Innovación

Tormenta de ideas, una técnica para solucionar problemas

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Desarrollar la creatividad supone superar el conformismo y la monotonía dentro de la empresa y, para ello, el brainstorming es una técnica efectiva para solucionar conflictos en las organizaciones.

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Salir de los patrones establecidos de pensamiento es particularmente útil cuando se tiene una empresa y se quiere ir más allá en la innovación. Y para ello, la creatividad es altamente demandada, tanto para satisfacer al cliente como a los miembros de la compañía.

Una de las técnicas más recurrentes para generar creatividad en un grupo de personas es la llamada lluvia de ideas o brainstorming. Esta herramienta, creada por el estadounidense Alex Osborne en la década de 1940, continúa vigente y es común en muchas empresas, que resuelven los problemas en forma grupal, donde todos escuchan y son escuchados.

En aquella oportunidad, Osborne descubrió que en las organizaciones se encontraban mejores soluciones cuando participaban varias personas aportando opiniones diferentes. Y desde esos años, muchas compañías han adoptado esta técnica a la hora de emprender.

Hoy, la tormenta de ideas se utiliza en varios campos y ha sido base de grandes ideas empresariales. Ideas muchas veces aparentemente descabelladas, pero que en ocasiones no los son tanto.

"Una empresa con un buen departamento creativo ayuda a afrontar la resolución de problemas de forma mucho más satisfactoria. Además, todo el equipo se involucra, lo que favorece a un ambiente de trabajo mucho más relajado y la aceptación de los miembros del equipo en torno a la solución determinada, ya que todos han estado involucrados en la resolución del problema", opina Chris Trimble, experto en innovación y profesor de Tuck School of Business at Dartmouth

Cuando en una empresa surge la necesidad de liberar la creatividad de los equipos para generar un gran número de ideas, el departamento creativo se involucra para aportar oportunidades de mejora, plantear y resolver problemas existentes, analizar las causas y plantear soluciones.

Los expertos coinciden en que un ambiente relajado es el propicio para llevar a cabo esta tormenta de ideas. Grupos de entre 8 y 12 personas resultarían, además, mucho más efectivos al momento de aportar propuestas.

En cuanto al procedimiento, tras plantear el asunto, los participantes aportan libremente sus ideas sin que nadie las evalúe o critique. Todas las ideas se anotan y, según las reglas del juego, es posible utilizar ideas ajenas como inspiración para las propias. Terminada la etapa de creación, se analizan todos los aportes y seleccionan las ideas más viables para trazar un plan de acción.

Escogidos los planteamientos, algunos equipos califican de 0 a 5 puntos cada iniciativa mencionada con el fin de realizar una selección unánime y así, la idea mejor evaluada, será la elegida para dar solución al problema.

Francisco Ingouville, profesor del Programa Ejecutivo en Negociación y Manejo del Conflicto de Esade Business School, habla de las ventajas de esta técnica y afirma que la evaluación y la crítica inhiben la creatividad. “Si sé que me van a juzgar, trato de limitar el desarrollo de mis ideas a lo que creo que los otros aprobarán. Por lo tanto, no exploro fuera del camino generalmente aceptado”, explica.

Para el experto, suspender el juicio sobre las ideas que se dicen y anotarlas todas, alienta a los presentes a decir cosas que, de otro modo, hubieran reprimido. "En el brainstorming la calidad se obtiene a través de la cantidad, por eso es importante que los participantes propongan el mayor número de ideas posibles porque con el análisis posterior, probablemente alguna de las ideas que parecían inviables, luego no lo sean tanto. Con la colaboración de otros, una idea puede transformarse en la punta de una madeja hacia una innovación valiosa y aplicable", dice.

Opiniones diversas. Sin embargo, existen distintos juicios respecto de la aplicación del brainstorming. Un estudio titulado "Generación de ideas y la calidad de la mejor idea", Christian Terwiesch y Karl Ulrich, profesores de Gestión de las Operaciones y la Información de Wharton, sostienen que la dinámica de grupo es enemiga de las empresas que intentan desarrollar productos nuevos y exclusivos, estrategias únicas de ahorro o tácticas especiales de marketing.

Terwiesch admite que no todo el mundo es bueno a la hora de generar ideas. Sin embargo, ser una buena persona de negocios no implica sólo generar ideas.

Además de la calidad de la idea, los investigadores trataron de medir una de las predisposiciones de la dinámica de grupo que, en su opinión crea barreras a la innovación: la acumulación de ideas o la tendencia de sugerir ideas semejantes a otras ya propuestas, abrazándolas unánimemente. Según los autores, las ideas construidas en torno a otras ideas no serían estadísticamente mejores que una sugerencia aleatoria cualquiera.

La acumulación, en opinión de Terwiesch, "es una norma social que demuestra que la persona ha escuchado. Si un grupo está trabajando en conjunto en una determinada idea que ya está sobre la mesa, es bueno tener cuidado cuando se llega con una agenda propia, porque esta actitud podría ser interpretada como egoísmo, y no como trabajo en equipo. Por lo tanto, se espera que usted apoye la idea que ya está en discusión".

Ideas digitalizadas. Si desea aplicar esta antigua ténica en su compañía, existen distintos programas de descarga directa en el computador, con los cuales se pueden ordenar todas las ideas, objetivos y planes que surjan tras el brainstorming.

Con BrainStorm, por ejemplo, se puede grabar, editar y organizar ideas tantas veces como se requiera en una estructura de tipo árbol, con soporte para hipervínculos que luego se pueden explorar con facilidad y comodidad.

De esta forma, resulta mucho más fácil realizar los primeros esquemas de un proyecto profesional, investigación, trabajo de clase, entre otros, reuniendo y ordenando todos los pensamientos aportados en un documento.

Además, se puede compartir este documento con otras personas que trabajen en el mismo proyecto y necesiten conocer otros planes, ya sea por e-mail o publicándolo en una página web.

Así, de forma digital o interpersonal, la tormenta de ideas supone una revolución en la nueva forma de tomar decisiones y de enfrentar los problemas dentro de las empresas. La creatividad es el punto de partida y con ella, los miembros de la organización se unen para debatir y solucionar, entre todos, las adversidades del día a día.

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