Emprendimiento

Patricia Hansen, directora de The S Factory: "el programa ha aumentado de 15 a 25% la presencia de mujeres líderes en Startup Chile"

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Hansen se refiere al desarrollo de este programa creado para potenciar a las mujeres líderes de emprendimientos, tras cerrar las postulaciones de la que será la sexta generación.

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Las postulaciones ya fueron cerradas. Startup Chile se prepara para recibir a 25 emprendimientos liderados por mujeres para que conformen la sexta generación desde la creación de este programa hace dos años atrás. 

The S Factory ya ha desarrollado más de 100 proyectos. Este programa de preaceleración busca en un periodo de cuatro meses, entregar herramientas con talleres exclusivos orientados a la validación de los ideas y segmentación de mercado, todo esto con un apoyo de US$15 mil.

Patricia Hansen, directora de The S Factory, cuenta que en estos dos años han visto importantes resultados, luego de que las startups lideradas por mujeres continuaran su crecimientos en el programa central "Seed". 

- ¿Cómo nace The S Factory?

Lo que busca StartUp Chile es un cambio de mentalidad hacia uno más abierto al mundo y más global, y obviamente la diversidad juega un rol fundamental en poner distintos puntos de vista. En ese sentido, vimos que cerca del 85% de los líderes de los emprendimientos que teníamos en el programa central “Seed” eran hombres, mujeres solamente un 15%.

Entonces, quisimos crear algo para poder potenciarlo y manejamos varias opciones, una de ellas era imponer una cuota pero lo descartamos. Pensamos: ¿qué pasa si hacemos una etapa anterior y bajamos la barrera de entrada? Así cualquiera puede comenzar sólo con una idea. Y entonces creamos una instancia de experimentación sólo para mujeres.

- ¿Cómo han visto la evolución de las empresas postulantes desde los inicios hasta hoy?

El programa Seed tiene entre 80 y 90 startup por generación. Hace 2 años teníamos un 15% de emprendimientos liderados por mujeres, hoy en día tenemos un 25%, que es un aumento significativo y sin imponer una cuota, simplemente apoyando a las emprendedoras desde una preparación previa.

- Entonces, ¿hay un mayor interés de las mujeres en emprender?

Son 25 las startups que participan en cada generación y recibimos unas 200 postulaciones por ronda. El número se ha mantenido estable pero el perfil de la emprendedora es más competitivo.

Ahora está más preparada en términos de educación y más preparada en términos de experiencia en el mercado laboral, por ejemplo. Hay un nivel técnico bastante alto también. Entonces, se ve que muchas mujeres líderes que tienen cargos importantes deciden emprender. Se atreven porque el programa es una instancia que les permite experimentar con un bajo riesgo.

- ¿Cuál ha sido el mayor obstáculo o complicación en este programa?

Nosotros nos enfocamos en incentivar el tema de generar un producto realmente mínimo y salir inmediatamente al mercado, ese es nuestro sello. A veces muchos de los productos no son tan tecnologizados, no son tan complejos, básicamente son mejores en servicios que ya existen de modo offline o sin tecnología detrás.

En ese sentido, somos majaderos en pedir que varíen, que salgan de inmediato a hablar con clientes, que hagan un pequeño propotipo y lo prueben inmediatamente en el mercado, de forma que el día de mañana tengan hipótesis de negocio de alguna forma más validada.

- ¿Alguna startup que haya dejado huellas en The S Factory?

Mili Ann Abraham es una emprendedora india que fue parte de en la segunda generación de The S Factory a principios del año pasado. Ella nunca había pensado en abrir operaciones en Chile, sin embargo, llegó al país a través del programa, empezó a hacer validación de mercado y gracias a eso su emprendimiento “Loyagram” ya está operando.

Loyalgram es un programa de sensibilización que ayuda a pequeñas empresas. Su caso especialmente ha logrado avanzar en temas de desarrollo de mercado y también de clientes. Mili Ann sigue en Chile.

- ¿Han mantenido el contacto con las emprendedoras una vez finalizado el programa?

Creo que lo importante es que ellas terminan el programa con una clara hipótesis de negocios, por lo tanto tienen mucha más seguridad que un emprendedor que no ha pasado por un proceso así. Invertir el dinero de forma correcta y desarrollar bien el producto, muestra a una emprendedora que está mucho más preparada para tomar decisiones.

Eso sí, existe una comunidad fortalecida, una comunidad de emprendedoras que se apoyan entre ellas y que siguen constantemente viéndose. Aunque estén en Chile o en el extranjero se apoyan mucho, lo cual es muy beneficioso.

- ¿Creen que The S Factory ha promovido el incremento de mujeres emprendedoras en Chile?

Es un programa donde participan 50 emprendimientos liderados por mujeres al año, por lo que no es un programa que busca impactar la masa, pero sí darle una oportunidad a mujeres para que experimenten y prueben sus hipótesis de negocio, o al menos que atrevan a crear algo que pueda salir al mercado. Si su hipótesis es correcta, pueden desarrollar cosas que son viables y sustentables económicamente.

Por otro lado, como Startup Chile intentamos ser un ejemplo para otros países en la región para que se creen programas para mujeres. Ocurre que muchas veces se sienten intimidadas al hablar de negocios, y entonces estas instancias son claves para que experimenten sus hipótesis de negocios con un riesgo bajo y con un pequeño monto de financiamiento.

- ¿Cómo ven la proyección de este programa?

Para nosotros es un programa vital porque es un embudo de entrada para el programa Seed. Es un componente esencial para avanzar y seguir entrenando a estas emprendedoras que buscan llegar a las siguientes fases en sus proyectos.

En Chile, ha tenido una muy buena recepción y hacia afuera es un ejemplo a seguir. Es un programa que está enfocado en equipos que tienen mujeres líderes, pero también es un llamado a los hombres que tienen jefas mujeres, para que se incentive el trabajo especialmente en startups con base tecnológica.

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