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Dime dónde vives y te diré qué tan genio puedes ser

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Eic Weiner, autor de libros de viajes, dice que los genios creativos a veces pueden estar estrechamente vinculados a un lugar.

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Eric Weiner, autor de libros de viajes, dice que los genios creativos a veces pueden estar estrechamente vinculados a un lugar. En su nuevo libro, Geografía del genio: en busca de los lugares más creativos del mundo, desde la antigua Grecia a Silicon Valley, el autor lleva a los lectores a través de un viaje que explora los momentos y lugares donde surgieron agrupaciones de genios. Weiner fue entrevistado de forma reciente sobre su libro en el programa de radio de Knowledge@Wharton, canal 111 de SiriusXM.

A continuación, la versión editada de la entrevista.

Knowledge@Wharton: La geografía y los viajes son dos pasiones en su vida, ¿pero cómo surgió la asociación con el genio?

Eric Weiner: Me gustaría dejar claro desde el principio que no soy ningún genio. Estoy interesado en la genialidad de la misma manera que, por ejemplo, una persona hambrienta está interesada en un sándwich de carne cubierto con queso derretido […] me siento motivado, como todo el mundo, a ser un poco más creativo, tal vez no se trata de llegar a la genialidad.

Como usted ha dicho, yo soy un autor de libros de viajes. Veo el mundo a través del prisma de la geografía. Realmente creo que la ubicación es más importante de lo que realmente creemos que es, que el lugar donde nos encontramos afecta lo que somos. Esto se aplica a la felicidad, la espiritualidad y el genio creativo. Si nos fijamos en la historia del mundo, ¿dónde aparecen los genios? No era algo que ocurriese al azar: uno en Filadelfia, uno en Siberia y otro en Bolivia. Aparecen en grupos, o lo que yo llamo “clusters de genios” en momentos y lugares específicos. Realmente no creo que sea una coincidencia. La pregunta que me propuse contestar en el libro es: ¿qué había en el agua en ese momento y cómo se puede embotellar? ¿Qué lecciones aprendimos de estos lugares?

Knowledge@Wharton: Esta es una perspectiva histórica que nos permite remontarnos lo suficiente en el tiempo.

Weiner: La genialidad no es algo nuevo. Para ser honesto, tal vez lo hayamos conseguido un poco en la industria en EE.UU. —la industria creativa— pero la gente ha sido muy creativa antes de la existencia del término “creatividad”, cuyo uso, por cierto, sólo comenzó a propagarse a gran escala a partir de los años 50. En el pasado, en la época de Atenas o de China en el siglo XIII, nadie si quiera pensaba “Oh, estamos siendo creativos”. La gente simplemente hacía lo que tenía que hacer.

Piense, por ejemplo, en Atenas en el año 450 a.C. Estaba Sócrates, Sófocles,y más tarde Platón y Aristóteles. Todos en la misma ciudad y casi al mismo tiempo. Esto no es casualidad, tampoco se trata de un fenómeno occidental. Traté sobre este punto en el libro para ampliar nuestro concepto de genialidad más allá del concepto occidental, así que fui a China. Yo estuve en Calcuta, India, una ciudad que no suele asociarse con la genialidad, pero que, durante algún tiempo, estuvo sin duda asociada a ella.

Knowledge@Wharton: Obviamente, hubo algo en Atenas que permitió a este entorno florecer.

Weiner: Exactamente. Empiezo diciendo que si hiciéramos un viaje al pasado a una época un poco anterior a dicho período, alrededor del 500 a.C, y observásemos ese territorio donde había una gran cantidad de ciudades-estado griegas, cientos en realidad, de la cual Atenas era sólo una, no hubiéramos apostado de forma necesaria por Atenas, ya que había otras ciudades más grandes, más ricas y más fuertes desde el punto de vista militar, como Esparta, pero no tenían el mismo brillo que Atenas.

