Finanzas

Las reformas del sistema bancario español y América Latina

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El Dr. Robert Tornabell es profesor de Banca y Finanzas Internacionales en la ESADE Business School, Barcelona, España.

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Los recientes cambios del sistema bancario español, posiblemente los más profundos y fundamentales de los últimos cincuenta años, exigen introducir algunas precisiones cuando se trata del papel de la banca española en América Latina.

En primer término, España tenía un sistema en el cual las cajas de ahorros, que no eran de propiedad privada ni cotizaban en Bolsa, tenían prácticamente 50% de la cuota de mercado en depósitos de familias y pequeñas y medianas y empresas (pymes) y más de la mitad de los préstamos hipotecarios con garantía de las viviendas o de los bienes inmuebles.

A partir de la Ley de Reforma de las Cajas -año 2011- estas han de segregar el negocio propiamente bancario y crear un banco que cotice en Bolsa, bajo el proyecto de fusiones y concentraciones de manera que en pocos meses el número de cajas ha pasado de 45 a menos de once.

¿Quiénes han tomado las cuotas de mercado de las cajas de ahorro?

Evidentemente, los bancos comerciales. Los tres grandes, BBVA, Santander y Caixabank (este como fruto de una transformación en banco de una de las cajas con mayor antigüedad) y un grupo de bancos medianos.

¿Cómo pueden influir esos cambios en América Latina?

En primer término, los tres grandes tienen profundas raíces en el continente americano. BBVA y Santander fueron pioneros en la implantación de sus filiales desde el sur de Río Grande hasta el cono Sur. BBVA introdujo en México un tipo de préstamo que en el país azteca la crisis de los años ochenta dejó al margen. Se trataba de reabrir los créditos hipotecarios. Y el banco lo consiguió, desplazando a los de EE.UU. Banco Santander hizo lo mismo en Brasil, si bien en una escala mucho mayor, hasta llegar a convertirse en una de las mayores entidades de América Latina y, posiblemente, entrando a cotizar en Bovespa, una de las principales bolsas de Brasil.

Pero estamos ante una situación de luces y sombras. La crisis de la zona euro ha propiciado un cierto "rescate bancario" para los bancos españoles que no tenían suficiente capital. De ese rescate se libraron los tres grandes antes mencionados y todo el grupo de los bancos medianos, algunos de los cuales tienen negocios en Miami y Puerto Rico (Banco Sabadell) si bien por una estrategia de concentración vendió su participaciones a un banco de México.

Los tres grandes bancos y el grupo de los medianos se están financiando en el mercado español y en los mercados internacionales, si bien banco Santander obtendrá una parte de sus recursos a través de la colocación de su filial en Brasil. BBVA tiene una extensa red de bancos fuera de América atina, pues desde el principio compró bancos de EE.UU., en la frontera con México, y en China y Turquía, pues este último país no pertenece a la Unión Europea y tampoco a la Zona euro.

Los gobiernos de América Latina no deben temer un drenaje de fondos de sus mercados de capitales para capitalizar los bancos matrices en España. A título ilustrativo, BBVA va a lanzar una emisión de 25.000 millones de euros para capitalizarse, y emitirá bonos y cédulas hipotecarias que colocará preferentemente en los mercados europeos y en EE.UU.

Caixabank está siguiendo una estrategia propia, aumentando sus ingresos recurrentes, pues tiene en España más de quince millones de clientes, y emitiendo títulos de deuda en euros y ampliando capital ("equity").

En cualquier caso, las empresas españolas que invirtieron en América Latina, y se financiaron a través de bancos españoles, no han de temer ninguna congelación de créditos, pues los tres grandes bancos tienen medios internacionales de financiación para cubrir la demanda de crédito de toda América Latina. Otra cosa es que el aumento de la prima de riesgo de la deuda soberana de España está encareciendo los diferenciales o “spreads” que los bancos españoles aplican a quienes toman prestados euros o dólares, sobre Euribor o Libor.

España es un país excesivamente bancarizado. Existen demasiadas oficinas por cada diez mil habitantes y es necesario que se produzca un proceso de concentración. Por consiguiente, todos los bancos intentan ganar cuota de mercado en América Latina. En primer término, porque tienen una larga tradición de negocio comercial, financiando importaciones y exportaciones. Y en segundo término, porque mientras Europa está atravesando una recesión, más intensa en España, la mayoría de los países de América Latina disfrutan de un proceso de crecimiento sostenido y estable. Son los destinos proferidos por los bancos españoles que tienen coeficientes de capital por encima de 9% sobre activos ponderados por riesgo. Es decir, los que cumplen las condiciones de Basilea III en cuanto al capital tangible o “core capital”, según la denominación anglosajona.

Para concluir, la reforma del sistema financiero español ofrece importantes oportunidades a los bancos que deseen implantase en América Latina y los empresarios del otro lado del Atlántico que necesitan financiación pueden contar con nuevas líneas de crédito en diversas monedas convertibles.

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