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Flexibilidad de crédito y AFP’s

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Ivo Kovacevic, COO y Co-fundador, Abaqus.

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Luego de la reciente elección en Chile, la discusión respecto al sistema de pensiones va a tomar mayor relevancia. El Frente Amplio, con 20 diputados y exigiendo el fin de las AFP’s como requisito para apoyar a Guillier, entrega un fuerte sustento político a la propuesta de un sistema de reparto.

Una de las críticas de ese sector contra las AFP’s es que estas toman nuestros ahorros, “financian” a los bancos a tasas muy bajas y luego estos mismos bancos, con los mismos fondos, otorgan créditos con altísimas tasas a las mismas personas que están entregando el financiamiento.

Ésta, como muchas otras críticas, no tiene relación con el rol de las AFP’s en el sistema de pensiones. La función de éstas es invertir los ahorros de los cotizantes de la mejor forma posible y en línea con esto, invertir un porcentaje de los fondos en bonos bancarios, es totalmente correcto.

Ahora bien, la crítica tiene mérito, pero el problema no está en las AFP’s si no que en la base de un sistema de ahorro obligatorio. En éste, por definición, se restringe el acceso a parte del patrimonio personal de los cotizantes hasta el momento de su jubilación.

Debido a distintos sesgos cognitivos, las personas tendemos a no ahorrar lo suficiente. Por lo mismo, esta componente de ahorro obligatorio es necesario para poder asegurar pensiones dignas.

Pero lo anterior también genera ineficiencias. Personas con necesidades de liquidez temporales deben pagar altísimas tasas para acceder a créditos, en vez de utilizar su propio capital presente en las cuentas de ahorro obligatorio.

¿Cómo solucionar esto? Una buena idea es la del “auto préstamo” propuesto por algunos diputados durante el año 2016. La iniciativa, que no prosperó, consistía en permitir que los cotizantes soliciten préstamos a su propio fondo de pensiones por hasta un 20% del monto total ahorrado. Tomando datos de la Superintendencia de Pensiones a marzo de 2017, esto significaría que aproximadamente un 75% de los cotizantes podrían solicitar un préstamo de al menos un sueldo.

Como todo crédito, la idea es que los cotizantes paguen esa deuda, pero con tasas bastante más bajas, disminuyendo así el costo de financiamiento para las familias.

Adicionalmente, se podría exigir el pago de las cuotas de este crédito mediante descuentos directos a la liquidación de sueldo. Así, se asegura en gran medida que el pago efectivamente se realice, minimizando los efectos negativos que esta medida pudiera tener sobre las pensiones futuras.

Obviamente, lo anterior no soluciona los problemas de pensiones presentes en el país, pero sí ataca directamente uno de los defectos que tiene el sistema. Modernizar el sistema de ahorro obligatorio con ésta y otras medidas será clave para quienes buscan evitar que el sistema de reparto prospere.

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