La pregunta es: “¿Por qué?” No fue porque Atenas hubiese sido bendecida, por ejemplo, con más tierra. La tierra era estéril, árida y era muy difícil producir comida allí. Había sol en abundancia, pero en otros lugares de Grecia también había sol, por lo que el secreto no estaba en el clima. Era una actitud, como siempre. Es una cultura. En el caso de Atenas, era una orientación hacia afuera. Con esto quiero decir que los atenienses eran grandes navegantes. De hecho, eran un pueblo errante.

Eso fue algo que me sorprendió. Los griegos no inventaron tanto como pensamos que habían inventado. Es famosa la frase de Platón: “Lo que los griegos toman prestado de los extranjeros, lo perfeccionan”. Bueno, “pedir prestado” es una expresión generosa. Ellos robaban, pero luego perfeccionaban. Siempre fue así. Es lo que se ve en Silicon Valley hoy en día. Muy poco se inventó allí, pero mucho se ha mejorado.

Knowledge@Wharton: En relación con los diversos lugares que usted menciona en el libro, ¿qué similitudes hay entre ellos?

Weiner: Hay un número de ingredientes, por así decirlo, que encontré en todos esos lugares. Tal vez aparezcan en diferentes proporciones. Sin embargo, como digo, hay en primer lugar una apertura. Los psicólogos que investigan la creatividad han identificado el siguiente rasgo a nivel personal: apertura a la experiencia. Este es el rasgo más importante de las personas creativas. Lo mismo se aplica a los lugares.

No hay muchos genios en Corea del Norte hoy en día […] La sociedad de Corea del Norte no es una sociedad abierta. No es que sean genéticamente inferiores o no trabajen duro […] Corea del Norte no es un lugar donde circulen las ideas, y en todas las agrupaciones de genialidad que he visitado, éstas eran particularmente porosas en ese sentido. Uno de los aspectos a tener en cuenta es la inmigración. Independientemente de lo que usted piense del actual debate sobre la inmigración, se trata simplemente del hecho de que los lugares que producen genios tienden a tener políticas más abiertas en relación a los inmigrantes. Era lo que se veía en la antigua Atenas; lo mismo que hoy se ve en Silicon Valley …

Lo siguiente es que se observa un cierto grado de riqueza. Los lugares sobre los que hablo no eran pobres. Florencia y el Renacimiento son buenos ejemplos. El éxito financiero en este caso procedía del comercio de tejidos y la banca. Los Medici, mecenas de la época, aprovecharon la situación e invirtieron en las artes. Patrocinaron artistas como Miguel Ángel y Leonardo, y muchos otros. Si no fuese por este mecenazgo, probablemente no tendríamos todo este gran arte que hoy admiramos.

Por último, existe también un cierto grado de competencia. También añadiría que es sana y constructiva del tipo que incentiva a las personas a la grandeza, en lugar de convertirse en sólo una fuerza tóxica que devora a la gente …

Knowledge@Wharton: Edimburgo aparece en la lista. Explique esta historia.

Weiner: La ciudad de Edimburgo, en el siglo XVIII era, lo crea o no, el lugar donde había que estar, lo cual no dejaba de ser muy poco probable. Pequeña incluso para los estándares de hoy en día —45.000 personas, quizás 50.000— ubicados en el extremo norte, lejos de todo lo demás. Sin embargo, había muchos genios allí en ese momento: David Hume, el filósofo; Adam Smith, básicamente, el fundador de la economía moderna; James Watt, que más tarde construiría en Glasgow su máquina de vapor; James Hutton, fundador de la geología moderna; Adam Fergusson, fundador de la sociología y la lista no acaba ahí. Era un lugar sociable. La ciudad se ganó el apodo de la ciudad de la “Ilustración escocesa”, pero algunas personas dicen en broma que debería llamarse la ciudad de la “Ilustración Scotch” porque allí se bebía whisky escocés.

