Educación

Guillermo Miranda, de IBM Global: “La industria debe tener un rol en educación”

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Open P-TECH es la iniciativa con que IBM busca capacitar y certificar conocimientos básicos sobre programación y tecnología, principalmente para un público secundario. Con el lanzamiento de la plataforma en español, la compañía reafirma su propósito de invertir en educación, con miras a formar una parte de la fuerza del trabajo del futuro.

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Más de 370.000 estudiantes acceden a tecnologías disruptivas como Cloud, Inteligencia Artificial y Blockchain en América Latina de la mano de IBM, gracias a programas virtuales y alianzas estratégicas con universidades latinoamericanas, estudiantes, profesores y emprendedores de toda la región adquieren conocimientos que los preparan para las profesiones del futuro. 

La firma busca aumentar las competencias de profesores y alumnos, para ayudar a desarrollar la próxima generación de profesionales, además de democratizar el uso de la tecnología, lograr que la cantidad de personas que accede a las herramientas educativas crezca año tras año tras año, ya sea asistiendo personalmente a un aula, o a través de una plataforma de aprendizaje.

-Es interesante la conexión de IBM con el tema educativo y, más recientemente, con una visión que busca romper tres paradigmas de la sociedad actual. ¿De qué se trata?

Open P-TECH es una de las iniciativas más importantes respecto de cómo estamos avanzando en nuestro trabajo para expandir el acceso a la educación y las habilidades del Siglo XXI. Pero IBM comenzó en esto de vincularse con la sociedad mediante la educación hace bastante tiempo: el primer programa de Science Computer lo hicimos con la Universidad de Columbia en 1936. Siempre hemos pensado como empresa que, cuando se crea nueva tecnología, hay que ser parte del movimiento social de ayuda para que las comunidades la entiendan y la usen; si no invirtiéramos como empresa en las comunidades para que sepan usar los nuevos avances de la tecnología, estaríamos creando una brecha, acentuando un privilegio entre los que pueden acceder y los que no pueden acceder a las nuevas tecnologías. En ese sentido, los tres paradigmas que queremos romper es que el título universitario no es el pasaporte al éxito, que la secundaria no tiene que estar separada de la universidad, se puede hacer conjuntamente, y que la industria debe tener un rol en educación. Estamos desarrollando iniciativas educativas que ayudan a todos los participantes -alumnos, profesores, escuelas, universidades, empresas- a superar barreras con mayor rapidez y acelerar el establecimiento de nuevas iniciativas e innovación, de forma colaborativa.

-¿Y qué ofrece Open P-TECH hoy, para el universo de jóvenes que aún están en secundaria, especialmente ahora que se abre al mundo hispanoparlante?

Hay que recordar que P-TECH nació en 2011 como un programa para colegios en Brooklyn, y desde ahí se ha extendido a otros 24 países con más de 150.000 estudiantes y 600 socios corporativos. Pero vimos que eso no era suficiente, que necesitábamos llegar a muchas más personas y además eso se ve acrecentado por el tema de la situación que vivimos de coronavirus. El sitio web de Open P-TECH es una plataforma orientada a la formación, no al marketing, que tiene lo último de tecnología, que funciona con Inteligencia Artificial para entender qué necesita el alumno, con funcionalidades para que el profesor pueda personalizar los contenidos, que tiene más insignias digitales para darles premios a las personas que van terminando los diferentes cursos. La idea es que muchos más estudiantes puedan acceder de forma gratuita a conocimientos o habilidades duras como tecnología blockchain, Inteligencia Artificial, la Nube, pero también se vayan formando en soft skills o habilidades blandas: lo que se necesita para enfrentar una entrevista de trabajo, cómo dirigir una empresa… y todo online, ya sea desde la computadora o desde el móvil.

-El lanzamiento de la plataforma en español es una coyuntura para abordar qué aprendizajes han tenido ustedes en este tiempo y cómo ha crecido el programa… 

PTECH comenzó como un programa en Brooklyn Nueva York una alianza de la de Distrito Escolar de la ciudad de Nueva York, la universidad de NY e IBM. Y la idea era atacar tres problemas mejorar el nivel de graduación de las personas que hacían la secundaria, porque en Brooklyn hay claramente minorías hispanas y afroamericanas que no tenían un ratio de graduación como el promedio de Estados Unidos. El segundo objetivo era incluir la oferta el contenido de industria que habíamos abandonado de alguna manera por un tiempo y la tercera cosa era ofrecer algo más en términos educativos a una comunidad donde históricamente habíamos estado comprometidos y donde hay unas minorías relegadas, pero a la vez lo haces de una manera que genera un cambio estructural.

El éxito del programa presencial en escuelas llevó a idear Open P-TECH, donde tomamos lo mejor del modelo y lo potenciamos para que otras personas que no necesariamente van a tener la oportunidad de ir a una escuela P-TECH, a través de una plataforma que tiene acceso gratuito y que va a ayudar a multiplicar mucho más fuertemente el impacto de la iniciativa.

