Emprendimientos

El éxito de tu negocio depende de si tus metas son alcanzables

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Los sueños deben perseguirse, pero hay que desbocarse. Por lo tanto, no es recomendable aventurarse sin siquiera haber planificado las primeras etapas del proyecto.

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Ningún emprendedor puede decir que la tarea de emprender sea fácil. Es posible que algunos puedan decir que el papeleo, hallar los clientes o el diseño de la marca fue fácil, pero resulta muy difícil que alguno de ellos, teniendo un negocio exitoso pueda decir que en su conjunto, todo ha sido fácil. Al contrario, hacerlo requiere tener astucia para enfrentarse a constantes desafíos.

“Yo he emprendido, en diferentes oportunidades y en diferentes áreas, y he aprendido, pero eso ha estado acompañado de muchas hora de trabajo fuerte, sacrificios y formación continua, lo que me permite ahora poder ayudar a otros a emprender, dice el periodista y coach, Carlos Díaz, cabeza de la firma As Más Escuela de Negocios, quien iniciará un programa radial dedicado a este y otros temas en la Red Musik 104.5 FM.

Díaz explica que hay dos miedos fundamentales a los que un emprendedor debe enfrentarse, el primero está relacionado con el miedo al fracaso, lo que es natural, pero se debe aprender a superar, y el segundo, un poco más difícil de eliminar, es el miedo a perder capital, una situación que puede significar el fin de la existencia del proyecto.

“La forma de aprender a superar estos miedos es meterse en la cabeza que a pesar de la situación que vive actualmente nuestro país, sigue siendo un importante nicho de negocios y que además, en caso de que ocurriera lo peor que se pudiera esperar, hay que tomarlo como un aprendizaje, que puede ayudarnos en el futuro, y no como un fracaso, porque de esta manera, se convertiría en un bloqueo mental que impediría volver a intentar emprender”.

El coach explica que los sueños deben perseguirse, pero hay que desbocarse. Por lo tanto, no recomienda aventurarse sin siquiera haber planificado las primeras etapas del proyecto, porque eso evitaría muchos errores que son fáciles de detectar, pero que podrían terminar por acabar con la idea.

“Antes de lanzarnos a la aventura de emprender necesitamos contar con un plan B y una buena estrategia que nos permita salir a flote en que caso de que ocurra algún imprevisto”, explica.

Para preparar el plan de arranque es necesario analizar todas las posibles aristas, pero principalmente hay que enfocarse en dos aspectos. Primero hay que tener clara la idea de negocio y segundo, determinar cuales son sus fortalezas y debilidades para saber cuál es el mejor camino a escoger, asegura.

“Supongamos que tenemos muy claro cuál es la idea de negocio y la razón por la que creemos firmemente en ella. Entonces, ahora debemos examinar cuáles son las habilidades o las competencias que se requieren para arrancar ese negocio. No importa si el negocio va a ser grande o pequeño, hay que tener ciertas habilidades, como por ejemplo, empatía para tratar con los trabajadores, los proveedores o los socios y saber ponerse en el lugar del otro, para atender los problemas, las quejas y las sugerencias de mejora”, afirma Díaz.

Advierte que otra cualidad importante es la capacidad de escuchar. “Todo emprendedor debe ser capaz de escuchar, que no es lo mismo que oír. Escucha implica que aprendemos lo que nos están diciendo y, por lo tanto, poder ofrecerle una respuesta lógica y anticiparse a sus necesidades y así, atraer y retener talentos”.

Díaz, quien se ha dedicado a ofrecer conferencias gratuitas, sobre este y otros temas dedicados al descubrimiento del talento y las capacidades propias afirma que existen otras muchas habilidades que pueden servir a la hora de emprender, por lo que resulta necesario estar continuamente formándose.

“La resolución de conflictos, la gestión del tiempo, el manejo del estrés, cómo organizar reuniones con eficacia, planificación de proyectos son importante, y que cómo no se dominan de forma innata, deben aprenderse” y combinarse con las fortalezas para atacar las debilidades.

Sostiene que se debe ser sincero a la hora de hablar de las capacidades propias. “Soy bueno con las relaciones públicas, pero ¿puedo llevar la contabilidad de la empresa? o puede que suceda lo contrario, sabemos mucho de finanzas, como llevar el negocio, pero somos tímidos y no nos atrevemos siquiera a pararnos frente a un grupo de personas para hablarles de lo bueno que es nuestro producto y lo tanto que necesitamos de su apoyo”.

Puede que “me conozca todas las leyes que afectan a nuestro negocio, mejor que un abogado, pero no tenemos idea de cuál es el perfil del personal que necesitamos contratar o del socio que puede complementar el negocio”.

Díaz explica que durante sus charlas acostumbra hacer que el aprendiz de emprendedor razone y fríamente determine cuáles son los puntos en los que debe trabajar para mejorar y cuáles son las debilidades que debe complementar con el apoyo de un tercero. 

Si desea contactar a Carlos Díaz para que dicte una conferencia en su empresa o universidad puede escribirle a su correo electrónico asmasnegocios@gmail.com para organizar la actividad.

Imágenes | Flickr

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