Management

Alineamiento entre las estrategias de TI y del negocio

0
prof._alvaro_martins_bsp_-_business_school_sao_paulo.jpeg

Álvaro Martins es profesor de la BSP-Business School São Paulo.

Por

El ambiente de negocios en los últimos tiempos se ha caracterizado por las turbulencias, resultando en reevaluaciones de las perspectivas de crecimiento de industrias enteras, así como reposicionamientos y consolidaciones de diversos mercados.

Las causas para esta turbulencia son variadas e interdependientes, pero hasta el momento, lo que parece ser uno de los mayores motores para estas inestabilidades ha sido la tecnología, o mejor, el surgimiento de rápidos cambios de tecnologías para el ambiente empresarial.

La posición de competidor a largo plazo y los mejores rendimientos financieros, de la mayoría de las empresas individuales, depende de cuán bien ellos aprenden a gestionar y aumentar sus bases de activos tecnológicos, y también de la relación de la estrategia de tecnología con la estrategia corporativa.

En el ambiente de competición globalizada que vemos actualmente, existe un creciente reconocimiento del papel central de la tecnología de la información para determinar el éxito de la empresa; donde el alineamiento estratégico entre objetivos y estrategias de negocio y de tecnología de la información, aliado a la planificación estratégica, es un importante instrumento de gestión.

Cada vez más los líderes empresariales están exigiendo que la TI desempeñe un papel de aliado de negocios y facilitador estratégico. Diversos trabajos académicos y estudios nos vienen mostrando un fuerte cambio en el papel de la tecnología de la información en las organizaciones en los últimos años, del enfoque predominante en mejora de la productividad (automatización) al papel del facilitador de nuevos acuerdos estratégicos.

Los mercados se tornaron menos previsibles, más virtuales y porosos. Existe una gran reducción de los costos de uso e intercambio de la información, permitiendo la desintegración vertical. Las organizaciones pasan a actuar en redes empresariales, en las cuales el producto de una organización es el insumo de otra. El mayor valor de mercado está asociado a los activos intangibles, como marca y competencia de los individuos en la organización, y al potencial de crecimiento futuro, con empresas virtuales incluso sin ingresos valiendo más de lo que otras con grandes activos fijos.

Con la creciente globalización de los negocios, las organizaciones necesitan adoptar estrategias globales, que tomen en consideración los impactos que otras organizaciones, en diferentes partes del mundo, puedan tener sobre sus negocios.

Cada vez más, los gestores preocupados con el restablecimiento de la competitividad de sus empresas, están abandonando los enfoques tradicionales de estrategia en busca de nuevos enfoques que aporten orientación en un ambiente turbulento.

La TI evolucionó de una orientación tradicional de soporte administrativo para un papel estratégico dentro de la organización. Podemos constatar la evolución de la importancia del área de TI viendo el desarrollo acelerado del uso de esa tecnología en las empresas. En Brasil, el total anual de gastos e inversiones en TI en las empresas medido como un porcentaje de los ingresos creció, de 1990 a 2012, a una tasa media de 7% al año. La visión de la TI como un arma estratégica competitiva ha sido discutida y enfatizada, ya que no sólo mantiene las operaciones de negocio existentes, así como también permite que se hagan viables nuevas estrategias empresariales.

A pesar de eso, flota una gran duda acerca de la existencia de evidencias de ganancias significativas de productividad debido al uso de la TI al considerarse el agregado global de la economía. Es lo que algunos llaman de “paradoja de la productividad de la TI” o la “paradoja de las computadoras”.

Esa falta de capacidad de las empresas en obtener retornos considerables de las inversiones en TI se debe (aunque no totalmente) a la falta de coordinación y de alineamiento entre las estrategias de negocio y de TI. Este ajuste entre las estrategias de negocio, de TI y las estructuras internas de la empresa, considerando su posicionamiento y su actuación en el mercado, no es un evento aislado o simple de obtenerse, sino un proceso dinámico y continuo a lo largo del tiempo.

En este contexto, es de suma importancia el papel de los gestores, tanto de las áreas de TI, los llamados CIOs, como de los otros gestores del negocio. Para los CIOs es cada vez más necesaria la competencia de visión transversal del negocio, no sólo más conocimientos en el área de tecnología, pero principalmente, de todos los procesos del negocio. Mientras que para los gestores de las otras áreas (CEO, CFO, CMO, COO etc.) también es imprescindible que conozcan un poco más de tecnología, si no de una forma técnica y profunda, al menos, que sepan conversar sobre el asunto.

Atentos a esta necesidad, algunas escuelas de negocios ofrecen interesantes programas MBAs, en los cuales se propicia a los gestores una visión más adecuada frente a los desafíos actuales, lo que sin duda se muestra una interesante alternativa para aquellos que no quieren quedarse atrás.

En profundidad

Únase a la conversación