-¿Tienen algún tipo de estadísticas sobre cómo ha sido la empleabilidad de esos colegios y cursos?

El índice de graduación de los chicos de P-TECH ha sido cuatro veces más que el radio promedio de las secundarias normales en Estados Unidos, lo cual es fantástico. Y una de las cosas más sorprendentes es haber ayudado a romper el ciclo de pobreza. Tenemos muchos ejemplos de cómo los chicos que van a P-TECH han ayudado a dinamizar la situación familiar. Además, en IBM estamos dando el ejemplo de contratar a personas que no necesariamente han tenido acceso a títulos universitarios pero que tienen conocimientos prácticos de gestión administrativa y los hemos contratado como empleados de la compañía.

-¿Qué desafíos existen en Latinoamérica vinculados con el aprendizaje digital Cómo los niños pueden aprender a acceder a este aprendizaje?

El primer desafío que tenemos es el desafío de acceso a los contenidos, porque en casa no tengo computadora, no tengo un móvil, no tengo internet. Por ende, tenemos que trabajar con otras instituciones, con el Estado, con otras empresas para ayudar a que se desea desafío de acceso no sea una barrera de entrada. Según IDC, América Latina experimentará una escasez de más de 586.570 profesionales de TI para 2020, lo que hará que las empresas cambien sus planes y retrasen el lanzamiento de productos y servicios al mercado, causando pérdidas de al menos 0.9% del PIB. Las iniciativas académicas de IBM buscan potenciar las habilidades de estudiantes, profesores y emprendedores, y así acortar la brecha tecnológica que existe en nuestra región.

-En la misma senda, ustedes tienes el programa Skill Build, para personas que están a mitad de su carrera, ¿cómo funciona eso?

De la misma manera que Open P-TECH está enfocado en estudiantes que están acabando la secundaria que pueden tener una formación técnica profesional es que está enfocado en personas que están en la mitad de su carrera y que necesitan reinventarse. Y para reinventarte tienes que aprender qué es lo que está pasando en la economía los trabajos en el mercado del trabajo que es distinto. Esta plataforma te brinda la oportunidad de aprender el contenido práctico practicar el contenido, tener un mentor y tener alguien que te ayuda a completar la carrera, porque la diferencia está en cuál es el factor de éxito cuando tienes estas oportunidades de reeducación.

-Al entrar al tema educativo, IBM se ha debido coordinar con gobiernos, gremios, universidades… ¿cómo ha sido ese proceso?

Creemos que todas estas iniciativas que tienen que trabajar como ecosistema. IBM sólo no va a cambiar el mundo, tenemos que trabajar juntos. Los colegios con los que trabajamos no son de IBM, son colegios de Cisco, de Volkswagen, son colegios de las Industrias que están participando y no solamente grandes corporaciones, sino que también cámaras de comercio, en zonas semi rurales. Entonces, nosotros creemos que su función en el ecosistema que es la tecnología puede brindar un gran impacto social y acelerar el cambio. Según un estudio del IBM Institute Business Value de 2019, en los próximos tres años, 120 millones de trabajadores de las 10 economías más grandes del mundo tendrán que pasar por un proceso de capacitación y actualización, como resultado de los desarrollos en inteligencia artificial y nuevas tecnologías. Trabajamos con otras organizaciones para hacer que las cosas avancen, y en ese sentido la recepción del gobierno, si tú quieres como actor regulador, ha sido bastante positiva en los países donde hemos ayudado a cambiar el paradigma regulatorio.

-Con esta pandemia en curso y la incertidumbre que conlleva, ¿qué aporte crees que puede significar la capacitación a distancia, accesible y gratuita que están realizando?

Yo creo que lo que ha pasado con la pandemia de coronavirus, además del gran impacto a las personas, es que se ha dado un experimento global de trabajar y colaborar en remoto. Lo segundo es que esta pandemia nos ha ayudado a ver cosas únicas, en que la solidaridad y los programas de (asistencia económica) gobierno pueden crear un efecto distinto en la sociedad a través de la inversión y la deuda pública. El segundo paradigma que se ha cambiado es que somos frágiles como sociedad y muy frágiles como personas, y la única forma de protegernos de esa fragilidad es si estamos preparados: todos debemos tener un Plan B, basado en tecnología. Hoy, todas las organizaciones, todos los pequeños negocios están acelerando el proceso de digitalización para estar preparados. Imaginemos solamente por un segundo si esto hubiera pasado hace 30 años antes del internet; imagina el caos que se hubiera generado y la economía se hubiera parado, porque no hay forma de hacer el trabajo desde casa si no hay internet y otras tecnologías que hoy nos rodean. Por ende, la tecnología y la digitalización es lo que nos puede ayudar ante futuros eventos donde, como sociedad, nuestra fragilidad nos obligue a reaccionar.

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