores que ya tienen más experiencia y trayectoria. Y es algo que quiero potenciar durante mi gestión. Y en general todo lo que llamamos el servicio a los emprendedores. Queremos mantener esto y construir encima, potenciando el servicio a los emprendedores, con más y mejores mentorías, preocupación constante y que empuje a más. 

Otra cosa importante que nos piden mucho es ayudarlos con contactos para poder insertarse, ya sea en la industria, potenciales clientes, potenciales inversionistas. Tenemos ciertas alianzas con entidades internacionales. Por ejemplo, en el tema ambiental tenemos una alianza con una entidad denominada Clean Tech Open, que es la principal competencia de ideas de negocios o emprendimientos verdes, en todo el mundo. El proyecto que gana la convocatoria de medio ambiente que tenemos en UDD Ventures se va a competir a San Francisco a esta competencia internacional de clean tech open y es una oportunidad para aprender más y visibilizarse.

- ¿Cómo son los startups incubados por UDD Ventures hoy?

Me ha sorprendido lo heterogénea que es. Hay una predominancia de jóvenes recién egresados de la universidad, ingenieros civiles o comerciales de buenas universidades de 25 años promedio. Pero muchos con 15 años de experiencia también saliendo de donde trabajaban o emprendedores que ya han hecho cosas y quieren hacer algo nuevo. Lo de las mujeres se da a nivel mundial, probablemente por la edad están pensando en tener hijos y lo ven incompatible con ser mujeres, pero además la cultura es machista, quizás no lo consideran como opción porque simplemente así fueron criadas. Hay muchas trabas por superar. Pero faltan mujeres, quizás sea algo cultural.

- ¿Cómo calificas el ecosistema de emprendimiento chileno versus el de América Latina?

Se ha dicho mucho al respecto, pero a mi me gusta destacar que cuando partimos emprendiendo, en 2006, el entorno era completamente distinto. No existían todas las entidades de apoyo que existen hoy. Y eso los datos lo corroboran; el último reporte del GEM hace un estudio de 70 países de distintas regiones del mundo y Chile claramente figura sobre la media como uno de los mejores de América Latina y lo interesante es ver su evolución. GEM lleva más de 10 años y presenta datos históricos y, en los últimos 4 a 5 años, se aprecia como la cosa despegó. Eso se ve, se respira y la apuesta es que va a generar frutos.

- ¿Cuándo tendrán una nueva convocatoria?

Estamos sujetos a condiciones de Corfo, pero la lanzamos ahora en marzo.

- En Chile llegó un nuevo gobierno, creen que haya una mano muy distinta en el tema del apoyo al emprendimiento?

Esperamos que no. El programa donde estamos insertos está definido por ley y aunque no corre peligro de desaparecer, sí es cierto que cada administración le puede poner su sello. Pero no creo que el gobierno que llegue reniegue de los buenos resultados de los últimos años. Chile ha cambiado internamente y también su percepción desde fuera en cuanto a emprendimiento.

- Dado que todas las cosas son perfectibles, ¿qué mejoraría aún más del entorno emprendedor chileno?

Una de las cosas que falta por desarrollar es una buena infraestructura de capital de riegos: gente que esté dispuesta a invertir en cosas inherentemente riesgosas pues en otras partes del mundo han sabido desarrollar una industria de capital de riesgo súper potente. Las vías tradicionales a veces no funcionan o están muy limitadas. Es algo que está partiendo, Corfo algo ha hecho, pero se puede hacer mucho más.

- ¿Cree que es algo que debiera ser asumido por públicos o privados?

De todas maneras lo veo como una alianza público privada. Dado el respeto que tiene Chile afuera, en desarrollo y en emprendimiento, podría aspirar a ser un polo regional de capital de riesgo, porque es algo que cualquier entidad local podría justificar para no invertir, pero si esto se abriese a toda la región y se tuvieran los recursos para eso, creo que podría ser muy potente. 

Eso se ve en los países que están creciendo ahora, están muy atrasados con el apoyo al emprendimiento. Quizás hay muchos emprendedores potenciales sin lugar donde ir y podríamos atraerlos. Brasil sí tiene una industria muy avanzada en ese sentido, y Chile podría hacerle frente. De ese modo, en el panorama regional sería Brasil para los brasileños y Chile para el resto de América Latina.

¿Cree que ser emprendedor es distinto a ser empresario?

En muchos casos es solo una cosa semántica, pero desde mi punto de vista 'empresario' típicamente se usa para designar a la persona consolidada con trayectoria y que lleva 20 o 30 años en su negocio. Muchos de los empresarios hoy fueron emprendedores en su momento y partieron de la nada. Para mí, empresario tiene lamentablemente en muchos círculos la connotación negativa del oportunismo y del lucro, y ante el 'emprendedor' hay una asociación distinta: es alguien que está partiendo, sacrificándose, con sueños, pero la realidad es que ojalá todo emprendedor sea un gran empresario.

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