Management

Gordon: "debe haber un liderazgo emprendedor y transformador"

0
mike_gordon_emprendimiento.jpg

Hablamos con Michal Gordon, CEO del Center for Competitive Success y quien además es doctor del MIT, sobre el rol de las universidades en la tarea por aleccionar a estudiantes emprendedores, de los estilos de liderazgo que han quedado un tanto obsoletos debido al actual escenario económico y qué deben hacer las empresas en este contexto.

Inscríbase en nuestros newsletters

Por

Algunas compañías supieron reaccionar a tiempo frente a los nuevos retos que se les presentaron en el camino, desafíos de todo tipo. Es en este escenario complejo económicamente donde firmas quiebran y otras se renuevan, todo está en parte relacionado con la capacidad de adaptación y de innovación. 

Cuando el profesor Gordon, quien es académico adjunto de Babson College y de Harvard, además de conferenciante y CEO del Center for Competitive Success, se presentó en la chilena Universidad del Desarrollo (UDD) para dar charlas sobre emprendimiento, hablamos con él, momento en el cual reflexionó por qué varias de las firmas de nivel internacional, junto a sus líderes deben adecuarse al nuevo ambiente económico.

En los momentos más críticos surgen las nuevas ideas. ¿Qué han aprendido entonces las empresas en este escenario tan complejo que se ha venido enfrentando?

La principal lección es que las compañías deben ser sustentables en el tiempo, aprender a hacer sus negocios de manera de perdurar en el tiempo. En el fondo, las crisis no ocurren de momento a otro, son procesos, y por lo mismo los liderazgos dentro de las compañías son muy importantes para poder enfrentar esto y entender qué está ocurriendo, para así sobreponerse a ellos.

Debido a la importancia que debe tener el liderazgo, ¿los hombres de negocios han tenido que cambiar su estilo?

Debe haber un liderazgo emprendedor y transformador, que sea capaz de lograr enfrentar estos cambios. Como ejemplo, trabajé 10 años en Polaroid, la cual pasó de una gran valorización a la quiebra. Lo que faltó fue un liderazgo que permitiera transformar esta empresa y anteponerse a los desafíos. Las firmas deben analizar el contexto en que están viviendo y así evaluar cómo deben transformarse.

Considerando este contexto, ¿están en las empresas los líderes actuando de forma emprendedora?

No necesariamente todos están siguiendo estos patrones. Es el caso de Hewlett Packard, que está en el negocio de hacer computadoras, y ahora tiene muchos problemas, porque no se dio cuenta que la fabricación de computadores se fue a Asia. 

Entonces en esta realidad no todos se dan cuenta que deben estar en esta constante transformación y emprendimiento dentro de la empresa.

Pasando al tema del apoyo de inversionistas a startups, ¿considera que los fondos de capital de riesgo cada vez están inviertiendo menos en proyectos de emprendimiento que no les aseguren una rápida rentabilidad, espacio que están tomando los inversionistas ángeles?

Soy parte de una asociación de inversionistas ángeles, compuesto por 90 personas, y sí se toman muchas veces más riesgos que un capital riesgo, pero a una escala menor, porque no se entrega el mismo aporte que otorga el capital riesgo, pues está fijado en la primera etapa. Es cierto que cubre el espacio que deja el capital riesgo, pero a una escala mucho menor.

A esto agrego que en Chile se le debería dar mayor importancia a los inversionistas ángeles. Deberían haber iniciativas desde el gobierno, pero también desde ellos. Es ideal que el gobierno proponga.

Puesto que varios de los inversionistas ángeles financian las primeras etapas de un proyecto, ¿qué recomendaciones daría para quienes presentan su idea en busca de levantar capital?

Que hagan muchas presentaciones, de esta forma se va mejorando. No importa entonces sólo la idea, sino cómo se ejecutará. Cuáles son las proyecciones y la solidez con que se llevará a cabo. 

Los inversionistas ángeles no compran ideas, sino que una visión global. Es relevante entonces que quien presente este proyecto conozca el negocio y explique cómo pretende llevarlo a cabo. Lo importante es que el emprendedor debe aprender a pensar como inversionista, y entonces evaluar qué se supone buscan los inversores. Y lo que ellos esperan es que en algún momento el proyecto sea rentable. Y eso requiere de que los emprendedores comprendan esta mentalidad. En general, se espera que sólo el 20% de los proyectos en que invierten dupliquen la inversión.

Esto es importante que se enseñe en las universidades, en su dimensión de proceso: primero es una idea, luego una propuesta de valor y entonces se ejecuta. Mientras más temprano esto se sepa mucho mejor. Es relevante, por lo mismo, que las universidades enseñen a pensar en el proceso completo y a ejecutarlo.

En profundidad

Únase a la conversación