Pero bebían también mucho vino tinto en aquella época, incluso más que whisky. Este fue un caso clásico de un genio que compite con otro. Se conocieron en los clubes. Un famoso club fue el Oyster Club, donde la gente como Adam Smith y David Hume, que se reunían allí todos los viernes a las dos de la tarde, bebían vino tinto y comían ostras, que eran el alimento de los campesinos en aquella época, y discutían. Como sabemos, el arte de la conversación, como dijo David Hume, era una cosa importante e interdisciplinaria en aquel momento. Había personas de diferentes clases sociales, diferentes estratos sociales allí reunidas …

Knowledge@Wharton: También menciona Calcuta, que es un lugar interesante, debido a un cambio transformador.

Weiner: Para ser honesto, no es una ciudad que acostumbramos a asociar actualmente a la genialidad. La asociamos con la pobreza, la desesperación, la Madre Teresa. Estas son las imágenes que vienen a la mente. Sin embargo, a finales del siglo XIX y principios del siglo XX, la ciudad fue sin duda un lugar de genios que produjo un Premio Nobel […] y donde se publicaban más libros que en cualquier otra ciudad, excepto Londres.

Pero como usted ha dicho, la ciudad entró en declive. Este es un rasgo común de todos los grupos de genios: no duran […] pueden durar unas pocas generaciones, tal vez un siglo, si tienen suerte. Con pocas excepciones, tienden a ser una calle de una sola dirección. Una vez iniciado el declive, la tendencia se mantiene.

Viena fue una excepción. Allí la genialidad era doble: en primer lugar, hubo un genio de la música —sobre, digamos, 1780, 1790— después, cien años más tarde, floreció la Viena de Sigmund Freud. Pero no es la norma.

Fíjese en Detroit hoy en día, con qué dificultad la ciudad trata de levantarse …

Knowledge@Wharton: Eric, hable un poco más sobre algunas de las características de los genios que están por ahí. Una cosa interesante que usted ha mencionado es el nivel de educación. La educación superior no siempre está asociada con la genialidad.

Weiner: Exactamente. Esto puede desalentar a los que están haciendo un doctorado. Sin embargo, como regla general, si usted tiene un doctorado, es menos probable que sea un genio, alcanzar este estado en comparación con alguien que no lo tenga […] Steve Jobs no terminó la universidad. Lo mismo se puede decir de Bill Gates y Allen. En el pasado, en la época de Leonardo da Vinci, la universidad no era como hoy, pero él tampoco era un buen estudiante.

Él no hablaba muy bien el latín, que era la lengua franca de la época. Esto no es sorprendente, ya que los genios son los que cuestionan el status quo. Una universidad —incluso una buena universidad— es parte de ese status quo y sólo tolera un cierto grado de disensión. Debemos abandonar la idea de que el genio es una persona inteligente que saca buenas notas en la escuela o tiene un alto coeficiente intelectual.

Estoy hablando de genio creador, alguien que crea algo que perdura a través de los siglos …

Knowledge@Wharton: Usted también mencionó que hay varios casos de personas a las que clasificamos como genios y que, en la vida, experimentaron algo extraordinario siendo muy jóvenes, como la muerte de un padre …

Weiner: En términos generales, es cierto, la muerte de un padre. Si nos fijamos en la historia, vemos que un gran número de genios perdieron a su padre o su madre cuando eran jóvenes. Otros se vieron afectados por las enfermedades. Un caso bien conocido es el de la sordera de Beethoven. Aldous Huxley era técnicamente ciego. Miguel Ángel tenía problemas de salud. John Adams, dijo que “el genio es el hijo del dolor”. No sé si ir tan lejos, pero está claro que si algo malo le pasó cuando era joven —y esa es la condición clave— esto tiende a producir un genio creativo inmenso. En otras personas, por desgracia, esto da lugar a la desesperación y la delincuencia. Este es un gran misterio. Yo no creo que nadie tenga la respuesta a eso.

Universia-Knowledge@Wharton

Imágenes | Pixabay

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