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La importancia de la empleabilidad

Por Ana Cristina Evans, psicóloga laboral de la Universidad del Aconcagua.

Autor: Ana Cristina Evans

22/02/2010

La empleabilidad, desde una perspectiva general, es el conjunto de variables que explican la situación de empleo o de desempleo de una persona, destacando que al decir empleo incluimos también el autoempleo.

Desde la perspectiva individual, la empleabilidad hace referencia al conjunto de competencias que una persona posee, que le permiten acceder a un trabajo y mantenerlo satisfaciendo sus necesidades profesionales, económicas, de promoción y de desarrollo.

Para entender que es empleabilidad también debemos definir que es competencia. Las competencias son configuraciones psicológicas complejas que integran en su estructura actitudes, conocimientos, aptitudes o habilidades cognitivas, habilidades psicomotrices, intereses, motivaciones y rasgos de personalidad. Estos factores interactúan en forma armoniosa, y determinan y posibilitan la predicción del comportamiento laboral. Cuantas más competencias tiene un sujeto, mejor es su probabilidad de acceder y mantener un empleo.

En un mundo donde la tecnología quita espacio a la formación de nuevos puestos de trabajo, existen acciones consideradas "preventivas", tanto desde el gobierno, el medio educativo y las organizaciones empresarias, como desde los que tienen empleo o aspiran a logarlo. Se pueden implementar a fin de que la gente sin empleo lo obtenga, y la gente con empleo disminuya el riesgo existente de quedarse desempleada, aumentando sus posibilidades de empleabilidad y mejora profesional.

La empresa ya no puede garantizar, como lo hacía en el pasado, un empleo de por vida, ni por consiguiente posibilitar que la carrera profesional de un o una empleada se desarrolle en ella. Sin embargo, la empresa puede y debe, desde una perspectiva moral, garantizar, a través de la gestión de sus recursos humanos, programas de formación por los cuales los conocimientos y técnicas de sus empleados no solamente queden obsoletas, actualizándolas en forma continua, sino que además faciliten la adaptación a los cambios que se avecinan.

El empleado debe incrementar las competencias que se pueden desarrollar, entre ellas, la flexibilidad, entendida como la disposición para aceptar una nueva oportunidad laboral que puede presentarse y que implique una mejora en la situación laboral previa existente. Este es el caso de un empleado o empleada que está dispuesto a trasladarse de ciudad, estado o país, en la medida que este cambio favorezca su situación de empleo.

El gobierno también interviene en materia de empleabilidad. No sólo debe amparar a quienes pierden su empleo, asegurando la satisfacciones de sus necesidades primarias -comida, techo y servicios médicos- sino que también debe legislar para que las empresas cumplan con su obligación, hasta ahora moral, de mantener y desarrollar las condiciones de empleabilidad de sus miembros.

Por su parte, las instituciones educativas deben adecuarse a la realidad actual, y no perder de vista que forman personas para que puedan acceder a un trabajo, lo cual las obliga a modernizarse en forma constante desde lo que enseñan, pasando por cómo lo enseñan hasta los títulos que otorgan. Es prioritario que brinden ayuda en la inserción laboral de sus estudiantes y de quienes egresan, para lo cual deben vincularse con las organizaciones empresariales en las que sus estudiantes deberán acoplarse.

En definitiva, la empleabilidad es responsabilidad de todos los actores sociales. No obstante, la persona es la protagonista de su empleabilidad, y si no asume la necesidad de mantenerse al día y de mejorar la calidad en el desempeño de sus actividades, por medio de nuevos aprendizajes e incluso con terapias breves conocidas como “coaching”, poco se puede hacer para mejorar.

Comentarios

Anónimo
27 November, 2010 - 01:19

Entendiendo que la empleabilidad es el desarrollo de; CONOCIMIENTOS, HABILIDADES, EXPERIENCIAS, ACTITUDES, me parece que la educación juega un papel muy importante, por toda esta reforma educativa que "según" está desarrollando las "competencias".

Por consiguiente, creo que la educación y la inserción del joven en el mundo laboral entre en contubernio por no desarrollar de forma correcta esas compentecias; por lo tanto podría hacer una pregunta ¿A quién corresponde desarrollar las habilidades del individuo?

Pablo
24 February, 2010 - 17:53

Bueno, que diría el libre mercado de que el estado debe proveer todo esos recursos para la gente que se queda sin trabajo, en algunas sociedades le dirían a ud. simplemente que es de izquierda.
Ud. le aconseja a las empresas esa protección para los empleados o está aconsejando a los pases liberales que cambien de idea? Quien pagaría esas tax para sostener los desocupados?
Hacerse cargo de las necesidades básicas de los desocupados y cubrirles las necesidades, sería de una ideología cubana, es un poco complicado para los países liberales de implementar.

Mynor
23 February, 2010 - 15:07

El artículo me parece interesante; sin embargo, me surge una duda respecto de la relación existente entre empleabilidad y evaluación de impacto de la formación, será que son complementarias o bién se podría llamarle a una evaluación de impacto como un estudio de empleabilidad, ya que ambas reportan datos de la situación de las personas y su nivel de conocimientos, sobre todo cuando se hace un estudio de los egresados de un evento de formación.

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