Liderazgo

¿Se siente abrumado? Suba a la terraza y mire el panorama

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Por Gabriel Rovayo, PhD, director general IDE Business School y presidente de Roadmak Solutions (Member of EFQM-Brussels).

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Cuando todo va bien, es fácil ser optimista; lo difícil es mantenerse igual de optimista cuando el escenario se presenta menos favorable. A inicios de año, producto de las festividades y los buenos propósitos, la mayoría de gerentes hablaba de crecimiento, nuevos mercados e innovación

Pasados unos pocos meses, percibo que algunos empiezan a flaquear. Unos culpan a ciertos excesos en las regulaciones locales de sus países, otros señalan la falta de cohesión de sus equipos y, por supuesto, hay quienes todavía apelan a conceptos trillados como la crisis. Todas son excusas. Si usted es directivo, no puede darse ese lujo. ¡Reaccione! Metafóricamente hablando, suba a la terraza y vea el panorama completo.

Como un aporte a su análisis, le recuerdo los resultados de la Encuesta Mundial de CEO 2014, presentada por PricewaterhouseCoopers (PWC), en el marco del Foro Económico Mundial de Davos. “El optimismo se ha multiplicado por dos” fue una de las conclusiones de este estudio, que fue aplicado a 1.344 presidentes y consejeros delegados de 68 países de todo el mundo. Cabe una salvedad, es un “optimismo con cautela” porque los CEO reconocen que su desafío es liderar empresas en el marco de una economía global imbuida de complejidad, incertidumbre y volatilidad.

Suena intimidante, pero asumir retos es inherente al perfil de todo CEO. Sabemos que hay riesgos que nunca podremos eliminar, solo gestionar. Así que para seguir con paso firme, bien vale poner alguna información en contexto. PWC, en su investigación, nos dio tres tendencias clave que a la que debemos prestar especial atención:

1. Avances tecnológicos: La economía digital, las redes sociales y los dispositivos móviles se multiplicarán por siete hasta 2020.

2. Cambios demográficos: La clase media será la gran protagonista en 2030 al alcanzar 15.000 millones de personas y abrir oportunidades negocios, sobre todo, en el mercado inmobiliario. 

3. Cambios en el escenario económico mundial: Los procesos de producción y despliegue de valor se sofistican, los mercados se vuelven más complejos y competitivos y se genera una nueva tipología de consumidores cada vez más diversa y fragmentada.

Se viene un contexto exigente. PWC lo dice con claridad: es hora de transformar las dinámicas e infraestructuras organizacionales para volverlas mucho más flexibles, ágiles y eficientes. Es indispensable mejorar capacidades tanto de manufactura como de ‘mentefactura’, es decir, innovar en la producción e innovar en la oferta de valor. Es clave revisar nuestras habituales estrategias de captación y fidelización de clientes. Es momento de repensar la empresa, no solo en términos de productos y servicios, sino de modelos de negocio.

Los desafíos de un CEO no están en el hoy ni en el mañana, sino en el horizonte. Un CEO está para pensar su empresa de aquí a 50 años, para reflexionar sobre el impacto en un ecosistema, para corregir desviaciones que la alejen de su misión. Los CEO orientan, marcan la pauta, señalan las grandes líneas de acción. Son visionarios, ecuánimes, prudentes y estratégicos. Los CEO no se enfrascan en la anécdota, apuntan al futuro; no trabajan por un grupo, piensan en la sociedad en su conjunto; no se quedan en lo local, piensan globalmente.

Ni las regulaciones ni el equipo ni la crisis son causas suficientes para detener a un CEO. De su convicción en los ideales, dependen su empresa, su equipo, sus clientes, sus proveedores, sus accionistas, todos sus grupos de interés. Si el pesimismo empezó a ganar la batalla, haga el ejercicio que le acabo de proponer –virtual o físicamente- suba a la terraza y vea todo el panorama. See the big picture!

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