Liderazgo

Las cualidades que poseen los decanos de escuelas de negocios

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Pese a que cada escuela tiene requisitos diferentes para elegir a estas autoridades, existen características comunes que todo candidato a decano debe cumplir. Tener destreza en las relaciones humanas, iniciativa y creatividad, son algunas de ellas.

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Tener antigüedad en la institución, ser profesor a tiempo completo, estar plenamente identificado con los objetivos organizacionales, y contar con una amplia capacidad y experiencia académica, son algunos de los requisitos que la mayoría de las escuelas de negocios de América Latina considera a la hora de elegir a su decano.

En la mayoría de éstas, la elección de esta reconocida autoridad se realiza mediante un comité evaluador que analiza las características de los candidatos, y determina cuál de ellos se adapta mejor a las necesidades de la casa de estudios.

No obstante, existen otros aspectos igualmente importantes al momento de seleccionar al máximo representante de la institución. La serenidad, honestidad, eficacia, liderazgo y templanza se transforman también en rasgos comunes de la personalidad de los académicos que ostentan este título.

Pero si bien gran parte de las escuelas toma en cuenta los factores mencionados, cada una enfatiza en uno u otro aspecto, dependiendo de sus enfoques y necesidades.

En el caso de Incae Business School, Marlene de Estrella, directora de Relaciones Externas, comenta que "el proceso de selección es extenso y siempre incluye la búsqueda internacional de candidatos y la evaluación interna en nuestra institución".

Según la académica, el factor común de la mayoría de los decanos que ha tenido Incae ha sido poseer un doctorado de Harvard, "por nuestra relación con dicha universidad desde nuestra fundación".

Contar con un grado mínimo de maestría en una universidad reconocida, es otro requisito fundamental que deben cumplir los decanos. Pero también es importante que poseean experiencia tanto en el mundo académico como empresarial. Alfonso Gómez es un ejemplo de ello. El decano de la escuela de negocios de la Universidad Adolfo Ibáñez, ha sido director de compañías como Apple Chile, Unlimited y Virtualia.

Y es que además de las habilidades docentes, un decano debe saber planificar y administrar una institución, esmerándose por proveer a los estudiantes de condiciones óptimas para contar con un rendimiento académico satisfactorio.

Tener destreza en las relaciones humanas, iniciativa y creatividad son otras cualidades valoradas en un candidato a este puesto, quien debe estimular, apoyar y preparar un plan de desarrollo; y fomentar un ambiente que propicie la generación de nuevos enfoques y soluciones a los problemas que planteen los estudiantes. Por ello, es importante generar y aceptar ideas innovadoras que contribuyan al desarrollo académico y estudiantil de la institución, sin rechazar los aportes valiosas de incumbentes anteriores.

La elección. Generalmente, un consejo conformado por los profesores titulares de la escuela, emiten una convocatoria para que los académicos de mayor antigüedad presenten su candidatura al decanato.

A partir de ese momento y tras haber analizado cada una de las opciones, la instancia elige por votación a la máxima autoridad, a quien, posteriormente se le notifica por escrito.

Antonio Montes, director general de la alianza de escuelas de negocios Sumaq, afirma que los procesos de selección varían dependiendo de las organizaciones. "En algunos casos se trata de una decisión que se adopta como consecuencia de una votación, en la que los candidatos son elegidos por los propios profesores, mientras que en otros casos y al tratarse de puestos de mucha confianza, pueden ser los propios presidentes ,quienes junto a los órganos de gobierno de las escuelas, decidan quién debe ocupar ese puesto", dice.

Finalmente, David Schmittlein, veterano decano de Sloan School of Management del MIT, opina que, independiente de la forma de elección de un decano, éste siempre debe representar "la autoridad moral de la escuela". Para ello, debe tener espíritu emprendedor, actitud de liderazgo, ser promotor y defensor de la filosofía de la escuela, tener en cuenta los valores de la institución y tener la experiencia suficiente como para guiar a los alumnos y a la institución por el camino adecuado.