Gestión de Carrera

Cursos online vs proyectos

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Por Matías Hoyl, country director de Laboratoria.

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Coursera y Udemy, dos de los actores más grandes en la industria de los cursos online, reportaron que sus usuarios han crecido cerca de un 400% desde marzo. No es ninguna sorpresa, ya que mientras la tasa de desempleo alcanza su mayor nivel en los últimos 10 años -11,2% según las últimas cifras entregadas por el INE- y el mandato del Gobierno es a mantenernos en nuestras casas, la forma lógica de utilizar ese tiempo es desarrollando nuevas habilidades para mantenernos competitivos en estos tiempos inciertos.

Una alternativa de fácil acceso son los cursos online que podemos encontrar en cada esquina de internet. Pero hay un problema. Pensamos que al terminar el quinto curso de Python ya somos Científicos de Datos, o al terminar nuestro cuarto curso en Marketing Digital estamos listos para trabajar en una agencia. Buscamos tener cada vez más de esos diplomas coloridos, plagados con listas de contenidos que hemos consumido, porque nos dan un falso sentido de seguridad u orgullo.

La razón por la que tomamos tantos cursos online es porque pensamos que de esta forma abultamos nuestro currículum académico y así los empleadores nos preferirán por sobre otras personas. Sin embargo, dada la penetración de internet en nuestro país -92% de los chilenos tiene acceso a internet móvil según la Subsecretaría de Telecomunicaciones -, todos tienen acceso al mismo contenido y podrían hacer el mismo curso. Sumar más cursos no nos distingue.

Lo que sí nos distingue es qué hacemos con esos cursos. A los empleadores cada vez les interesa más lo que sabes hacer, que lo que dices que sabes hacer. Una forma concreta de aplicar el conocimiento que adquirimos en cursos online u otras fuentes es haciendo proyectos. El empleador va a estar mucho más sorprendido si le muestras la cantidad de usuarios que lograste aumentar en tu emprendimiento de venta de lanas gracias a lo que aprendiste en tu curso de marketing digital, que el diploma que te entrega Udemy.

Por otro lado, el aprendizaje que uno logra en un proyecto es muchísimo mayor que simplemente consumiendo un curso a través de texto o video. Los cursos están diseñados para seguir un camino ordenado y secuencial. Haces la lección 1 y luego pasas a la lección 2, recorriendo este camino sin mucho esfuerzo. En cambio, cuando trabajas en proyectos cada paso que des te obliga a aprender algo nuevo. Como nadie te dice cual es el siguiente paso a seguir, puede suceder cualquier cosa. Pero lo más importante: la cantidad de veces que te vas a equivocar va a ser mucho mayor que dentro de un curso online. Y eso es lo que tenemos que buscar cuando aprendemos algo nuevo, equivocarnos la mayor cantidad de veces posible. En el error está el aprendizaje duradero y significativo.

Estamos acostumbrados a que alguien, un profesor o una hoja de ruta de un curso online, nos diga qué es lo que tenemos que hacer. Pero el aprendizaje es así: desordenado, duro, incierto y a ratos frustrante. Pero es justamente en esos momentos donde queremos “tirar la toalla” en dónde se produce el aprendizaje significativo y nuestros cerebros fortalecen nuestras redes neuronales.

En el mundo de hoy, cambiar, adaptarse y desarrollar nuevas habilidades no es optativo. Los cursos online son un buen comienzo, pero solamente lograrás reinventarte si pones ese conocimiento en práctica.

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