Educación

¿Es posible eliminar los embarazos adolescentes? Conoce la fórmula de este profesor colombiano

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Las ideas de este profesor le han dado la vuelta al mundo porque su colegio pasó de 70 niñas que dieron a luz a un promedio de cero embarazos. La clave: atacar la violencia de género.

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Luis Miguel Bermúdez, el profesor que eliminó los embarazos adolescentes, se sorprendió al enterarse de que una de sus alumnas de grado once estaba esperando un hijo. Había logrado que por un año ninguno de los jóvenes del colegio Gerardo Paredes de Bogotá se hiciera madre o padre, gracias a su currículum de educación sexual. Y así fue hasta hace un mes, cuando una de sus estudiantes le dijo que estaba decidida a ser mamá.

Se le hizo curioso y hasta se sintió regañado por esa determinación porque su lucha, precisamente, ha sido para que ellas tengan derecho a decidir. Antes no podían hacerlo y por eso en un año hasta 70 niñas del colegio daban a luz. Era tan doloroso para Bermúdez, que se decidió a encontrar la causa por fuera de los manuales, hasta que una epifanía se la reveló: la violencia de género.

Una violencia al punto de que “si yo le digo a un hombre que es un perrazo, seguro es una halago de su masculinidad y si por el contrario le digo a una mujer que es una perra, las cosas cambian. O si yo le digo a una muchacha que es linda, que parece una flor, y le digo lo mismo a un muchacho, no va a ser igual”. Eso, según Bermúdez, es violencia de género, “un dispositivo de control de la sociedad para mantener los sexos”. Y para atacarla hay que atacar la cultura latina.

Lo comprobó en los últimos seis meses, después de que su teoría y su rostro pasaran por las páginas de El Espectador. Desde esa publicación acumuló un sinfín de seguidores. Lo entrevistaron en varios medios nacionales. Lo contactaron de Bucaramanga, de Barranquilla, de Arauca, de Sogamoso y de Sonsón, Antioquia. Los rincones más emproblemados con este tema. Le escribieron desde México, Perú, Chile, Paraguay y Guatemala para que compartiera con ellos su fórmula.

Y el eco se extendió más allá. Le tocaron la puerta de El País de España, de la cadena de televisión CGTN China y de HBO. Es entendible su popularidad. Bermúdez consiguió algo que ni las políticas públicas ni las campañas pedagógicas habían hecho: frenar la tasa de embarazos no planeados en una región donde la proporción de casos es del 56% según el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA, por sus siglas en inglés).

A cambio lo nombraron embajador del Colegio Gerardo Paredes, una figura que se inventaron para sus giras de conferencias, charlas y asesorías de investigación en todo el país. Y en todos esos lugares su hipótesis coincidió.

“La mayor dificultad para enfrentar esta problemática son las voluntades políticas dentro de las instituciones. Que existe un discurso de lucha y unos derechos pero que culturalmente se necesitan embarazos a temprana edad para mantener las estructuras económicas informales, fundamentadas en el trabajo de las madres adolescentes y de sus hijos”, sostuvo.

Ahí radica su trabajo. En hacer un zoom de esa realidad y mostrarles a los jóvenes cómo los afecta. Por fortuna, tiene el talento de hablarles con cercanía dentro del salón de clases o en un auditorio frente a dos mil asistentes, como ocurrió en la charla Ted Mujeres Bogotá, que lo invitaron a dictar a principios de noviembre. Dieciocho minutos explicando la relación entre violencia y economía.

Porque “el dicho de que ‘el hombre propone y la mujer dispone’ es pura economía del sexo. Proponer y disponer es lo mismo a demanda y a oferta. En este caso la mujer oferta el cuerpo y su sexualidad y eso significa que la sociedad sigue viendo el cuerpo femenino como una propiedad del hombre, al igual que en el siglo XIX, mientras ella lo avala”. Lo que viene después, explica Bermúdez, es que las obligan a cuidar tanto su cuerpo que las encierran para que no pierdan la virginidad y eso termina siendo violencia.

Esos argumentos le han valido un puesto en el especial de personajes 2017 de la revista Semana. Le concedieron un panel dentro del seminario “Enseñanza para el siglo XXI: ¿Cómo atraer, preparar y seleccionar docentes efectivos?”, organizado por el Banco Interamericano de Desarrollo en Cartagena. Y le otorgaron la condecoración Muisca de Ciudadano Ejemplar de la localidad de Suba.

Premios que sólo le dejan más ganas de trabajar. De abrir un curso de investigación dentro de su colegio, para que los pedagogos que se están formando aterricen en este fenómeno. Quiere enfocarse el próximo año en combatir el abuso sexual infantil por medio de un currículo de ética sólo para primaria. Que incluya, además, a niños con alguna discapacidad. Y el último de sus sueños, postularse al Global Teacher Prize, el nobel de los profesores. Porque, dice Bermúdez, “somos rebuenos, pero nos dan tanto palo, nos invisibilizan tanto, que no nos lo creemos y aún así sacamos el mundo adelante todos los días”.

FOTO: PIXABAY.COM

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