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Universidades mexicanas y sus desafíos ante una eventual deportación de "dreamers"

Según el rector de la UNAM, Enrique Graue Wiechers, "las instituciones no tenemos, hay que decirlo con toda claridad, espacio para recibirlos".

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Las instituciones de educación superior de México podrían enfrentar una situación de emergencia ante las eventuales deportaciones de mexicanos de Estados Unidos, afirmó el rector de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Enrique Graue Wiechers.

 "Lo que se nos viene es muy serio, pues podrían expulsar a una cantidad considerable de jóvenes. Podríamos tener de repente a 400.000 aquí, en México, que requerirían alguna forma de continuar sus estudios y en las instituciones no tenemos, hay que decirlo con toda claridad, espacio para recibirlos", expresó Graue Wiechers.

"Haremos todo el esfuerzo, lo estamos haciendo. La educación abierta podría responder de forma emergente a todos ellos, esperemos que no suceda así. El reto de tener que incrementar nuestra capacidad de educarlos puede ser en meses", dijo al participar en el "Diálogo entre rectores: La educación hacia el futuro".

En el evento, Graue Wiechers expuso que el reto se suma al problema interno de tener a cerca de siete millones de jóvenes (entre 18 y 22 años de edad) fuera de la educación superior, y de los cuales dos terceras partes son mujeres; ello, aunado al crecimiento de la población joven.

La meta, prosiguió, era alcanzar el 40% de cobertura en la educación superior para 2018, y actualmente se cubre el 37%. Para lograr el objetivo, sería necesario abrir 250 mil nuevos lugares anuales en este nivel de estudios.

"El país no tiene esta capacidad económica, y aunque la tuviéramos, tampoco vamos a construir universidades al vapor. Que no nos quede duda, el crecimiento en la educación en los próximos 10 años deberá ser atendido a través de la educación a distancia", aseveró.

En el conversatorio también participó el director general del Instituto Politécnico Nacional (IPN), Enrique Fernández Fassnacht, quien coincidió en que la educación a distancia puede ser una oportunidad importante para atender a los connacionales que sean deportados de Estados Unidos, a fin de que concluyan sus estudios de bachillerato o educación superior.

"No tendríamos posibilidad de atender a todos en el sistema presencial, ni siquiera repartiéndolos en todas las universidades", subrayó.

De igual manera, expuso que para alcanzar la meta del 40% de cobertura en la educación superior, la mitad de la matrícula tendría que atenderse en la educación abierta y a distancia. Por ello, también se pronunció por que México cree un sistema nacional de ésta y un marco normativo para articularla.

En el auditorio Alfonso Caso, el rector en cargo de la Universidad Estatal a Distancia (UNED) de Costa Rica, y presidente de la Asociación Iberoamericana de Educación Superior y a Distancia, Edgar Castro Monge, comentó que la educación a distancia es un elemento de inclusión social para quienes, por diversas razones, no han accedido a la educación presencial. Pero, abundó, la oferta que se brinde no sólo debe atender el acceso y la cobertura, sino también la equidad, la pertinencia, que los estudiantes permanezcan estudiando, y la calidad académica.

Asimismo, el rector de la Universidad Técnica Particular de Loja, Ecuador, José Barbosa Corbacho, destacó que hoy más que nunca se debe aprovechar que los jóvenes tienen un amplio uso de las tecnologías de la información y la comunicación.

El futuro, expuso, no está sólo en lo que se aprenda en las aulas, sino en cursos abiertos y en los recursos educativos que se compartan en Internet. "Los conocimientos están en la red, sólo se necesita una guía". 

Imágenes | Pixabay

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