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Una evaluación de las escuelas de negocios en Brasil

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Por Galo Noriega, profesor de la BSP-Business School São Paulo.

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Una escuela de negocios es una institución de educación superior para el desarrollo y la actualización de los gestores de negocios. Aunque es reciente en Brasil, este concepto está bastante difundido en los Estados Unidos y en Europa, donde algunas de las universidades más importantes del mundo, como Harvard, Cambridge y Wharton, tienen un área específica que centraliza las actividades de docencia e investigación en el área de negocios.

Existen también instituciones creadas únicamente para ofrecer programas educativos específicos en esta área, como la London Business School y el INSEAD.

Sin lugar a dudas, la educación es uno de los factores claves del éxito de un profesional. Hoy en día, no es suficiente graduarse en el área de interés para garantizar un empleo. Es necesario invertir continuamente en la formación profesional para destacarse. Las organizaciones, a su vez, necesitan invertir cada vez más en la educación de sus empleados para diferenciarse y mantener su posición en el mercado.

Si existe un consenso cuando nos referimos a la carrera profesional, es el de que nadie, bajo ninguna circunstancia, debe parar de estudiar y de adquirir nuevos conocimientos. Las opciones para los profesionales ya son numerosas en Brasil. La llamada “educación ejecutiva” se ha diversificado, y hoy hay cursos diseñados a medidas para jóvenes recién egresados de la universidad y para ejecutivos con larga experiencia.

Se puede elegir un programa íntegramente presencial, uno totalmente a distancia o bien, una combinación de las dos modalidades. Este último formato ha ganado terreno con el desarrollo de la tecnología y la comprensión general de que el contacto “cara a cara” continúa teniendo un valor inestimable, que no debemos ignorar.

El público de los cursos de las escuelas de negocios solía estar asociado a una franja etaria entre 28 y 35 años, en consonancia con el nivel promedio de experiencia, pero estos límites se están expandiendo. Hoy, tenemos escuelas en Brasil ofreciendo el Master Profesional en Administración o Economía, por ejemplo, dirigido a profesionales de 40 años. También se ve, con distintos nombres, programas dirigidos a jóvenes con 3 años de graduados como máximo.

La crisis financiera internacional del 2008 provocó cambios significativos en la educación ejecutiva, especialmente en las instituciones extranjeras. Algunos errores éticos cometidos por ejecutivos importantes, han aumentado la preocupación de las instituciones con la parte filosófica del trabajo, las llamadas soft-skills o destrezas no tangibles.

Vemos así que no es suficiente desarrollar sólo las áreas del conocimiento. También es necesario fomentar el pensamiento crítico de los ejecutivos en la toma de decisiones, muchas veces bastantes complejas, y frente a dilemas inherentes a la función de líder. A pesar de las transformaciones, algunos pilares de la educación ejecutiva continuarán existiendo, aunque remodelados y modernizados. Los estudios tradicionales de casos son un ejemplo: se están volviendo mucho más interactivos que una simple lectura seguida de discusión, como ocurría antes. Además del uso de herramientas multimedia, existe la tendencia de que los alumnos participen de estudios in situ, dentro de las empresas, definiendo estrategias de acción para problemas reales.

Hoy, las empresas brasileñas están más abiertas para recibir investigadores que hace algunos años, cuando temían por la fuga de informaciones críticas. Este acceso facilitado, en opinión de muchos expertos, debe ser aprovechado para enriquecer la experiencia que ofrece la educación ejecutiva.

Dado que los rápidos cambios de trabajo en el mercado global conducen a las corporaciones a la búsqueda de nuevas formas de capacitación para su infraestructura humana, los convenios con instituciones educativas se han convertido en una herramienta diferenciada para la actualización de los profesionales.

Considerando esta realidad, las escuelas de negocios deben ofrecer programas de capacitación a medida, con las técnicas de enseñanza más avanzadas, dinámicas y modernas del mundo actual, adaptándolas a las necesidades de cada empresa, transmitiendo toda la experiencia y seriedad posibles.

La generación de conocimiento que se origina de una mayor interacción entre las escuelas y el mercado es uno de los grandes desafíos de las escuelas de negocio para los próximos años.

Sabemos que las escuelas de negocios brasileñas aún no están totalmente adecuadas a la realidad del mercado, sin embargo, esta situación está cambiando lentamente. Como tenemos numerosas opciones de escuelas de negocios, necesitamos una clasificación para facilitar los criterios de elección, que tenga en cuenta los diferentes tipos de públicos.

En la última década, aparecieron diferentes tipos de clasificaciones, que evalúan los mejores cursos de gestión de negocios que se ofrecen en todo el país. Las calificaciones finales de los cursos y escuelas surgen de las respuestas a los cuestionarios enviados a los diferentes grupos formadores de opinión, como ex alumnos recién graduados, ex alumnos, profesores de los cursos, coordinadores de los cursos, directores de Recursos Humanos de grandes empresas de todo el país, entre otros.

Varias revistas han apostado su prestigio y tradición en la publicación de estas clasificaciones. Ellas son responsables del análisis y procesamiento de los datos. Al final del análisis, es elegida la Mejor Escuela de Negocios de Brasil (en diferentes categorías), utilizando como criterio los resultados obtenidos para: calidad del programa, formación del cuerpo docente, prestigio en el mercado, valor agregado a la carrera del alumno e infraestructura.

El prestigio obtenido en las clasificaciones nacionales, los cambios globales y la internacionalización de Brasil, llevaron a las grandes escuelas brasileñas a procurar protagonismo en el ámbito internacional. Así, Brasil ya cuenta con algunas escuelas de negocios en la clasificación de las mejores de Latinoamérica para los programas de formación de Líderes, realizado por la Revista AméricaEconomía. El país también está presente en otras importantes clasificaciones internacionales.

Por lo tanto, a la hora de elegir una escuela de negocios, los alumnos y las empresas, deberán procurar una institución que tenga clara en su misión la contribución para el desarrollo sustentable de la sociedad mediante la educación y formación de ejecutivos, empresarios y empresas. Deben contar con soluciones educativas para el desarrollo empresarial, con el objetivo de ser un referente en el desarrollo de ejecutivos y empresas, centrándose en la existencia de un fuerte crecimiento y vocación para la internacionalización.

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