Emprendimiento

La BoP como oportunidad de negocio en América Latina

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Por José Pablo Valverde, consultor del Latin American Center for Entrepreneurs.

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Alrededor de un 90% de los emprendimientos a nivel global no logran superar la barrera de los 3 años. A pesar de que existen muchas razones que pudieran justificar la baja tasa de éxito, es un hecho que las condiciones que un determinado ecosistema le ofrece al emprendedor tienen una influencia importante en sus probabilidades de éxito.

Elementos como acceso a financiamiento, políticas gubernamentales, niveles de impuestos, institucionalidad, niveles de burocracia, índices de corrupción, niveles de educación, e infraestructura son tan solo algunos de los factores que inciden en el ecosistema emprendedor.

En Latinoamérica, los emprendimientos se ven inmersos en un panorama que supone retos muy distintos de los que se enfrentan emprendedores de países desarrollados. La mezcla de elementos mencionados anteriormente varía mucho entre regiones, y cada ecuación presenta un resultado distinto con consecuencias relevantes para el emprendedor. Una de las realidades que el contexto latinoamericano obtiene como producto de la ecuación, es la pobreza.

Según el informe “Panorama social de Ámerica Latina 2014” de la CEPAL, la pobreza impactó al 28% de la población latinoamericana en 2014. Ante esta realidad los emprendedores tienen dos opciones: obviar la situación e ignorar a ésta población enfocando sus esfuerzos en el resto de las personas, o utilizar su ingenio e innovar desarrollando modelos de negocio sostenibles que ofrezcan soluciones a las necesidades que presenta la población en Base de la Pirámide (BoP).

La BoP representa una oportunidad de negocio real para emprendedores de mercados emergentes. Al mismo tiempo que se contribuye con el desarrollo de la región al satisfacer necesidades de esta población, se ofrece una mejor inserción de estos individuos a la economía dándoles acceso a productos y servicios que de otra forma no podrían obtener.

En 2014, estimaciones de la CEPAL indicaban que 167 millones de personas se encontraban en pobreza. Esto representa un mercado potencial de grandes dimensiones y significa una oportunidad de negocio espléndida para aquellos que sepan abordar problemáticas de manera creativa y posean un conocimiento importante del contexto local, especialmente de mercados informales. Adicionalmente, brinda una magnífica ocasión a los emprendedores de impactar significativamente el progreso de la región.

Se debe de tener en cuenta que la BoP es un segmento de mercado más, y así como tiene oportunidades también cuenta con desafíos. Uno de ellos es que la BoP se encuentra atomizada, por lo que hay que redoblar esfuerzos para alcanzar una cobertura satisfactoria del mercado. Además, en muchas ocasiones temas de infraestructura, acceso a tecnología y canales de distribución suponen obstáculos para los modelos de negocio. De ahí que el ingenio y la capacidad para resolver problemas de forma creativa sean quizás la principal habilidad que el emprendedor deba de tener al trabajar con este mercado.    

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