La marca estadounidense Disney se ha transformado en todo un ejemplo sobre la forma en que debe funcionar una empresa enfocada en su clientela. Esa eficacia de “saber cómo llegar y tratar a sus consumidores” la ha posicionado como una de las multinacionales más poderosas del orbe.
Si analizamos algunos de los pasos que provocaron este éxito, se pueden detectar factores aplicables a cualquier organización, sin importar el rubro que desempeñe.
Entre los principios utilizado por Disney se encuentra, por ejemplo, el ver como competencia a cualquier compañía con la que el cliente pueda comparar la nuestra, ya que una organización que eleve las expectativas de los consumidores es una rival potencial.
Un aspecto muy unido al anterior es la recuperación del servicio, el cual consiste en que cuando el cliente no se retira satisfecho, los empleados hacen un esfuerzo para corregir dicha percepción y evitar que se vaya desilusionado.
Otro punto importante es, que la cultura organizacional es inculcada desde el primer día de ingreso en la empresa y a todos por igual, desde un mimo hasta un alto ejecutivo. Con ello, se busca que el capital humano se impregne de las tradiciones y logre un alto sentido de pertenencia.
Los aspectos restantes para la empresa del ratón Mickey son: el reconocimiento de la labor realizada por sus empleados mediante recompensas y celebraciones; poner atención en la retroalimentación entre cliente y personal; y la minuciosidad de la selección y manutención del capital humano, consignó Alto Nivel
Comentarios
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Tonatiuh Tlalpachicatl
2 December, 2009 - 15:57
Excelente!!!!
Espero que a muchas empresas que dicen "centralización al cliente" les sirva de ejemplo, ya que en la mayoría esto sólo representa unas letras en un cartel al ingresar a la empresa y sus líderes en lo absoluto se preocupan o esmeran por atenter o satisfacer por lo menos las necesidades de sus colaboradores, cuanto más, la de los clientes.
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